Sebastián: espero que ya este todo arreglado para tener mi cita con mi prometida. Pero si algo falla serás el único responsable de eso.
Matías: he seguido cada una de sus órdenes y la sorpresa que le tiene preparada a la señorita también esta lista. Ahora solo tiene que esperar a que pase el tiempo para que la vuelva a ver.
Sebastián: el tiempo sin verla me parecerá demasiado eterno. Necesito concentrarme en mi trabajo y no se te olvide mandarle el ramo de flores en la tarde.
Matías: desde de que llegue de la escuela lo recibirá. Ella debe de estar en ese lugar y si la quiere realmente debió llevarla usted mismo.
Sebastián: como no quiero ser un mal prometido lo hare. Además, necesito convivir con ella y sirve que paso más tiempo a su lado y sobre todo sabré aprovecharlo muy bien.
Matías: creo que no tiene un simple interés por su futura esposa. Ahora pienso callarme para evitar que se moleste con mis palabras y eso es lo que está haciendo.
Él se despide de su jefe y después de que lo hace sale de su oficina. Sebastián se sentía feliz, porque la volvería a ver y él quería ir a su casa a verla en este momento, pero tenía que tranquilizarse, porque falta mucho tiempo para su cita y el empieza a trabajar para no sentir el tiempo.
En la escuela
Carolina: que mi prometido me haya aceptado como su esposa me parece un sueño. Jamás pensé que tuviera la oportunidad de casarme.
Regina: te casaras con él. Seguramente vio algo en ti para que lograras llamar su atención. Nada màs que mi madre ya sabes que te vas a casar y quiero buscarme un prometido.
Carolina: estoy segura que buscara al adecuado para ti. Necesitamos dejar de conversar estos temas en la escuela y deberíamos ir a la cafetería antes de que se termine el receso.
Ellas salen de su salón de clases para poder dirigirse rumbo a la cafetería. Ellas a los pocos llegan y cuando lo hacen piden sus almuerzos y cuando se los entregan toman asiento.
Regina: así que iras de compras con tu hermano solo porque quieres comprar un vestido. Recuerda que eras una mujer comprometida y debes de tener todo lo que necesites.
Carolina: lo único que quiero es un vestido. Pero en otra ocasión saldremos de compras, ya que seguramente mi hermano va a querer hablar conmigo a solas.
Regina: entiendo que él sea demasiado sobreprotector contigo. Solamente que en algunas ocasiones exagera y no haces nada para impedirlo.
Carolina: su única manera de demostrarme que me quiere es así. Sabes no debemos de perder el tiempo con nuestra conversación, ya que nos queda poco tiempo para terminar nuestros almuerzos.
Ellas empiezan a comer sus almuerzos y tiempo después termina. Ellas se levantan de sus asientos para después dirigirse a su salón de clases y cuando llegan toman asiento en el momento que llega la maestra y de esa manera empiezan de nuevos sus clases.