Leonardo:
Miraba los titulares complacidos, me había convertido en uno de los hombres más ricos de la región, mi fortuna era inmensa, mi familia vivía en paz, llevaba varios años siendo feliz y próspero, de Eleonora nunca volví a saber, el año pasado la reporté como desaparecida y luego hicimos un pequeño funeral, esa fue la dorma que vi de seguir administrando tranquilamente las empresas que su padre le había heredado. Seguí con Verónica pero no tenía hijos, por más que lo intentaba una y otra vez no salía embarazada, intenté con otras mujeres en relaciones paralelas, esperando tener herederoa para mi imperio y con la certeza de que la mujer que me diera herederos la haría mi esposa pero eso nunca pasó. Era domindo en la mañana y tomaba mi café cuando una notificación de mi secretaria llegó a mi teléfono:
—Señor Cruz todos los ejecutivos están reunidos en la sala de juntas para la reunión de emergencia que se solicitó y usted no llega—leí el mensaje y la llamé inmediatamente
—Buenos días ¿Qué reunión de emergencia? Yo no he solicitado ninguna reunión—pronuncié.
—Señor todos estan reunidos, dicen que los herederos de la empresa han solicitado una reunión de emergencia—pronunció titubeando y esto debía tratarse de una broma de muy mal gusto, Max Domínguez solo tenía una hija Eleonora y ella había desaparecido y después de tantos años no tenía por qué volver si es que seguía con vida, pues incluso llegué a pensar que mi padre había mandado a desaparecerla.
—Voy para allá inmediatamente—dije antes de colgar y me alisté de inmediato. A los pocos minutos ya estaba en la empresa, enojado y dispuesto a castigar a cualquiera que intentara jugar conmi tiempo y mi paciencia.
Caminaba hacia la sala de juntas con prisa cuando dos pequeños se atravesaron en mi camino y chocaron contra mí, uno de ellos calló al piso y le extendí la mano:
—Deberías ver por donde andas pequeño , además no deben correr aquí este no es lugar para niños—pronuncié mientras miré a los dos niños idénticos pero tenían algo que me reaultaba demasiado familiar, esos ojos idénticos a los míos...
—Es nuestra empresa —dijo el otro niño con un tono prepotente en su voz y yo sonreí.
—¿A sí? no me digas y quién te ha dicho eso—cuestioné sonriendo ellos seguro ni siquiera imaginaban que yo era el ceo de la empresa.
LNuestra madre—aseguró el que estaba de pie mientras el otro se levantó
—Y su madre es...
—Vamos Sam recuerda que mamá nos dijo que no hablemos con extraños—dijo el que estaba de pie y ambos salieron corriendo de allí. Yo seguí a la sala de juntas y estaban todos los ejecutivos reunidos.
—¡¿Quién demonios organizó esta reunión sin consultarme?! —cuestioné enojado hiendo hacia mi asiento como Ceo de la empresa. Y un voz demasiado conocida sonó desde la puerta acompañada de ubos tacones que sonaban demasiado seguros:
—Esta reunión la he organizado yo—los papeles se cayeron de mi mano al ver a mi exesposa que llevaba 5 años desaparecida, me quedé boquiabierto, y tras ella aparecieron los dos pequeños que había visto antes, acompañada por los niños caminò hasta quedar frente a mí—He regresado Cris—murmuró con una medio sonrisa en los labios y ocupó mi asiento, ambos pequeños se pararon uno a cada lado de ella, estaba ocurriendo algo que jamás imaginé: mu exmujer a la que tanto daño le hice regresó y esos pequeños que la acompañaban probablemente eran mis hijos...
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Editado: 30.09.2026