Arcángeles Infernales

Capítulo 9

¿Cómo que no pueden ponerme crédito aquí? Ahg.

Renegando camino por Leesburg, observando que todo con claridad se ve increíble. Tachándome la idea de que todo iba a ser muy campestral y tranquilo. Parece una pequeña ciudad, pero con aire más natural y frío.

Sigo las indicaciones mentales que me dejaron mis papás para llegar en tiempo y forma. Seguir a la derecha, cruzar locales, vuelta a izquierda y seguir derecho hasta ver los edificios irrumpiendo con el ambiente del lugar, aunque en sí, todo es muy normal.

Ni siquiera me canso en caminar cuando ya estoy al frente de mi nueva preparatoria. Es grande y vieja, pareciendo antigua por su apariencia. Es blanca y tiene mucha naturaleza como decoración.

Me detengo a observarla a detalle inspeccionando su arquitectura y sus letras en grande con su nombre lo más arriba posible, digno para apreciar.

Noto que estorbo un poco, así que me hago a un lado para dejar a la bola de gente alborotada que camina y habla a la vez con mucha euforia. Todo lo contrario a mí.

Regreso a ver las letras de Legendary Winifried, pero no pasan ni un par de segundos cuando siento que alguien me empuja, tambaleándome hasta chocar en alto con alguien más en una dirección al azar.

—¡Muévete! —la voz se aleja, logrando apreciar una tonalidad masculina.

Me quejo al sentir un golpe en mi cabeza y otro en mi cóccix, siendo protegida por un cuerpo. A pesar de eso, el otro sujeto sufre el mismo destino, pero con mayor fuerza, siendo disparado más adelante. Justo en un puesto informativo sobre la escuela con folletos, carteles y toda la cosa.

¡Qué estúpida!

Me levanto de golpe un poco lastimada, pero con la vergüenza como motivación para dirigirme a ver cómo se encuentra aquella persona que me cubrió sin planearlo.

Corro un poco hasta llegar a ver a un chico tirado con papeles arrugados encima suyo y la parte del mantel de tela turquesa que le cubre la mitad del cuerpo. Escena perfecta para echarse a reír como si fuese sacado de una comedia como Friends, pero lamentablemente no es ninguna cosa mencionada, sólo mi culpa y mi cruel destino.

La gente ríe y otras empiezan a acercarse como imanes. Ridículos imanes.

—¡Lo-lo siento tanto! Me-me empujaron y no fue mi intención hacer lo mismo, pero...—me lanzo de rodillas para ayudarlo, quitándole todo lo que tiene encima con total desespero, como si abajo de tanto papel, fuera a encontrar algún tesoro.

Al verlo extenderse con lentitud le doy la mano para que se levante suavemente.

—No sigas, sólo dolió un poco—interrumpe mis siguientes disculpas respondiéndome con un tono muy tranquilo. —Sólo, no lo vuelvas a hacer—eleva la mirada hacia la mía, logrando apreciar una linda sonrisa. Combinada perfectamente con su atractivo físico y su color castaño como definición. Su cabello es muy similar al color de sus ojos claros. Es realmente un chico lindo y yo... Tirándolo.

Lo suelto para taparme la boca justo cuando estoy a punto de sonreír espontáneamente.

—Tenlo por seguro—río nerviosa.

El chico vuelve a sonreír, mirándome muy quieto.

—Soy Neitan Doyle. Un gusto en ayudarte a suavizar las cosas—bromea acomodándose la ropa casual que viste.

Parece agradable, agradezco que fuera un chico así que otra persona delicada.

—Jane Rhyes—asiento a la vez que acomodo mi cabello rápidamente.




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