Lo que nunca llegamos a ser

El nuevo

CAPÍTULO 8: EL NUEVO

Se llamaba Gael.

No era del tipo que yo volteaba a ver antes. No era feo, para nada, era muy guapo para que negarlo. No usaba camisa cara como Dante. Usaba playeras simples, tenía las manos siempre manchadas de tinta de tanto escribir y una sonrisa tranquila. Era mucho mas alto que yo, ojos claros, de un tono azules pero en el sol se volvía mas oscuro, piel blanca y usaba lentes. Nada que ver con el aspecto rudo de dante, que tenía el cabello castaño, ojos color miel, mandíbula cuadrada, media 190. Su mirada fria lo hacia ver malo ante los demás y Gael era diferente. Siempre con una sonrisa, amable. No era el típico nerd de la universidad. Era mas bien el chico inteligente pero buena onda.

Yo había vuelto a la universidad en las mañanas, mientras mi mamá se quedaba con Alba. Estaba en la biblioteca, con Alba en el canguro dormida en mi pecho, intentando hacer una tarea con una mano, llorando por dentro porque no entendía nada.

- ¿Te ayudo? - me dijo alguien.

Era él. Gael, de mi salón, el que siempre se sienta hasta atrás.

- No puedo, no... no me da la vida - le dije, a punto de llorar.

Él no me miró raro por tener a mi bebé ahí. No me dijo "¿y por qué la trajiste?". Solo se sentó a mi lado, me acomodó la libreta y me dijo:

- Yo te dicto, tú escribes. Y si se despierta, yo la cargo. No soy experto pero tengo tres sobrinos.- me regalo una linda sonrisa, que provocó que yo dibujaras una también.

Y así fue. Alba se despertó, él la cargó con un miedo hermoso, como si fuera de cristal, y ella no lloró. Se le quedó viendo.

- Se parece a ti - me dijo -. Tiene tus ojos enojones.

Me reí. Por primera vez en meses me reí de verdad en la universidad.

Desde ese día, Gael se volvió mi compañero de banca. Me guardaba lugar, me compraba un café y uno para mi mamá, y cuando Alba iba conmigo, él le traía un dibujito. No me decía que era perfecta. Me decía "lo estás haciendo bien, Blanca".

Así fue como ese chico nuevo y yo forjavamos una amistad bonita. El me ayudaba con notas que no entendía. Pero también con Alba cuando tenía que traerla. En los pasillos de la biblioteca yo estudiaba y el le leía cuantos .

Y un día, saliendo de clases, nos topamos de frente con Dante. Que estaba esperándome afuera.



#4951 en Novela romántica

En el texto hay: desamor dolor

Editado: 13.10.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.