Fui a varios restaurantes con Tauro a buscar esa "cosa". Resultaron ser trufas blancas. Creí que iría a cobrar dinero, no unos hongos raros.
- ¡Uy! Mirá, 13 donas con rellenos sorpresa, ¿querés una? - dijo Tauro.
Le dije que sí con mucha alegría y calma. Estar con Tauro es reconfortante y me hizo soltarme un poco más.
- Lamento no ser útil de ninguna manera, ni siquiera pude cumplir con una simple orden de Escorpio... - las lágrimas casi se me salen.
- ¿Querés decir que sos inútil? No hagas caso a lo que diga Escorpio. Aunque sea la mano derecha de Leo es alguien que no sabe medir sus palabras, además si estás aquí es por algo, ¿no? - me lo dijo con una sonrisa cálida mientras estábamos sentados comiendo esas donas.
- Entiendo, pero ¿cómo es que vos sos alguien agradable y él... más cruel?
- Escorpio es de mano dura porque debe demostrar autoridad, no es la primera vez que alguien nuevo entra. Una sola vez dio el brazo a torcer y eso le pasó factura - dijo Tauro con una mirada seria.
- Lamento por eso...
Me quedé mirando cómo Tauro comía. Con lo grande que es, pensé que sería tosco, pero agarraba la dona como si fuera algo frágil. Yo ni siquiera me había dado cuenta que estaba temblando hasta que él me pasó la servilleta. "Comé, 13, que el azúcar ayuda a pensar mejor", me dijo. Y por primera vez en el día, sentí que no era un estorbo.
- Ven, vamos al último restaurante, está a unas cuadras de aquí. Terminamos este trabajo simple y después si querés jugamos algo juntos para que te olvides de la misión que te hizo hacer Escorpio - dijo Tauro terminándose la última dona de un bocado.
- Está bien.
De camino a ese restaurante le conté la misión que me dio Escorpio.
_Llegando al lugar_
- Y a Virgo no le gusta cuando dejan basura cerca o tocan su teclado con los dedos sucios incluso si le dijiste que te los lavaste - decía Tauro mientras entraba al restaurante.
Yo solo podía reírme de todo lo que me contaba de los demás signos.
- ¡Don Fran, vengo por lo que más amo! - lo decía con mucha alegría y simpatía.
Don Fran al parecer estaba en la cocina con alguien y se escuchaba como una discusión fuerte.
Al escuchar un cristal rompiéndose Tauro entró rápidamente y vio a Don Fran siendo golpeado por alguien más.
Su expresión cambió de felicidad a enojo puro.
- Ey, pibe, ¿vos quién sos? - dijo Tauro.
- Mejor dicho, ¿quién sos vos, grandote? Esto es tema de negocios - dijo el muchacho.
- Quién soy no importa, solo debés saber qué haré contigo si no soltás a Don Fran - empezó a tronarse los nudillos.
- No te tengo miedo, grandote.
Al verle bien la mano tenía una marca, pero tenía la piel como quemada. No pude ver bien qué era, pero a Tauro no pareció gustarle ver eso.
- Así que tenés la marca del "Cerdo"... Bien, me das más motivos para no contenerme - dijo Tauro sacándose el saco -.
El chico se lanzó brutalmente hacia Tauro, del pánico cerré los ojos pero... No escuché nada.
Al abrir los ojos el chico estaba tirado en el piso con un charco de sangre. Tauro lo... ¿¡MATÓ?!
- Lamento que hayas visto ese lado de mí, 13, al volver te contaré por qué hice esto - lo dijo sin mirarme, dándome la espalda.
No veo sus manos con sangre, ¿qué acaba de pasar?
- Don Fran, vengo a buscar las trufas mañana, lamento el mal momento que pasó - dijo Tauro ayudándolo a levantarse.
- No hay problema, Tauro, no es la primera vez que hacés algo similar por mí, decile a mi chef que te dé las trufas. Mañana yo te invito una cena por esto que hiciste por mí - dijo Don Fran.
Tauro, agradeciendo a Don Fran por esa cena gratis, nos subimos al auto y volviendo a la base me empezó a contar todo.
- 13... Debés saber de algo, no sé si Escorpio te contó de nuestra familia opuesta, es la Familia Zodiacal China. Y ellos tienen una jerarquía más sádica que la nuestra.
- ¿Está bien que sepa esto?
- Por supuesto que sí - dijo Tauro con preocupación -. Ellos tienen los mismos rangos que nosotros, hoy conociste al Cerdo, que sería su tesorero. Mientras nuestros miembros tienen nuestro signo tatuado con tinta ellos hacen lo mismo pero quemando la carne, como si sus subordinados fueran solo ganado. Así que si llegás a ver a alguien con la piel marcada es de su familia. Tratá de alejarte de ellos -.
- ¿Y duelen? - le pregunté en voz baja mirando por la ventana.
- ¿Qué cosa?
- Las marcas quemadas...
Tauro apretó el volante.
-No lo sé, 13. Nunca me quedé a preguntarles. Solo sé que nosotros elegimos llevar el signo. Ellos no. Se los imponen.
- Lamento no haber sido de ayuda...
- Me ayudaste mucho estando atrás mío, no me lo perdonaría si te llegara a pasar algo - dijo Tauro acariciándome la cabeza con ternura.
_Al llegar a la base_
- Bien, ya es medianamente "tarde", si querés cuando termine mi reporte de hoy jugamos un rato al ajedrez - dijo Tauro.
- ¡Claro!
Subí emocionada a mi habitación esperando a que Tauro venga a jugar conmigo.
Pasaron 10 minutos. Después 20. Empecé a ordenar las piezas del ajedrez una y otra vez. Torre, caballo, alfil. Me decía a mí misma que seguro Leo lo llamó por el reporte, que no era porque yo haya sido una carga. Pero a los 40 minutos, el tablero ya estaba perfecto y la puerta seguía sin sonar.
_45 min después..._
Escuché unos pasos pensando que era él, me acerqué a la puerta esperando a que entrara, pero estaba escuchando una charla.
¿Aries? ¿Géminis?
No logro escuchar casi nada. Me apoyé tanto a la puerta que se abre y me caigo de bruces.
Aries y los hermanos Géminis me vieron.
- ¿Acaso vos - / - estabas escuchando una conversación ajena? - dijeron los hermanos Géminis medio enojados.
- ¡Perdón, no quería escuchar nada, solo... estaba esperando a Tauro para jugar!
- Jajaja, ¿así que ahora Tauro también se ablandó contigo? - dijo Aries burlándose -. Mejor me iré a dormir, ustedes hagan lo mismo. No quiero despertarme con sus alarmas, me despierto de malas si no.
Editado: 06.10.2026