Ya es de mañana... Tauro nunca llegó para jugar.
¿Será que ya se aburrió o simplemente me lo dijo para que no lo molestara?
En fin, debo bajar a desayunar.
-Hey, ¡buenos...
-...días! -dijeron los gemelos a dúo.
Les devolví el saludo con alegría. También estaba Acuario con su computadora, apenas si me vio.
-¿13, podés despertar a Aries? Debo hablar con él de algo urgente -dijo Acuario.
-Ho oh, despertar a Aries...
-No es bueno...
-Odia que lo levanten temprano...
-Incluso si él mismo te pide que lo hagas -terminaron a dúo.
-Hazlo ya -dijo Acuario, serio.
No me quedó otra que ir a su habitación y despertarlo.
Traté de ser lo más amable posible para que no se enojara conmigo, pero...
-¡¿QUIÉN ME ANDA MOLESTANDO MIENTRAS DUERMO?! -gritó Aries.
-S-solo soy yo, Aries... 13.
Aries estaba por darme un golpe, pero se detuvo a mitad de camino.
-Maldita sea, 13... Nunca me despiertes así. Si estás buscando consuelo, no soy el indicado, eso es más propio de Piscis. Andá con él y dejame dormir -se volvió a tapar con las sábanas.
-Es que... Acuario quiere hablar contigo de algo, dice que es importante...
Vi cómo se levantaba con una cara de enojo total y sin ganas de hacer nada.
-Ese hijo de... Te voy a matar, Acuario. Más te vale que sea algo bueno para sacarme esta bronca.
Se fue al comedor en bóxer, como si no le importara que lo viera así.
En la cocina, Aries empujó levemente a Acuario.
-Hey, pelos coloridos, movete que me estorbás.
-Bueno, vamos bajando un poco el tono, ¿eh? Que no estoy para tus berrinches -dijo Acuario.
Eso enfureció más a Aries.
-¿Berrinche va a ser no poder romperte esa linda cara que tenés porque no puedo golpear a ninguno de ustedes? Ahora decime, ¿de qué querías hablar? -dijo sentándose mientras tomaba su café.
-¿Conocés la mafia Wilardi? -le preguntó Acuario.
-Poco... Solo sé que son una mafia novata que empezó hace unos meses. No son una amenaza ni nada.
-Están queriendo robarte el territorio que Sagitario conquistó para vos hace unos meses -dijo Acuario con una mirada seria.
Aries, de la rabia, explotó. Tanto que rompió su propia taza.
-Decime cuál de todos los territorios es.
-Están en el viejo puerto, donde tenías planeado poner un centro de contrabando -dijo Acuario mostrándole las coordenadas.
Aries se vistió rápidamente y agarró sus puños americanos. Quise ir detrás de él para disculparme por haberlo hecho enojar, pero era inútil.
Volví al comedor a terminar mi desayuno.
Los hermanos Géminis se retiraron discutiendo entre sí, creí que se llevaban bien.
Acuario seguía sin dirigirme la mirada. ¿Será que me odia?
-Oh, no... -susurró Acuario.
-¿Pasa algo, Acuario?
-Hay que detener a Aries ya -dijo y salió corriendo al auto.
-¿Puedo ir con vos?
-Vos te quedás, no tenés nada que hacer en este asunto. Avisale a Leo que esta noche pida reunión urgente -dijo con enojo y preocupación.
Yo no quería quedarme de brazos cruzados. A lo lejos vi a Piscis y le grité.
-¡PISCIS!
Me notó rápido y se acercó.
-Tranquila, no me pasó nada. Acaba de pasar algo y Aries está en peligro.
-¿¡Cómo que en peligro!? ¿Leo lo sabe? -preguntó Piscis.
-No creo. Acuario me dijo que le avise, pero no quiero quedarme con el miedo de que le pueda pasar algo.
-Te presto mi moto, ¿sabés manejar, no? -dijo Piscis.
-Algo sé.
Me dio las llaves y él se fue a avisarle a Leo. Traté de llegar lo antes posible. Sé que Acuario después me va a retar por desobedecerlo, pero no puedo quedarme así.
En el puerto, Aries ya estaba buscando a los que querían quedarse con su territorio.
-¿Por qué no salen? ¿Tienen miedo? -dijo Aries con una rabia incontrolable.
Golpeaba cualquier cosa a su alrededor para hacerlos salir.
-¡Se ve que no son una mafia de verdad, son unos cobardes!
Lo empezaron a rodear con armas de fuego.
-¡Se nota que son cobardes! ¡Los verdaderos mafiosos pelean con las manos!
Empezó a pelear a puño limpio. Terminó malherido por los disparos que recibió por su impulsividad.
-Podré estar herido... pero al menos no estoy muerto -dijo Aries con el cuerpo hecho polvo.
Acuario logró llegar.
-¡Aries, debemos irnos, YA! -dijo con angustia.
-Terminé lo que vine a hacer. Me hizo bien esto para descargar mi rabia -dijo y cayó exhausto al piso.
-Vení, te llevaré a la base -dijo Acuario queriendo ayudarlo.
-Dejame, no me toques -dijo Aries con enojo-. Decile a Leo que llego pronto para el reporte de hoy, que me espere.
-Te doy solo 30 minutos. Volvé, idiota -dijo Acuario y se fue en su auto.
Al rato llegué yo.
-¡Aries, estás en peligro!
-Uy, ¿otra más? -me miró con desprecio-. Vete a la base, estoy bien.
Al fondo, uno de la familia rival me apuntó y disparó. Aries se dio cuenta y se puso delante mío para protegerme.
-¡Maldito cabrón! -gritó al recibir el disparo en el hígado.
-¡¿Estás bien?! ¡Lamento ser un estorbo!
Las lágrimas se me caían de la rabia, al saber que le dispararon por mi culpa.
-13, no sos un estorbo. ¿Sabés cuántas veces me han disparado, cortado, estrangulado e incluso ahogado? Esto es un simple pinchazo, en una semana estaré como siempre -dijo mientras me secaba las lágrimas.
Logré escuchar al hombre que le disparó decir: "Quedó herido, procedan a explotar todo".
-¿¡Explotar!?
-¡Aries, debemos irnos, este lugar va a explotar!
Aries se levantó como si nada y fue directo al hombre que le disparó.
-Así que... fuiste vos el afortunado que logró darme con esa pistolita de maricón, ¿eh?
Empezó a darle fuertes golpes hasta dejarlo agonizando.
Del otro lado sonó un teléfono.
-Hola, maldito bastardo, ¿así que muy nena para mandar a una mafia chica para hacer tu trabajo sucio, no? -dijo Aries.
Editado: 06.10.2026