Mr. Dcbx. (corrigiendo y editando)

Capitulo 3

(Ahora)

Estoy muy contento.

Después de tanto tiempo, por fin voy a volver a ver a mi mejor amiga, Daniela.

Han pasado demasiadas cosas desde la última vez que estuvimos juntos. Tantas que, si me pongo a pensarlo, parece increíble que haya pasado tanto tiempo. Incluso me causa gracia pensar que ya hasta se me olvidó cómo es su voz.

Aunque, si soy sincero, creo que en cuanto la escuche voy a reconocerla inmediatamente.

Estoy emocionado. Tengo tantas cosas que contarle, tantas cosas que quiero enseñarle y tantas historias que seguramente ella también tendrá para mí.

Daniela siempre ha sido así.

Una persona capaz de traer alegría, confianza y paz a cualquiera que tenga la suerte de conocerla. Para mí, ella no es solamente mi mejor amiga. Es una de esas personas que llegan a tu vida y, sin darte cuenta, terminan convirtiéndose en una parte importante de ella.

Y, aunque jamás se lo diría porque probablemente se burlaría de mí, espero que haya crecido.

Espero que sea más alta.

Miro mi reloj por enésima vez.

-¿Dónde estará?

Llevo varios minutos caminando de un lado a otro por mi oficina. Intento mantenerme tranquilo, pero es imposible. Cada vez que escucho algún ruido en el pasillo, pienso que es ella.

Hasta que, de repente, el teléfono de mi escritorio comienza a sonar.

Corro prácticamente hacia él y contesto.

-Bueno, ¿qué pasa, Alondra?

Mi corazón ya está latiendo demasiado rápido.

-Señor, hay una señorita que quiere verlo. Dice que se llama Rosalin.

Al escuchar ese nombre, mi corazón da un vuelco.

Rosalin.

Durante unos segundos me quedo completamente quieto.

Es como si todo a mi alrededor desapareciera.

-Déjala pasar inmediatamente, Alito.

-Claro, señor DCBX.

Cuelgo.

Mi mirada se queda fija en la puerta.

Quiero que toque.

Quiero verla.

Quiero comprobar que realmente está aquí.

Pasan unos segundos que parecen eternos.

Entonces...

Toc, toc.

Mi corazón vuelve a acelerarse.

Camino rápidamente hasta la puerta, pero justo antes de abrirla respiro profundamente. Intento tranquilizarme.

Giro lentamente el pomo.

Y cuando la puerta se abre, me llevo una gran sorpresa.

---

(Tiempo atrás)

Después de que Dani me mandó aquel mensaje, dejó de conectarse a los streamings.

Al principio pensé que simplemente estaba ocupada.

Después pasaron los días.

Luego las semanas.

Y seguía sin aparecer.

Le mandaba mensajes, la llamaba, intentaba contactarla de todas las maneras posibles, pero no obtenía ninguna respuesta.

Cada vez estaba más preocupado.

No sabía qué podía estar pasando.

Cuando finalmente aparecía en internet, ni siquiera se quedaba en los streamings. Solamente subía algunas historias relacionadas con su deporte favorito: la Fórmula 1.

Yo veía sus historias y le escribía.

"¿Estás bien?"

"Cuando puedas, háblame."

"Me tienes preocupado."

Pero nunca respondía.

Llegó un momento en el que pensé que simplemente ya no quería hablar conmigo.

Y, aunque me dolía, decidí dejar de insistir.

Hasta que, un día, mi teléfono vibró.

Había respondido.

DCBX:

Lo siento, pero pensé que me hablarías con lástima. Que me verías como alguien débil, que me hablarías como si fuera un maldito fenómeno.

Pero después de leer tu mensaje me di cuenta de que me hablas como a cualquier otra persona.

Y eso te lo agradezco mucho.

¿Sabes una cosa? Algún día quiero ir a visitarte. Pronto iré a Nueva York para visitar a ese gran amigo que tengo.

Leer aquello me llenó de alegría.

Por fin estaba entendiendo algo que antes no había comprendido.

Ella no quería que la trataran con lástima.

No quería que las personas cambiaran su manera de hablarle solamente porque conocían ciertas cosas de su vida.

Quería tener una conversación normal.

Quería reírse.

Quería sentirse como cualquier otra persona.

Y entonces entendí por qué aquel usuario de Rosalin era tan especial para ella.

Con Rosalin podía ser simplemente ella.

Sin explicaciones.

Sin miradas de lástima.

Sin que nadie la hiciera sentir diferente.

Daniela y Rosalin eran la misma persona.

Y, para mí, eso no cambiaba absolutamente nada.

Seguía siendo mi mejor amiga.

La misma persona a la que apreciaba.

La misma persona con la que podía hablar durante horas.

Dos nombres para una misma persona.

Y, de alguna manera, eso me parecía especial.

Rosalin:

No te preocupes, Rosa. Todo está bien. Te entiendo.

Si yo estuviera en tu lugar probablemente también tendría dudas.

Pero confío mucho en ti y eso nunca va a cambiar.

Yo te cuento todo lo que puedo y espero que algún día tú también puedas confiar completamente en mí.

Después de enviar aquel mensaje, no recibí ninguna respuesta.

Otra vez se había desconectado.

Miré la pantalla durante varios minutos esperando que apareciera algún mensaje.

Nada.

No sabía cuándo volvería a hablar conmigo.

Y eso me preocupaba.

---

(Ahora)

-Hola, Dani.

Sonrío en cuanto la veo.

-Qué hermoso que por fin vengas a verme. Es una alegría que después de tanto tiempo podamos volver a estar juntos.

Ella solamente sonríe.

Se acerca y me da un beso en la mejilla.

-Sí... ya era tiempo de que nos volviéramos a ver.

La observo detenidamente.

Hay algo diferente en ella.

No sé exactamente qué es.

Su forma de mirar.

Su manera de sonreír.

Incluso parece más tranquila.

Entonces me fijo en su cabello.

-Oye, qué bonito está tu cabello. ¿Qué le hiciste?

Ella inmediatamente se pone un poco nerviosa.

Se toca el cabello y sonríe.

-Era un color hermoso, lo sé, Daqui, pero ya quería hacer un cambio. ¿Te gusta?




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