Veo mi reflejo en el espejo, veo una brillante y enorme sonrisa, veo unos hermosos ojos llenos de vida. Veo una máscara que me pongo cada mañana, una máscara para ocultar el dolor que hay en mi alma. Debajo de aquel bonito rostro, detrás que aquella enorme sonrisa, no hay nada. Sigo mirando mi reflejo en el espejo y veo como la sonrisa va desapareciendo, sucede muy seguido, soy buena en eso. También soy buena escondiendo mis sentimientos, mis miedos, soy buena fingiendo que todo está bien, que el dolor no me está consumiendo, que ya no quiero seguir viviendo
-Todo está roto, todo dentro de mí está vacío.
Estoy caminando hacia un abismo.
Estoy sumergida en un hueco solitario y frío.
Estoy perdida, camino, camino y no encuentro una salida.