Cronicas De Un Secuestro En Carretera

EL REGRESO AL HOSPITAL

Mili junto con su madre, estaban entrado al Hospital Rural “la Concepción “, saludaron al personal mientras caminaban a la habitación del médico a turno a dejar sus cosas personales.

Mili decidió no contar nado de lo ocurrido. Después de todo está viva, y sabía dónde estaba la camioneta. Pensó: “Mañana voy a buscar la camioneta, hoy me enfocare en mi trabajo.”

Se dirige a sala de parto donde está el Doctor Tito.

-Hola Doctor Buenos días, ¿cómo estuvo el turno?

- Buen día Mili ¡Todo Bien y tranquilo! responde el Doctor Tito. -Aquí en sala de parto quedan dos embarazadas, hospitalizados 3 pacientes estables.

- Perfecto Doctor, muchas gracias.

- Buen turno Mili, nos vemos.

Termino el turno en el Hospital, todo estuvo tranquilo. Atendió los dos partos sin complicaciones y dio de alta a los 3 hospitalizados. Estaba esperando a Sandy su compañera que le recibiría el turno. Mili estaba lista para ir a buscar su camioneta, la acompañaría su mama.

Allí está Mili, esperando. Vio llegar a Sandy al turno, se alegró infinitamente era su amiga desde la Universidad habían estudiado juntas desde los 18 años, todos los momentos difíciles y los felices los vivieron juntas.

Este era su primer Trabajo.

Dos días después de la culminación de la carrera de Medicina, Mili había recibió una llamada de Directora del Hospital:

-Buenas tardes ¿Hablo con la Doctora? ¿Mili Sanz?

-Muy buenas tardes, soy yo dígame.

-Le habla la Doctora Sepúlveda, Directora del Hospital Rural “La Concepción”, mi informaron que usted disponible para trabajar, porque hace poco que termino su carrera, es que estamos necesitando médicos con urgencia, si puede presentarse mañana para la entrevista.

-Mili mucho gusto, si termine hace dos días, yo voy mañana - ¡Dios no lo puede creer, me están ofreciendo trabajo ¡

-Perfecto, si tiene usted una amiga o amigo que este recién graduado, lo puede traer para la entrevista ya que necesitamos dos médicos. Se lo agradecería.

- Claro, tengo una amiga, mañanas Dios mediante estamos allí las dos. ¿a qué hora?

- A las nueve de la mañana

-Gracias allí estaremos.

Mili esta sorprendía y feliz, la habían llamado para una entrevista de trabajo, y se preguntaba --¿Quién le daría mi teléfono? - En fin, voy a llamar a Sandy, seguro nos dan el trabajo. Toma su móvil y llama.

-Hoy Sandy, como está la doctora más guapa de todas.

-Niña ¿Que es tu vida?, apenas han pasado dos días y ya me extrañas, ¡no puedes vivir sin mi ¡

Mili se ríe y le dice.

-Mujer, arregla tus documentos, mañana tenemos una entrevista de trabajo en el hospital rural de “la concepción”

- ¿Como? ¿Trabajo? Me dejaste en shock

-Sandy ¡Me dijiste que querías trabajar!. Me terminan de llamar la Directora del hospital y me dijo que necesitaba dos médicos, si tenía algún conocido que lo llevara a la entrevista. Nadie mejor que tu querida.

Sandy está en el teléfono emocionada

-Mili amiga nos vamos a ese trabajo mañana. Como siempre juntas en todo. Estoy feliz. Dios es grande.

Al día siguiente, Mili paso buscar Sandy en su auto, una camioneta blanca. Se fueron a la entrevista.

No hubo entrevista les dieron el trabajo directamente, firmaron el contrato y esa misma semana comenzaron a trabajar.

Y allí estaba Mili, siete meses después en espera de entregarle el Turno a Sandy.

-¡Sandy! Exclamo Mili.

-Mi hermana. ¿Qué tal el turno? Respondió Sandy.

Mili no contesto, la abrazo. Un abrazo largo y fraterno, de esos que aprietan las costillas. Sandy sintió que su amiga temblaba un poco.

-Uff, por fin llegaste –susurro Mili, con una alegría que era más alivio que otra cosa. –Qué bueno verte

- ¿Todo bien? Le pregunto Sandy. Separándola para mirarla a los ojos- --Te ves pálida

- Todo bien en el Turno, Sandy. Viví una experiencia extrema para llegar ayer,

Sandy frunció el ceño --Vamos a la habitación y me cuentos.

Ya en la habitación residencial, Sandy saluda y le da un abrazo a la Mama de Mili. Se sentó en la cama. Mili respiro hondo:

-Sandy ayer me secuestraron, me quitaron la camioneta, pero todo bien, ahora tengo que ir a buscarla, me enviaron la dirección.

El silencio fue total.

- ¿Qué? Responde Sandy sorprendida, tapándose el rostro con las manos. --¿Qué estás diciendo? ¿Te secuestraron?

-Si

- ¿Y vas a ir a buscar la camioneta? ¿Quién te dio esa información Mili?

-Los mismos tipos que me secuestraron.

Sandy se paró de Golpe

- ¡¿Qué?!

-Se portaron bien conmigo, aparte de robarme… bueno, no me hicieron nada. Fueron muy educados y me enviaron la dirección a mi móvil.

- ¿Y tú les crees Mili?, ¡Son unos bandidos! ¿Cómo vas a ir? ¿Y si quieren robar de nuevo o algo peor? ¡No puedes ir sola tienes que avisar a la policía! Acusa Sandy.

Mili miro su mama y después a Sandy.

-Si les creo, me tuvieron todo un día secuestrado, y no me hicieron nada, además me entregaron mis documentos y mi chip para tener los contactos. Si me hubieran querido hacer algo, amiga hoy no estaría aquí. Dijo mili intentando convencerse a sí misma.

-Voy a ir a buscar la camioneta con mi Mama y listo. Fin del asunto. No lo voy a reportar a la policía.

-Mili… Estoy súper confundida. Esto es bizarro, de verdad solo a ti te pasan estas cosas. Le contesto Sandy en voz bajita. -- Pero es tu decisión, y te apoyo. Solo dime cuando estés cerca y pon el teléfono en voz alta para escuchar, por cualquier cosa.

Mili apretó el celular. —Te aviso tranquila.

Sandy se gira a ver la mama de Mili y le dice

-Señora Maite, usted la va acompañar ¿Está de acuerdo con no avisar a la policía?

-Ayer estábamos en la Policía. Mili no quiso dar declaraciones, - intervino la mama. --Y no tiene sentido avisar ahora que escribieron para devolverle la camioneta. Se puede complicar todo y acusar a Mili de complicidad. Estas personas estaban esperando un Cargamento de “cositas” ya sabes a lo que me refiero Sandy.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.