Arcángeles Infernales

Capítulo 2

—¿Estás completamente lista? —mi papá llega a inspeccionarme al dejar las maletas marrones al lado de las suyas que lucen más sofisticadas.

—Completamente no, pero lista sí—le sonrío de forma sencilla, disimulando la nostalgia que momentáneamente siento al dejar el departamento en el que hemos estado viviendo estos últimos 16 años, contando hoy.

Se acerca para estrecharme contra su cuerpo, sintiéndome arropada, pero a la vez acomplejada.

Sé que será temporal y necesario para su trabajo, por eso no me quejo, pero es difícil no poder decir nada. Tener que actuar firme a veces es más complicado que no estarlo.

—Siento que tengamos que abandonar la ciudad así porque sí—me consuela cepillándome con los dedos mis largos cabellos castaños.

—No te disculpes, no quiero más disculpas a la lista de mil—bromeo sonriendo repentinamente.

—Añade una más, sin contar las de tu mamá.

Un quejido exagerado de sorpresa por la excesiva cantidad de disculpas infinitas que se aproximan hace reír fuertemente a mi papá.

—Espero tener sueño en el avión para no escucharlas—río, escuchando los pasos de las zapatillas ruidosas de mi mamá.

—Yo espero que no sea la hora nostálgica porque de verdad que hace 5 minutos me acabo de retocar el maquillaje—se acerca para terminar por unirse a nuestro abrazo, haciéndolo más cálido y unido.

Nos quejamos al instante de sentir su fuerza, pero terminamos riendo levemente, apreciando este último momento en este departamento que será un recuerdo una vez que abandonemos Detroit.




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