Kim: César vino y todo fue mas divertido aca en mi salón de clases, es un buen amigo, aunque se me haya declarado yo lo considero broma, porque el para mi no es algo que vaya a ser pasajero, “siempre vi a las relaciones asi”, luego íbamos juntos a la iglesia y comencé a sentirme en casa de vuelta. Por fiestas patrias mi mamá nos llevo al Parque de las Leyendas, estábamos ahí mi familia, yo, Abel obviamente y César se coló por aquí, ese fue el mejor día de mi vida básicamente porque nunca había ido allí jsjs y es curioso porque todos han ido alguna vez y fue el día que mas veces abrace a mi madre.
Luego llego la promoción y tuvimos una fiesta muy normal, de hecho toda mi familia estaba ahí, mis primos también y eso fue algo incómodo, porque siento que si arregle las cosas con mi mamá pero aun me falta con Omar, parece fácil decir “perdón” pero cuesta mucho, en fin fue una noche muy encantadora y la pase bien con mis dos amigos, afortunadamente estos dos gemelos perdidos no se toparon (yo y Abel nos la ingeniamos en eso) porque César menciono varias veces que le podría hacer pagar por el sufrimiento que me hizo pasar.
Al menos no hubieron heridos esa noche, igualmente después de eso fue pasando el tiempo y de pronto fue la última celebra por la Navidad, en unos pocos dias seria 31 y yo ya seria una adulta.
Este día nos pidieron que vayamos elegantes yo fui con un vestido negro que mi mamá me presto, me puse una botas porque me daba palta usar tacos y me hice un moño para no ser tan extravagante.
—Pa mira, te gusta?
—Kim comiste tallarines rojos o gelatina?
—NO PA, ME ECHE UN BRILLO LABIAL
—Aaa, *respira fuerte* Kim que huele asi, te bañaste?
— …Si y me eche “mini chics”
—Vas... a cumplir 18 años o 10?
César: Estos días fueron los mejores de mi vida, ahora ya tengo claro lo que siento por ella, la amo, quiero que este conmigo en cada momento, yo ya le he dicho varias, pero parece no entender. Se podría decir que siento que la conozco muy bien.
Cuando se enoja, sus palabras salen como balas; ella cuando esta cansada se agarra de la cintura con una mano mirando al frente y la otra hacia atrás, yo ya le pregunte varias veces porque lo hace, pero ni ella misma se da cuenta; es muy tierna, hasta con las hormiguitas tiene consideración, no es como yo que las votaba a todas ellas con tan solo soplarlas; Si es que ella te llega a tener mucha confianza, te revisa la mano y examina el funcionamiento de cada uno de tus dedos, yo la llamo “rarita” cada vez que lo hace, cuando sinceramente me encanta que ella lo haga. Estoy muy loco por ella, mi familia me pregunta porque ya no soy tan molestoso como antes, la verdad es que ahora siento que ella me puso mis propias barreras para no hacerlo y me encanta que sea tan aplicada y atenta en cada cosa que ella haga. Pareciera que ella alivia mi forma tosca de ser...
Y el día de hoy me estoy dirigiendo con mi terno hacia su casa, para recoger a mi princesa e ir a la celebración, estoy muy emocionado de ver lo que se puso.
—Holiii, ya vamos rápido—responde Kim
Se veía más que hermosa, esa palabra le queda corta, y tan tierna al sonreír, como si fuera alguien de mucha confianza, creo que yo también le gusto, hoy le diré de verdad que si me gusta, y ya tengo 18 años asique podríamos ser una pareja de por si formal. Pero para no ser sospechoso planeé en que decirle, porque al verla me quede mas que impactado por su apariencia.
—¿Qué le paso a tu cara, te la pinto un payaso?—lo dije con una ligera sonrisa.
—*Se queda mirándolo fijamente a los ojos y molesta*
¿Ahora que hice? sálvenme de este martirio