La música es un lenguaje al que nos fuimos acostumbrando. Especialmente esas noches donde cada uno elegía que decir a través de versos.
Recuerdo títulos o nombres de cantantes que con una sola canción lo decían todo.
Y tu siempre eliges la correcta, así sea un musical o las palabras que tanto ansias transmitir, pero no sabes cuan feliz me hace a mi.
Cuan imposible me resulta creer que encontre a otro al que hacer feliz, aunque sean ojos de amor los que me vean.
Aunque sean instantes los que tenemos.
Aunque se sienta eterno pero no lo sea.
Aunque el sonido de los grillos haga eco en la penumbra, como parte del escenario de una película que nadie puede replicar.
Tal vez por eso ahora intento poner en palabras como me siento, como me haces sentir. Porque antes te había dicho que no podía hacerlo. Que mientras más feliz sea más complicado es crear poemas o pequeñas historias dedicadas a nadie.
Pero por esta vez quiero intentar ver a donde me lleva demostrar que tengo una vida y a alguien con quien todo quiero lograr.
Aunque suene un poco ingenuo de mi parte añorar que nuestra historia sea eterna e imposible de acabar.