Las Aventuras de la Bruja Carmesí Volumen Ii

MUERTE ROJA (SEGUNDA PARTE)

Maná inició el ataque: juntó toda la bruma que controlaba y con ella cubrió a Raven, quien seguía sin inmutarse.

—Dime, ¿por qué mi bruma no te afecta? —exigió saber Maná.

Pero Raven no dijo nada; solo se limitó a sonreír.

—¿Qué es tan gracioso? —reclamó la bruma viviente.

—Tengo entendido que tú y tu hermano son «Hijos de Klesa».

—¿Y eso qué?

—La palabra Klesa hace alusión a los estados mentales que se nublan y se manifiestan en el karma. Por lo tanto, se le asocia con las raíces más profundas de la existencia del Samsara, o el ciclo de la vida, que determina el futuro de cada ser vivo dependiendo de sus acciones.

—¿Y qué tiene que ver eso conmigo?

—Al igual que los pecados capitales, son varios los estados mentales que existen; en total son trece, y Maná es uno de ellos, lo que significa «engreído». En otras palabras: eres un bravucón.

—¿Bravucón? ¡Jajajajaj! Me temo que mi poder te afectó. ¡No te hagas el fuerte y sucumbe a mi veneno! Pero... ¿qué?

Maná se sintió extraño, como si no fuera el mismo.

—¿Qué me pasa? Es como si me estuviera deshaciendo...

—Descomponiendo es el término correcto —corrigió Ernest Raven.

—¿Qué?

—Lamento decirte que cavaste tu propia tumba al desafiarme.

—No lo entiendo, ¿por qué dices eso?

—¿Ves a esa chica que cayó inconsciente en el suelo? —inquirió Raven, señalando a Crimson.

Maná, incrédulo, observó a la joven sin entender nada.

—Aún no lo entiendes, ¿verdad? Esa chica es la misma que derrotó a tu hermano usando una habilidad que descubrió en medio de la pelea... Y yo también poseo esa habilidad.

—¡Momento, estás sugiriendo que...! —balbuceó Maná.

—¡Lo descubriste, bastardo! Soy un Portador de alto nivel; para ser más exacto, de nivel Omega.

—¡Nivel Omega! ¡Eso significa que...! —exclamó Maná aterrorizado.

—¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Tengo el poder de manipular la carga eléctrica del aire; por lo tanto, puedo purificarlo y condensarlo, permitiéndome conservar una parte para mí. Es como si llevara un dispositivo que me permite respirar al tiempo que purifico el aire a mi alrededor, incluyendo la niebla roja que lo contamina.

—¡Malnacido, acabaré contigo! ¡Me duele!

—En esencia eres aire, aunque tóxico; y al destruir los electrones, cambio la configuración de la carga eléctrica de electrón a protón, eliminando el veneno que lo vicia. Eso es lo que te está dañando.

—Maldito...

—Perdiste la pelea apenas me enfrentaste. Debiste darte cuenta de que, al luchar contra un Portador de nivel Omega, no tenías posibilidad de ganar. Te sugiero que me digas qué planean tus amos antes de que mueras.

—¿Amos?

—Me refiero a los Alquimistas, miembros de la Orden del Nuevo Génesis.

—¿Te refieres a ellos? ¡Jajajajaj! Te equivocas, esos sujetos no son nuestros amos. Nosotros tenemos un amo, y él nos creó para ayudarlo a escapar de su prisión. Nosotros solo manipulamos a esos Portadores para que trabajen en un método que lo traiga a la vida.

—Eso tendrán que descubrirlo ustedes. Por mi parte, los estaré vigilando desde el infierno, observando sus inútiles esfuerzos y cómo la desesperación los devora. Pronto se darán cuenta de que sus esfuerzos no servirán de nada cuando el amo de los infiernos reviva y conquiste todos los mundos... ¡Jajajajaj!

Dijo la bruma roja viviente mientras se deshacía lentamente, disipando la niebla y descontaminando el aire, dejando pensativo a Raven acerca de las últimas palabras de su enemigo, las cuales dejaban más preguntas que respuestas.

—Ahora me doy cuenta de que esto va más allá de un simple complot orquestado por unos cuantos Portadores. Me temo que hay mucha tela por cortar —concluyó Ernest Raven.

FIN



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En el texto hay: magia, medieval, magia amor aventuras

Editado: 16.10.2026

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