Me gustan tus ojos.
Adoro la forma en la que me miran.
El como me encuentran entre un mar de gente esperando a que me de cuenta.
Me fascina la sensación que me rodeaba el cuerpo cada vez que nos quedamos quietos, mirándonos como si eso detuviera el tiempo.
Es lindo, es divertido, da cosquillas en el estómago.
Tal vez sean las mariposas azules que han irrumpido o los fuegos artificiales que se encienden cada vez que nos acercamos.
Solo un poco.
Un poquito más.
Hasta que no podemos hacer nada a excepción de mirarnos.
De admirar. De querernos.
Hasta que ya no nos queda nada aparte de desear que eso nunca termine.
Me gustan tus ojos.
Creo que amo tus ojos.
O tal vez sea el reflejo de mi rostro sonriente lo que no me canso de mirar.
Pero incluso si fuera eso, tu eres quien lo ha de provocar.
Y por si fuera poco, sueño con volver a verte, pero solo antes de despertar, como un recordatorio de que siempre podré regresar al lugar en el que estas.