El rostro de la venganza

Capítulo 15 — Una alianza peligrosa

Amara no podía dejar de pensar en las palabras de Daniel.

Fue tu madre.

Durante cinco años había culpado a su padre.

Había imaginado cientos de veces cómo enfrentarlo.

Pero nunca había considerado que su madre pudiera estar involucrada.

—Necesito verla —dijo Amara.

Daniel negó con la cabeza.

—No es buena idea.

—Ya no me importa lo que sea buena idea.

Tomó su bolso.

—Quiero respuestas.

Daniel la observó unos segundos.

—Entonces no irás sola.

La mansión estaba en silencio cuando Amara regresó.

Su madre estaba sentada en la sala, como si hubiera estado esperándola.

—Sabía que volverías.

Amara se detuvo.

—¿Sabías que sobreviví?

Su madre bajó la mirada.

—Sí.

La respuesta fue suficiente para hacer que Amara sintiera un vacío en el pecho.

—¿Por qué nunca viniste por mí?

—Porque no podía.

—Siempre pudiste.

Su madre levantó los ojos.

—No entiendes.

—Entonces explícame.

La mujer respiró profundamente.

—Tu padre no fue quien ordenó que desaparecieras.

Amara quedó inmóvil.

—¿Qué?

—Fue tu tío.

Daniel dio un paso adelante.

—¿Por qué?

Su madre lo miró.

—Porque quería quedarse con todo.

Amara sintió que las piezas comenzaban a encajar.

—¿Y tú qué hiciste?

Su madre comenzó a llorar.

—Intenté detenerlo.

—Pero no lo hiciste.

—No tenía elección.

Amara apretó los puños.

—Todos dicen lo mismo.

Su madre se levantó y caminó hacia ella.

—Tengo pruebas.

Sacó una pequeña llave de su bolsillo.

—Tu tío tiene una caja de seguridad. Ahí está todo.

Amara tomó la llave.

—¿Por qué me la das ahora?

Su madre la miró fijamente.

—Porque él sabe que regresaste.

Daniel intercambió una mirada con Amara.

—¿Y qué significa eso?

Su madre susurró:

—Que va a intentar terminar lo que comenzó.

Horas después, Amara y Daniel estaban en el automóvil.

La llave descansaba entre ellos.

—No confío en tu madre —dijo Daniel.

—Yo tampoco.

—Entonces, ¿por qué aceptaste la llave?

Amara miró por la ventana.

—Porque quizá sea la primera persona de mi familia que realmente quiere ayudarme.

Daniel guardó silencio.

Amara volvió a mirarlo.

—Necesito que hagas algo por mí.

—Lo que sea.

—Encuentra la caja.

—¿Y tú?

Una sonrisa apareció en sus labios.

—Yo voy a visitar a mi tío.

Daniel la miró preocupado.

—Amara, eso es peligroso.

Ella abrió la puerta del automóvil.

—Mi vida ya es peligrosa.

Antes de marcharse, se inclinó hacia él.

—Pero si quieres seguir a mi lado…

Hizo una pausa.

—Tendrás que aceptar que yo también sé jugar.

Daniel sonrió ligeramente.

—Eso es precisamente lo que me preocupa.

Amara cerró la puerta.

Por primera vez, ambos entendieron que sus objetivos podían ser diferentes.

Pero tenían un enemigo en común.

Y esa alianza podía salvarlos…

o destruirlos a los dos.



#1732 en Otros
#332 en Acción

En el texto hay: romance, drama, venganza

Editado: 03.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.