En el hogar rechinaban las ollas en el fregadero, las losas parecían pedir auxilio ante la molestia de la mujer, estaba agobiada de tantas quejas que le ponía su marido.
—¡Realmente acertaste con el nombre de tu hija, mujer! —gritó el hombre muy furioso— ¡va con ella, "Lucero", la identifica, pues fíjate, vive en las nubes y aparece en las noches!
—Es una buena chica, lo sabes.—dijo la mujer cansada ya de revirar los ojos de tantas molestias causada por su marido— ¿Quién corrió conmigo cuando te enfermaste? Fue lucero, solo ella, hasta trabajó en la calle varios días por tus medicamentos.
—Claro, lo hizo porque sabe que si muero se le acaba su mundo de holgazana.
—Es noble, buena chica, ¿cuándo vas a entenderlo hombre?
—¿Buena chica? ¿Qué dices? Me estafó, yo esmerado y feliz, creía que le faltaba poco para graduarse en la universidad, y resulta que apenas cursa segundo año, un día la echaré a la calle, ya son veintitrés años, no todo debe ser una fiesta...risa...
—Te ama, te dice papá y te respeta.
—No sé cuál es el respeto, no hay consideración alguna para mí, a todos mis amigos les dije que mi hija se graduaría y aún me felicitan porque tendré a una hija profesional, yo de iluso tras sus mentiras, a ver qué ella hace en la universidad porque estudiar no era.
—No puedo creerlo, ¿puedes calmarte? Te va a dar algo, me preocupa que hagas tantos corajes.
—¡Claro, te preocupa, ¿quién te va a mantener?! ¡¿Quién mantendrá a la holgazana esa que tienes por hija?! ¡Es una mentirosa! —quedaron en silencio al escuchar un portazo,
—Hola mami. ¿Qué le hicieron a mi papito hermoso? —lo consintió como si nada había pasado—¿Está enojadito aún? Papi no pasa nada, tienes una hija feliz.
—Lucero, no me hables, estoy que te echo a la calle, ¿Cómo es posible que mientas tanto? Dile aquí a tu madre para adónde agarrabas cuando creíamos que estábas en la universidad.
—En la universidad, solo que no avanzo, no lo entenderías, estoy en un grupo que defiende los derechos de los estudiantes.
—¡¿Qué?! ¡No puedo creerlo....yoooo botando mi dinero en esta...
—Ningún dinero, es universidad pública, además, deberías de sentirte orgulloso de mi, vieras como me ama esa gente,
—¡¿Te aman?! ¡¿Te aman Lucero?! ¡Quienes deberíamos de amarte somos nosotros, pero no haces más que mentir, eres luz para la calle y oscuridad en tu casa!
—No es cierto papi, entiendo que no me quieres, no soy tu hija biológica, si fuera tu hija no te importara mi record de estudio, me amarías, ve que fui hoy a buscar trabajo.
—Vaya, qué bien, y dime...¿Conseguiste? —preguntó con ironía e iracundo— A mi no me manipulas más con el cuento de que no te quiero, solo haces lo que te da la gana, habla, di si conseguiste trabajo, algo que hacer por lo menos.
—Bueno, conseguir, algo así como conseguir empleo, no...solo...
—¿Y de qué busca empleo la niña? A ver...ilustrame.—preguntó interrumpiendo el hombre sin bajar la guardia.
—De publicista, eso es lo mío, va con mi carrera. —el hombre se puso rojo como un tomate— ¿Papi estás bien?
—¡Nunca harás nada,! ¿con qué papeles buscas empleo de publicista, si eres una holgazana que estás aplazada en todo!, ¡¿Quién puede confiar en tí?! —ella lo miró y dejó salir un par de lágrimas.
.—Por esa fe que me tienes, es que no consigo un empleo digno para mí, haces que no me provoque nada, no me motivas, solo exiges y yo me cansé, vas a ver que sí conseguiré empleo...
—Ojalá para que aportes a la economía del hogar, solo tragas...
—No le digas eso a la niña —dijo la mujer casi llorando— Eres injusto con ella.
—Déjalo mami, si no me quiso mi padre biológico, él menos, pero me da de comer y se lo agradezco mucho.
—¿Por qué no puedes ser como tú hermana eh? Sencilla, devota de los buenos valores espirituales, estudia y es excelente, y tu hermano...
—Ah no, no pongan a mi hermano de ejemplo, es peor que yo, pero claro, como él sí es tu hijo, es bueno, deberías de quererme, yo te quiero papi, rompes mi corazón, me voy a la habitación, espero que no me moleste con más insultos, me duele muchísimo el corazón por tu desamor.
—Hombre al fin, —interrumpió la mujer con reproches— ya hicistes enojar a la niña, ella está pendiente de tí, de acompañarte al médico, que tomes tus pastillas a tiempo.
—No le conviene que muera, quién la va a mantener...¡La holgazana esa!
...
—Soñadora sí que soy, holgazana jamás. —dijo Lucero tirándose en la cama boca arribas con las manos abiertas— Papá es ciego, se lleva de todo lo que le dicen mis hermanos, pobrecito, ¿Qué pasará cuando sepa que mi hermana la santa, es el diablo en persona? Por lo menos no está tan ciego con él flojazo de mi hermano. —mostró preocupacion—Pobre viejo, por él busco trabajo, no sale como quiero, pero al menos busco. No entiende que en una semana me han echado de tres empleos diferentes, mucha tarea y un piche sueldo, a mi nadie me humilla.
♥️♥️♥️
Hola mis amores, por acá nueva historia,
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Editado: 17.10.2026