SÓTANO - GATO VS 13
Gato se limpió la sangre de la ceja con el dorso de la mano. Se reía, pero ya no con burla. Con sorpresa.
- Me pegaste de verdad - dijo.
13 tenía la barra de metal con las dos manos. Le temblaban los brazos, pero no la soltaba. Tenía la pulserita de la nena 11 apretada en el puño.
- Dijiste que las otras lloraban - dijo 13, con la voz rota -. ¿Cuántas fueron? ¿La 7, la 9, la 11? ¿A cuántas trajiste acá abajo?
Gato se encogió de hombros y se lanzó. No como antes, jugando. Ahora para matarla.
13 cerró los ojos y golpeó. No con técnica. Con todo el miedo de 14 capítulos guardado.
¡CLANG! ¡CLANG! ¡CLANG!
La barra le dio en la mano, en el codo, en la rodilla. Gato cayó de rodillas, gritando. No porque los golpes fueran perfectos, sino porque no se los esperaba. Nadie en Los 12 pelea como pelea una nena acorralada.
13 levantó la barra por última vez, apuntando a su cabeza, llorando.
- No me toques más.
Y lo golpeó. Gato cayó de cara contra el cemento, inconsciente, con la sangre mezclándose con el polvo del sótano.
13 tiró la barra, abrió la puerta del sótano a patadas y salió corriendo, descalza, con la pulserita en la mano.
GANADORA: 13.
COCHERA - LIBRA VS GALLO
La cochera de la mansión era inmensa, con 8 autos de lujo tapados con lona. El eco hacía que cada paso sonara doble.
Libra estaba en el centro, con su chaqueta larga negra. En la cintura, su katana para Iaido y una Glock semi automática.
Gallo estaba arriba, en el altillo de herramientas, con su rifle de presión táctica. Un rifle que disparaba balines de acero a 300 km/h. No mata, pero te perfora un hueso.
- Che, Libra, ¿vos también te creés justiciero? - dijo Gallo, apuntándole desde arriba -. Si Leo nos paga, somos mafia. No hay balanza que valga.
Libra no contestó. Llevó su mano lentamente a la empuñadura de su katana. Iaido es el arte de desenvainar y cortar en el mismo segundo.
- Yo no busco justicia - dijo Libra por fin -. Busco equilibrio. Y vos pesas demasiado del lado de Leo.
¡PUM! Gallo disparó. El balín reventó el espejo de un auto al lado de Libra. Libra ya no estaba ahí.
Había desenfundado. Corrió entre los autos, cortando las lonas. Gallo disparaba y disparaba, perforando puertas, vidrios. Un balín le rozó el brazo a Libra.
Libra llegó abajo del altillo. Guardó la katana. Sacó la Glock y disparó dos veces al soporte de madera del altillo.
¡CRACK! El altillo cedió. Gallo cayó entre los autos, con el rifle trabado.
Cuando intentó levantarse, la katana de Libra ya estaba en su cuello.
- Equilibrio - susurró Libra.
Le pegó con la empuñadura en la sien y lo noqueó.
*GANADOR: LIBRA. Pero con perforación en el bíceps por el rifle de Gallo, pierde mucha sangre.*
ENTRADA PRINCIPAL - SAGITARIO VS BUEY
Las escaleras principales de la mansión eran de mármol, de 20 escalones. Arriba, Sagitario, con su arco táctico moderno, con mira láser. Abajo, Buey, de 1.90 y 120 kilos, con un lanzagranadas de artillería pesada en el hombro y puños vendados.
- Sos un flaquito con juguetito - rugió Buey -. Yo volteo paredes.
- Y yo apago gigantes - respondió Sagitario, tensando el arco.
Buey disparó primero. ¡BOOM! La granada explotó en la mitad de la escalera, destrozando el mármol. Sagitario saltó, rodó y en el aire disparó.
¡FWISH! Una flecha táctica se clavó en el hombro de Buey. No era una flecha común, era con punta de descarga eléctrica.
Buey gritó, pero no cayó. Se sacó la flecha con la mano y siguió subiendo, escalón por escalón, como un tanque. Pelea contundente pura. Cada paso rompía un escalón más.
Sagitario disparó otra, otra, otra. Todas se clavaban, pero Buey no paraba. La artillería pesada no siente dolor.
Cuando Buey llegó arriba, agarró el arco de Sagitario con una mano y lo partió en dos.
- Juego terminado, arquero - dijo, levantando el puño gigante para noquearlo.
Sagitario sonrió. Había llevado a Buey justo donde quería. Arriba de todo.
Sagitario se dejó caer de espaldas por las escaleras, abrazando a Buey. Los dos rodaron 20 escalones de mármol roto, golpeándose contra cada filo.
Abajo, Buey quedó inconsciente, con la cabeza abierta por el mármol. Sagitario quedó encima de él, con tres costillas rotas y la pierna doblada.
- Yo también volteo paredes - tosió Sagitario, escupiendo sangre -. Si estoy sobre la pared.
GANADOR: SAGITARIO. Pero con costillas rotas y pierna fracturada, no puede caminar.
PASILLO AL SÓTANO - ESCORPIO VS SERPIENTE - INICIO
Lejos del ruido, Escorpio y Serpiente estaban sentados en el suelo, espalda contra la pared, como si fueran amigos.
- ¿Vos por qué entraste? - preguntó Serpiente, tranquilo.
Escorpio jugaba con un shuriken negro entre los dedos.
- Leo me sacó de la calle. Yo no tenía a nadie. ¿Vos?
- Yo sí tenía. Tenía una hermana. - Serpiente lo miró de reojo -. Como vos tenías un hermano, ¿no?
Escorpio se tensó.
- No hables de él.
- Yo hablo de lo que quiero. Vos mataste a tu hermano por un puesto en Los 12. Yo perdí a mi hermana porque Los 12 la vendieron. ¿Quién es peor? ¿El que mata o el que deja que maten?
- ¡TE DIJE QUE NO HABLES DE ÉL! - gritó Escorpio, levantándose.
Serpiente también se levantó, sonriendo. Lo había logrado. Desestabilizarlo.
- Entonces hacé algo. Dejá de llorarlo y peleá.
Escorpio, ciego de rabia, lanzó el shuriken. El metal negro voló directo a la cara de Serpiente.
Serpiente ladeó la cabeza un centímetro. El shuriken se clavó en la pared detrás de él.
- Ahora sí - dijo Serpiente -. Ahora empezó la pelea.
ESCENA FINAL - EL PATIO
La puerta del sótano se abrió con un chirrido. 13 salió, descalza, ensangrentada, con la pulserita en la mano, cojeando pero viva.
Editado: 25.10.2026