Las Aventuras de la Bruja Carmesí Volumen Ii

AQUELLA QUE DESAFÍO AL SOL (SEGUNDA PARTE)

Apolo rodeó a la Bruja con sus llamas, pero ella no se inmutó. Confiado, Apolo continuó su ataque hasta que se detuvo de golpe.

—Bien, acabaré contigo... ¿Pero qué demonios...? —exclamó Apolo.

Las llamas rápidamente se extinguieron y luego se condensaron en forma de energía que rodeó a la Bruja.

—¡¿QUÉ HICISTE CON MIS LLAMAS?! —gritó Apolo, desconcertado.

—Es simple, hasta un tonto como tú lo entendería —respondió La Bruja Carmesí—: extinguí el poder de tus llamas quitándoles el oxígeno y, usando mi poder catiónico, eliminé los electrones del fuego condensando su carga eléctrica para darle este aspecto. En otras palabras...

—¡Tienes el control del fuego! —interrumpió Apolo.

—Acertaste. Tengo el poder de controlar uno de los cuatro elementos de la tierra, lo que me convierte en una Portadora de nivel Vector.

—¡No lo creo! Si eso es verdad, ¡significa que...! —exclamó Apolo.

—¡Correcto! Estás acabado. ¡Te regreso tus llamas con el triple de su poder! —sentenció Crimson.

—¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! —gritó Apolo.

Crimson arrojó una ráfaga de fuego con tal intensidad que Apolo fue incapaz de esquivarla y quedó atrapado. Las flamas lo quemaron hasta dejar solo un cuerpo carbonizado. Antes de morir, Apolo sonrió y le advirtió a la Bruja:

—Admito mi derrota, pero la guerra no ha terminado. El hecho de que me venzas no detendrá las pretensiones de mi amo; escapará del averno y conquistará este y otros mundos.

Su cuerpo se deshizo en pedazos y falleció.

—¿Qué quiso decir con eso? —se preguntó La Bruja Carmesí.

—Felicitaciones, Crimson. Venciste a un Hijo de Klesa; ni los Portadores más avanzados lo han conseguido, lo que te convierte en un prodigio —comentó Ernest Raven.

—Sí, felicitaciones. Nunca creí que tuvieras tanto poder —añadió Sobrevoltaje.

Los demás Renegados se acercaron a felicitarla, reconociendo su valor y progreso en el combate, admitiéndola como una de los suyos. Hidrón, quien continuaba escondida, quedó asombrada de que la Bruja poseyera tal fuerza y se dijo a sí misma:

—¿Una Portadora nivel Vector? Nunca pensé que tuviera tanto poder, pero no me dejaré amedrentar; trabajaré para superarla, lo juro.

Repentinamente, empezó a toser descontroladamente y cayó desmayada. Los demás Renegados corrieron a socorrerla.

—¡¿Qué le sucedió?! —exclamó uno.

—Debemos llevarla a otra carpa para que sea atendida —urgió otro.

—¡Maestro Raven, atiéndala! —suplicó un tercero.

Sin embargo, poco a poco todos los Renegados, incluyendo a Sobrevoltaje, cayeron al suelo enfermos por causa de la niebla tóxica que contaminaba el aire. Crimson también cayó víctima del envenenamiento y tosió incontrolablemente.

—Cof, cof, cof... ¿Por qué toso tan fuerte? ¿De dónde procede esta niebla? —se preguntó La Bruja mientras perdía las fuerzas.

¿Logrará salvarse?

FIN



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En el texto hay: magia, medieval, magia amor aventuras

Editado: 16.10.2026

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