Los muros del prestigio

Capítulo 11 — Los archivos prohibidos

Valeria, Camila y Daniel subieron nuevamente al segundo piso.

La academia estaba completamente silenciosa.

—Tenemos que encontrar dónde guardan los archivos —dijo Valeria.

—¿Y si nos descubren? —preguntó Camila.

—Entonces tendremos que ser cuidadosos.

Recordaron las palabras de Andrés: “Los antiguos maestros saben más de lo que imaginas.”

Valeria pensó en la biblioteca.

Quizá Clara podía ayudarlos.

Cuando llegaron, encontraron a la bibliotecaria organizando algunos libros.

—Clara —dijo Valeria—, necesitamos preguntarte algo.

La mujer levantó la mirada.

—¿Encontraron el expediente de Mateo?

Valeria se sorprendió.

—¿Cómo lo sabe?

Clara cerró lentamente el libro que tenía en las manos.

—Porque llevo años esperando que alguien hiciera las preguntas correctas.

Los tres se acercaron.

—¿Dónde están los archivos antiguos? —preguntó Daniel.

Clara señaló una puerta pequeña detrás de varios estantes.

—Ahí.

—¿Está abierta?

—No.

Clara sacó una llave de un cajón.

—Pero quizá ya sea hora de abrirla.

La puerta conducía a una pequeña habitación llena de cajas.

Valeria comenzó a revisar los documentos.

Encontraron nombres de estudiantes que habían abandonado la academia, informes de reuniones y varias denuncias antiguas.

Entonces apareció un expediente con una fecha de cuatro años atrás.

El nombre era:

Laura Méndez.

Valeria lo abrió.

Había una denuncia, pero también una nota escrita por un antiguo director:

“Resolver internamente para evitar afectar la reputación de la institución.”

Camila quedó sorprendida.

—No dice que hayan investigado lo ocurrido.

—Porque aparentemente lo importante era proteger la reputación —respondió Valeria.

Continuaron revisando las cajas.

Encontraron más documentos con frases parecidas.

“Evitar escándalos.”

“No divulgar información.”

“Mantener la imagen institucional.”

Daniel tomó una carpeta.

—Miren esto.

Era el expediente de Mateo.

Pero faltaban varias páginas.

—Alguien las quitó —dijo Valeria.

En ese instante escucharon pasos afuera.

Clara cerró rápidamente la puerta.

—Alguien viene.

Los tres se quedaron en silencio.

Los pasos se detuvieron frente a la habitación.

Luego escucharon una voz.

—Sé que alguien está buscando esos archivos.

Valeria miró a Camila y Daniel.

Nadie se atrevió a responder.

Después de unos segundos, los pasos se alejaron.

Clara abrió la puerta lentamente.

—Ya no podemos esconder esto —dijo.

Valeria sostuvo el expediente de Mateo.

Ahora tenían una prueba importante.

Durante años, varias denuncias habían sido archivadas para proteger el prestigio de la academia.

Pero todavía faltaba descubrir una cosa:

¿Qué había ocurrido realmente con Mateo?




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