Dejame Entenderte - Jeon Jungkook.

Capítulo 2

Al terminar la primera reunión de la mañana, salí de la sala de juntas. El sonido de mis tacones al pisar resonaba con autoridad hasta llegar a mi despacho. No me detuve mas de lo necesario, solo tomé mi bolso y salí de nuevo, tenia el tiempo justo para llegar a la clinica de fertilidad.

El trafico de la ciudad, como siempre parecía ir en mi contra, solo podía mirar el reloj una y otra vez, calculando rutas alternas, tiempos, y todo lo que podría retrasarme. En mi mente iba marcando la pauta, tenía todo bajo control, o al menos intentaba convencerme de ello.

Cuando llegué, el reloj marcaba las 10:55, estaba justo cinco minutos antes de mi cita, era perfecto.

El edificio era impecable: cristales amplios, tonos neutros y hasta el silencio parecía estar controlado, aunque intentaba transmitir calma o algo así. Me adentré en la recepción, con algo de nervios por estar en ese lugar.

—Buenos días, vengo a mi cita de las once. Lee Jieun.

La recepcionista revisó en la computadora.

—Claro, señorita Lee… —hizo una pequeña pausa—. ¿Primera vez?

—Sí.

—Le voy a pedir que llene este formulario antes de pasar.

Asentí y tomé la tableta en mis manos para luego sentarme en uno de esos sillones en la solitaria sala de espera.

Nombre.
Edad.
Antecedentes médicos.

Avancé sin problema… hasta que llegué a una sección.

Estado civil.

Soltera.

Pareja actual.

Mi dedo se detuvo un segundo.

Deslicé.

Tiempo intentando concebir.

Fruncí ligeramente el ceño, dejé escapar un suspiro mientras dejaba espacios en blanco, seguí revisando el formulario y respondiendo lo que estaba a mi alcance, pero ya no se sentía igual que al principio.

Levante la mirada cuando una pareja se sento frente a mí, hablaban en voz baja, ella sostenía unos estudios y él tenía su mano sobre la suya, no miré más de lo necesario y volví la vista a la pantalla. Terminé el formulario más rápido de lo que debería y lo entregué.

—En un momento la pasan —dijo la recepcionista.

Asentí y me senté de nuevo en el mismo sitio de antes. Miré el reloj.

Un minuto… Dos… Cinco… Diez.

Fruncí el ceño y me levanté.

—Disculpa, mi cita era a las once.

—Sí, señorita, el doctor tuvo un pequeño retraso. En breve la pasan.

Un pequeño retraso, asentí con resignación, eso no estaba contemplado así que volví a sentarme. Cruce las piernas, las descrucé, miré mi telefono, lo bloqueé, mire los peces en la pecera enorme que estaba a un lado, respiré hondo…

—¿Lee Jieun?

Levanté la mirada cuando escuché mi nombre y vi a una enfermera en el marco de una puerta que iba a un pasillo lateral.

—Puede pasar —me dijo con una sonrisa —el doctor llegará en un momento —dijo abriendo la puerta de un consultorio, y yo solo asentí.

Me quedé de pie unos segundos… luego me senté, apoyando el bolso sobre mis piernas hasta que la puerta se abrió.

Y por un segundo… todo se desacomodó cuando Jeon Jungkook entró al consultorio, con esa bata médica. Como si ese fuera exactamente el lugar donde debía estar.

—Vaya… —dijo, cerrando la puerta detrás de él—.
No pensé que fueras a llegar tan lejos con tu lista, Juju.

—¿Tú…? —mi voz no sonó tan firme como esperaba—. ¿Qué haces aquí?

—Trabajo aquí —respondió con naturalidad, tomando su lugar frente a mí—. El doctor que debía atenderte se retrasó, por lo qué me pidió que iniciara la consulta.

—No, prefiero esperarlo. —Dije de inmediato, esto no estaba en el plan, no lo quería en esto.

—Claro —asintió con calma—. Puedes hacerlo. Pero eso no cambia lo que viniste a hacer aquí. Además ya llevas más de veinte minutos esperando.

—No voy a tratar esto contigo —le sostuve la mirada —no me importa esperar.

—Claro que te importa —respondió, tranquilo apoyandose en el respaldo de la silla—. No te gusta perder tiempo.

—No tienes idea de lo que me gusta o no.

Jungkook ladeó ligeramente la cabeza.

—Juju…

—No me digas así.

—…sigues reaccionando igual.

—Esto es poco profesional —añadí, cruzándome de brazos—. Hay un conflicto de interés evidente.

—Entonces dime algo —apoyó ligeramente una mano en el escritorio. —¿Quieres cambiar de médico porque realmente te importa lo profesional… o porque no quieres que alguien que te conoce te haga las preguntas incómodas?

—No voy a tratar esto contigo.

—No estás tratando esto conmigo —respondió sin subir la voz—. Solo estás evitando empezar.

Lo sostuve la mirada, no iba a ceder ante su intento de persuadirme.




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