Debería ser un delito lo que haces conmigo, porque aún no me explico en qué momento te volviste mi mayor distracción.
Si yo siempre fui la niña que ponía atención, ¿por qué ahora tus ojos me importan más que un pizarrón?
¿Por qué el verte se vuelve mi necesidad frecuente
Si yo nunca a nadie he sido dependiente?
¿Por qué tu sonrisa no abandona mi mente
Y me hace soñar con tenerla eternamente?
¿Por qué al escuchar tu voz mi corazón se acelera
Y el ayudarte de convirtió en mi única manera
De demostrarte que por ti haría lo que fuera?
Responde ya que empiezo a perder la paciencia
¿Cómo fue que hiciste para que mi corazón a ti te eligiera
Y quisiera entregarte mi vida entera?