CAPÍTULO 9: DOS EN LA MISMA PUERTA
Dante nos vio. A mí, con Alba en brazos, y a Gael cargando mi mochila y la pañalera.
Su cara cambió. De arrepentido a celoso en un segundo.
- ¿Y él quién es? - me preguntó, sin siquiera saludar.
Gael, muy respetuoso, se hizo a un lado.
- Es un compañero de mi salón - le dije mirando al chico que hacía un instante me ayudaba cuidando de Alba.
- ¿Compañero que te carga la pañalera? - dijo Dante, riéndose con ironía -. Wow Blanca, qué rápido superas.
Sentí que la sangre me subía.
- No tienes ningún derecho a reclamarme nada, Dante. Ninguno. Tú te fuiste a Guadalajara. Tú me dejaste. Te compromete, no veo porque me reclamas ahora.
- ¡Porque tenía miedo! - gritó, y la gente nos volteó a ver -. ¡Porque tenía 21 años y me dijiste que estabas embarazada! ¿Qué querías que hiciera?
Alba se asustó y empezó a llorar. Gael se acercó rápido.
- Ey, no grites, estás asustando a la bebé - le dijo Gael, tranquilo pero firme.
Dante lo empujó.
- ¡Tú no te metas!
Y ahí fue donde yo ya no aguanté.
Me puse entre los dos, con Alba llorando en mi pecho.
- ¡Ya basta! - les grité -. ¡Los dos!
Miré a Dante con lágrimas.
- Tú no puedes venir después de 10 meses a gritarme por celos. Si quieres ver a Alba, la ves. Pero a mí no me vas a volver a gritar nunca más. ¿Me escuchaste?
Dante agachó la cabeza. Otra vez.
Gael no dijo nada. Solo me puso suéter en los hombros porque estaba temblando. Y se disculpó
Yo..yo tengo voy a la biblioteca, olvide algo. Te veo mas tarde Blanca.
No queria que se fuera. No así, pero con Dante en ese estado no queria ocasionar algo entre ellos. Esto era entre el papá de mi hija y yo. Por eso lo deje ir.
Sabes qué, tu yo no tenemos qué hablar. Quieres pasar tiempo con Alba ¿bien? No tengo problema, pero tu y yo, nos trataremos como dos desconocidos ¿ esta claro?.
Blanca por favor. Déjame recuperar lo que perdí por estúpido, por miedo.
No hay nada que recuperar Dante. Lo nuestro duro lo que tú quisiste que durará. ¿O ya lo olvidaste?
No tengo justificación, lo sé.– intento tocar mi rostro, pero le alejé. Él avía elegido seguir su vida con otra chica. Yo ya no formama parte de ella.
Esa noche, Dante me mandó un audio de 3 minutos llorando, pidiéndome perdón. Y Gael me mandó un mensaje:
Dante. No se como recuper el tiempo perdido. No se si seré un buen padre , pero las quiero conmigo. Por favor blanca. Perdóname. Te sigo amando, te sigo soñando. No me dí cuanta lo estúpido que fuí al dejarte sola.
No respondí. No tenía que hacerlo. Solo tenía el teléfono en la mano y a mí hija en la otra, tratando dormirla.
Luego me llego un mensaje de WhatsApp.
"¿Están bien Alba y tú? Perdon por a verte dejado sola. No me contestes si no quieres. Solo quería saber de Alba y de tí.
Y entendí la diferencia entre quien pide perdón porque lo cacharon y quien se preocupa de verdad.