Semanas después...
- Bien, ya estás mejor 13 - dijo Virgo acomodándose los lentes.
- Gracias y nuevamente perdón por ser un estorbo...
- Lamentablemente vas a tener que acompañarnos a cada uno a una misión. Para saber en qué podes llegar a ser buena. Son órdenes de Leo - dijo Virgo con frialdad - Si tenés quejas, habla con Leo directamente. Pero odia que le contradigan.
Virgo salió de la habitación.
Al levantarme de la cama fui pensando en qué podía decirle a Leo y en eso... Me tropecé con alguien.
- ¡Ahí estás 13! - dijo Tauro - Lamento no haber ido aquel día a jugar contigo... Me quedé dormido sin querer poniéndome los zapatos. Espero puedas perdonarme.
- Claro Tauro, te perdono - le dije con una sonrisa.
- ¿Vas a ver a Leo? - preguntó.
- Si, quiero hablarle sobre algo.
- Va a ser difícil. Salió esta mañana con Escorpio, Libra y los hermanos Géminis. Es probable que sea para evitar una guerra entre familias - dijo Tauro con angustia.
No me quedaba de otra que ir sí o sí con Sagitario.
13 empezó a buscar a Sagitario por toda la base, pero no había rastro de él
¿Donde podrá estar?... ¿Acaso ya se fue?
13 se rinde y decide ir a buscar algo para comer. En eso lo ve por la ventana, practicando puntería con su arco
¡Con que ahí estaba!
- Ho-Hola Sagi... Parece que esta noche te debo acompañar a...
El estruendo del arco cortó lo que 13 quería decir y la asustó
- ¡Hey 13! ¿Cómo estás? Jajaja - dijo Sagitario con emoción.
- P-Pues bien... ¿Qué haces?
- Ando practicando. Esta noche hay una carga importante y siempre me gusta pulir mis habilidades - dijo con confianza - Esta noche verás un trabajo real de Mafia.
- Espero serte útil... Últimamente no hice mucho, desobedecí a Escorpio, hice que Tauro matara a alguien y Aries... está herido por mi culpa.
Las lágrimas empezaban a caerme.
- ¿Sabes lo bueno de todas esas experiencias? Que para la próxima sabes qué hacer y qué no - dijo Sagitario consolándome - Incluso yo he cometido errores. Aprendí de ellos, pero aún así me gusta guiarme por adrenalina e impulsividad.
De ser un signo de fuego, no parecía una llama que quiere quemarte, sino que era reconfortante.
Llegada la noche, en el almacén donde está el cargamento
- Bien gente, en unos minutos viene el cargamento de Marcus. No quiero errores, porque si no yo mismo me encargaré de quien haga algo imprudente - dijo Sagitario con autoridad, pero con una sonrisa.
- Mira 13, te soy sincero - me dijo en voz baja mientras los demás se acomodaban - Te llevo porque Leo me obligó. No te ofendas, pero si ves algo raro solo avisame y no hagas nada de heroína, ¿dale?
Asentí.
A los 45 min llegaron 9 camionetas con 24 personas armadas y un representante de Marcus.
- ¿Tenés el dinero? - dijo el representante.
Sagitario chasqueó los dedos - Sirvele colega. Dejame el cargamento ahí, yo me encargo después.
Recogieron el dinero y fueron dejando el cargamento.
- Sagi... ¿Qué traen estas cajas? - pregunté curiosa.
- Nos trajeron 4 cosas: trufas blancas, armas, ropa y ropa - dijo.
- ¿Ropa...?
- Si, Piscis necesitaba una ropa especial a prueba de cortes para próximas misiones.
Poco a poco el personal empezó a desaparecer
Estaba viendo a uno de los chicos que vigilaba y al siguiente instante se desplomó.
- Sagi... creo que algo raro está pasando.
- ¿Hm? ¿Qué pasa 13? - dijo Sagitario.
El representante de Marcus recibió un disparo en la cabeza de la nada
- ¡13, escondete en esa caja vacía AHORA! - gritó Sagitario estando alerta.
En las sombras había alguien que se acercaba de a poco, con confianza
- Lamento decirte Centaurito que este cargamento es mío - dijo la persona misteriosa.
- Ya decía yo cuando ibas a invitarme a bailar... Conejito - dijo Sagitario con una sonrisa llena de odio.
- Lastimosamente quería primero ver a Aries, pero parece que está muy mal herido después del regalito que planté en el puerto - dijo Conejo con una sonrisa desafiante.
- Era obvio que fuiste vos el de las minas en el puerto, solo vos usas trampas tan básicas - dijo Sagitario.
Conejo suspiró.
- Terminemos con esto ¿si?
- Como gustes, tendré un nuevo amuleto de la suerte - dijo Sagitario.
Sagitario sacó su arco y empezó a disparar a matar. Conejo empezó a esquivar las flechas con destreza
- En todo este tiempo se ve que tu puntería sigue igual de mala - dijo Conejo riéndose.
- Si tanto crees que mi puntería es mala, quedate quieto. Vas a ver que te pondré un cuerno entre ceja y ceja - dijo Sagitario con rabia.
Conejo se acercó poco a poco y le lanzó un cuchillo que le pegó de lleno en el antebrazo
Sagitario soltó un quejido y el cuchillo de caza que había sacado del cinturón casi se le cayó. No era su arma. Se notaba. Lo agarraba como si quemara.
Conejo iba directo al cuello, a matar.
- ¡CUIDADO SAGITARIO! ¡IZQUIERDA!
Lo dije con un pánico increíble.
Conejo se desconcentró medio segundo al notar que había alguien más en las cajas. Medio segundo que le alcanzó a Sagitario.
No apuntó al pecho, ni siquiera al cuello. Le clavó el cuchillo en el muslo, bien profundo, justo donde Conejo hacía fuerza para correr.
- ¿Qué harás ahora sin tus piernas veloces, conejito? - dijo Sagitario, jadeando.
Conejo cayó de rodillas, pero se rió. Sangrando, sacó una galleta de la fortuna del bolsillo y la tiró al suelo
- ¿No querés saber tu fortuna, Sagi?
Crack. El gas blanco empezó a salir
- Nos volveremos a ver en otra ocasión, Sagitario. Esta vez te lo dejo en empate - dijo Conejo mientras desaparecía en el gas.
Sagitario pateó la caja donde yo estaba hacia la ventana para ponerme a salvo y salió atrás mío tapándose la boca y nariz. Caímos los dos al agua helada del puerto.
Editado: 06.10.2026