Mi vida mi color

Capítulo 16: El silencio que duele

El sol de la mañana en Veracruz se sentía inusualmente frío para Jessie. Se despertó temprano, con el corazón acelerado y la esperanza de que la discusión de la tarde anterior fuera cediendo con el nuevo día. Se arregló frente al espejo, ajustándose la ropa con cuidado, y salió a esperar a Amanda a la acera, como habían hecho decenas de veces. Pero pasaron los minutos y el portal de la casa de su amiga permaneció cerrado. Amanda no salió a su encuentro.
Con una pesadez en el pecho, Jessie emprendió el camino a la secundaria sola. El trayecto se sintió largo y silencioso. Al llegar a la entrada, entre el bullicio de los alumnos, se encontró con José Antonio, quien buscaba con la mirada a sus amigas entre la multitud.
—¡Oye, Jessie! —la llamó él, acercándose rápidamente—. ¿Y Amanda? ¿Dónde está? ¿No ha venido aún?
Jessie negó lentamente con la cabeza, intentando disimular su agitación interna.
—No, no ha venido. Quizás se retrasó un poco... —respondió, aunque muy en el fondo sabía que la conversación del parque aún pesaba en el aire



#359 en Joven Adulto

En el texto hay: #lgtb, #amor im, #amor drama

Editado: 05.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.