Nos sentamos en los sofás de la sala. Mis manos jugaban entre sí mientras esperaba.
—¿Vas a empezar o te quedarás con esa cara de perro mojado?
Esyor parpadeó rápidamente, saliendo de sus pensamientos.
—Lo siento…
—No te disculpes, solo habla.
—Diam y yo no tenemos nada —suspiró lentamente—. Es una historia complicada, pero no somos pareja. No sé qué te dijo exactamente, pero no es lo que crees.
—¿Entonces él es un loco delirante? —pregunté, mirándolo directamente.
Su silencio me dio la respuesta.
—Okey, a ver. Me estás diciendo que no son pareja, pero él dice que sí. Entonces, él está demente al creer que está en una relación contigo, pero por tu silencio él no está loco. Así que eso lleva a que sí tiene razones para creer que son pareja. ¿Estoy en lo correcto?
—No es así.
—Bueno, soy todo oídos. Explícalo.
—Es complicado.
Bien, terminé de dar mi voto de fe. Este idiota solo me está tomando la cara.
—Okey, entonces puedes ir a comer toda la basura que quieras con él, puedes ir y estar con tu complicada relación y dejarme en paz.
—Layl…
Lo interrumpí, levantándome del sofá.
—Mira, Esyor, todo esto que tenemos es una farsa. No sé ni siquiera por qué te estoy pidiendo explicaciones de tu vida privada —junté mis manos—. No me importa que tengas tu vida aparte, ¿okey? Solo te voy a pedir que lo que sea que haya pasado ayer no se repita porque, sí, me puede importar un demonio que tengas novio, o lo que sea eso, pero tengo dignidad.
—Layl, no es lo que piensas. Solo déjame hablar.
—Te dejé, Esyor, y me diste una explicación en donde parece que tuvieras un supersecreto mafioso que guardar. Todo es complicado para ti y nada es lo que parece, pero ¿sabes a qué me suena todo eso? —respiré lento—. A pura mierda disfrazada de disculpas.
Sus manos sujetaron mi muñeca en un intento de detenerme.
—Así que, por favor, tenemos una imagen que mantener y yo estoy intentando hacer mi parte. Espero que tú también lo hagas. Somos la pareja del año, Esyor. Estaremos rodeados de cámaras a donde sea que vayamos —me aparté de su agarre—. Y no quiero que mi nombre se vea involucrado en un escándalo de infidelidad. Puedo ser paciente con todo este teatrito, pero no seré alguien que ponga tu comodidad sobre la mía.
Caminé hacia la salida, pero me detuve a unos pasos de la puerta.
—Pon en orden tu vida, Esyor, porque no seré el saco que soporte las humillaciones de otros.
Pude escuchar su voz suplicando algo que no quería oír.
Le di una oportunidad para comprender su lado y solo me dio respuestas que no tenían significado.
Seré alguien encadenado a una vida insignificante, pero aun así tengo mi dignidad atada a mis manos.
Editado: 02.10.2026