Kaelor regresó a la Isla Aalyyk al atardecer. El dueño del bar que fercuentaba le indicó dónde se encontraba el único hospital del lugar.
Ya en el interior Sinha le comentó que Yvryna ya estaba en la sala de operaciones pero que no podrían hacer mucho más que sacarle la bala del estómago ya que no contaban con los equipos necesarios.
—Podemos llevarla con mi madre, es experta en estas cosas—dijo Kaelor—.La isla no esta muy lejos de aquí.
—No tenemos opción—dijo Dyfler.
Luego de unas horas, un enfermero comentó que la cirugía había sido un éxito y que pronto la trasladarían a una de las habitaciones.
No pudiendo hacer otra cosa, los filibusteros se cruzaron a un pequeño bar a tomar algo dejando a Camus por si la muchacha despertaba.
Estaban pasando un momento agradable cuando vieron pasar a Riot e ingresar al hospital. Les pareció algo extraño por lo que decidieron ir a ver.
Encontraron a Riot discutiendo con Camus, quien se negaba dejarlo pasar a cuarto de Yvryna.
—¿Sucede algo?—quiso saber el capitán filibustero.
—Vine a llevarme a la muchacha—respondió Riot.
—¿Por qué?
—Porque ella es la única que sobrevivió, no tiene lógica. Debe rendirme cuentas.
—Yvryna es de nuestra tripulación, no puedes hacer eso, Como capitán me niego rotundamente a lo que planteas.
Riot comenzó a reirse.
—Si realmente te preocupas por ella, no la hubieses dejado sola desde un pricipiom hipócrita. Tú y yo estábamos bebiendo juntos antes de irte con esa prostituta.
—Sé lo que hice pero aún así no puedo dejar que la toques.
—No me importa tu acto de redención. Esa chica se viene conmigo, tú puedes regresar con tu novia.
—Mi novia no tiene probleas en esperar.
—¿Esás seguro? Varios de mis hombres están en el bar en este momento. Tu elijes. Tu amada prostituta o tu compañera de ruta.
Riot percibió el cambio de acititud de Kaelor; realmente estaba enamorado de Rekka.
—Sabes que siempre elegiré a Rekka—dijo Kaelor.
—Perfecto, ¿viste que no era tan dificil?
Riot empujó a Camus para ingresar al cuarto.
—¿Por qué lo hiciste?—fue le cuestionamiento del cocinero—.Podría matarla.
—No lo hara. Su dolor es más grande que su odio. Se quebará antes de atacarla.
Pasados los diez minutos el cocinero abrió la puerta. Todos se asomaron. Más de uno no dio crédito a lo que estaba mirando.
Riot estaba tirado a un costado mientras sujetaba la mano de Yvryna, quien seguía inconciente.
—¿Qué paso?—preguntó Kaelor.
—Olvidé mencionar que Yvryna tiene la habilidad de robar la energía de otros si la toman de la mano. Es por eso que le avisé a los cirujanos que le cubriean las manos con un material especial.
—Atémoslo, y cuando podamos nos llevamos a Yvryna—dijo Sinha.
—Iré a ver a Rekka—dijo Kaelor.
—No lo hagas. Provocarías una pelea innecesaria—replicó Sinha—.Sigamos ocn el plan de llevarnos Yvryna de aquí.
—Tienes razón.
Un tiempo después entre Sinha y Dyfler sacaron a Yvryna a escondidas aprovechando la distracción de los tros piratas.
Ya en la embarcación zarparon rumbo a la isla de donde eran originario Kaelor.
Una hora más tarde, uno de los filibusteros anunció que veía tierra a lo lejos. Se trataba de la Isla Hyrak, y la principal que conectaba con el comienzo del Continente Kurahy Hak, y a su vez, era la mas pequeña en tamaño a comparación de las otras que formaban parte del archipiélago.
Lo primero que uno veía al llegar era un pequeño muelle que conducía directamente a una casa de madera oscura a dos aguas, de un tamaño mediano y sin grandes lujos. Junto a ella habia corrales donde vivían los chanchitos marinos que la familia de Kaelor se encargaba de criar y vender en el pueblo.
La vivienda era resguardada por atrás por unas rocas en tonos amarillos, y algo de vegetación. Del lado derecho habia un camino que llevaba hacia la parte superior donde habian más piedras grises y vegetación. Se tardaba hora y media en llegar al pueblo principal a pie.
Valdran Vitglihar había sido filibustero luego de su padre, y había tenido una gran tripulación, En una ocasión había luchado contra uno de los miembros de la familia Zhyron. Pero ya habían pasado años desde su retiro.
Por razones del destino, Valdran y Urrrza se encontraban en el exterior cuando los vieron aparecer y entre varios ayudaron a bajar a Yvryna.
La mujer sabía exactamente que hacer con ella.
Por su parte Valdran comenzó a sospechar que algo no andaba bien.
—¿Qué pasó?—preguntó el antiguo pirata.
Después de escuchar todo lo ocurrido, Valdran golpeó con fuerza a su hijo y a sus subordiandos. Si bien el hombre estaba entrado en años, aún poseía una gran fuerza física.
Los piratas de menor rango ni se inmutaron.
—¡¿QUÉ FUE LO QUE HICIERON?! ¡¿Quiénes se creen que son para decidir cuáles vidas valen más?! ¡De ellos lo hubiese esperado pero ¿de ustedes tres?! ¡Eres el capitán y TÚ trabajo es velar por la seguridad de TODA tu tripulación!—exclamó Valdran furioso—¡No sólo les fallaste como capitán sino también como hombre! ¡Son unos malditos desgraciados!
—Señor Valdran...
—¡Cállate Dyfler! ¡Sinha y tú debieron hacerlo entrar en razón, se supone que ese es su trabajo! Fuí capitán pirata mucho antes que todos ustedes nacieran, y jamás abandoné a un camarada a su suerte! Las chicas que estaban conmigo fueron grandes guerras que murieron protegiéndonos, y ustedes no fueron capaces de enseñarles lo básico.
Todo ese tiempo Kaelor mantuvo la mirada baja.
—¡Del único que siento lástima es del hombre que perdió a su hija, sus malas desiciones llevaron a una niña inocente a la muerte! ¡Pero ustedes prefirieron preocuparse por sus prostitutas que por sus compañeras!
—¡No hables así de Rekka!—replicó Kaelor.
Valdran volvió a golpearlo.
—¡Me importa una mierda cómo se llama! ¡No te mato aquí mismo porque esa jovencita me preocupa más! Tienen prohibido marcharse de aqui hasta que se los permita.