El Eclipse De Las Almas

Los hermanos que el destino nos permitió elegir

«La familia no siempre comienza con la sangre. A veces nace de una amistad que sobrevive a los años, de una promesa que nadie recuerda haber pronunciado y de esa certeza inexplicable de que, mientras exista alguien dispuesto a regresar por nosotros, nunca estaremos completamente solos».

EL MUCHACHO DE LOS OJOS DE HIELO

El reloj situado sobre la pizarra parecía avanzar con una lentitud insoportable. Kawaki había mirado sus agujas por lo menos quince veces. Akira, sentado a su lado, llevaba varios minutos fingiendo que prestaba atención a la explicación del profesor. Pero ninguno de los gemelos estaba realmente concentrado.

Sus pensamientos permanecían en el muchacho de cabellos rojos que ocupaba un pupitre junto a la ventana. Cronos Uchiha. Dieciséis años. Ojos celestes. Cabellos rojos hasta los hombros. Un rostro extraordinariamente hermoso. Y una expresión tan fría que parecía haber sido esculpida en mármol.

Desde su presentación, el recién llegado no había pronunciado una sola palabra innecesaria. Había respondido correctamente cuando el profesor le formuló una pregunta.
Había tomado apuntes. Había leído los textos indicados.

Y había ignorado completamente los murmullos que despertaba su presencia. Ni una sonrisa. Ni una broma. Ni una mirada amistosa.
Nada. Akira se inclinó ligeramente hacia su hermano.

-Kawaki...

-¿Sí?

-Voy a cometer una imprudencia.

Kawaki no apartó los ojos del cuaderno.

-¿Cuál?

-Voy a preguntarle si se tragó un bloque de hielo.

Kawaki apretó los labios.

-No lo hagas.

-¿Por qué?

-Porque probablemente te responda que el hielo tiene mejores modales.

Akira soltó una risita. Kawaki también estuvo a punto de hacerlo.
Pero ambos recuperaron rápidamente la compostura. Al otro extremo del aula, Cronos continuaba escribiendo. Sin embargo, durante un instante, la comisura de sus labios pareció moverse. Apenas un milímetro.

Kawaki lo advirtió. Akira también.
Los gemelos intercambiaron una mirada.

Ahí estás, pensó Kawaki.

Y por primera vez desde la llegada del nuevo estudiante, sintió una pequeña esperanza.

EL RECREO MÁS ESPERADO

El timbre resonó por los corredores.

-¡RECREO!

La reacción fue inmediata. Los estudiantes comenzaron a levantarse. Algunos salieron hacia el patio. Otros se reunieron junto a las ventanas. Varias conversaciones estallaron simultáneamente. Naruto se estiró en su asiento.

-¡POR FIN!

Sakura lo contempló.

-Naruto, solamente fue una hora.

-¡Una hora muy larga!

Sasuke levantó una ceja.

-Para vos todas las horas de clase son largas.

-¡Eso es porque soy una persona de espíritu libre!

Ino sonrió.

-Y de concentración limitada.

Mía soltó una carcajada. Neji negó lentamente con la cabeza. Pero aquella conversación se interrumpió cuando ocurrió algo inesperado.
Cronos cerró su cuaderno. Guardó cuidadosamente la lapicera. Se levantó. Y comenzó a caminar. No hacia la puerta. No hacia el patio. No hacia la cafetería. Sino directamente hacia los gemelos.

Naruto dejó de hablar. Boruto levantó la cabeza. Sasuke siguió al recién llegado con la mirada. Gaara permaneció inmóvil. Izan también.
Cronos llegó hasta el pupitre situado delante de Kawaki y Akira.
Contempló la silla vacía. Después miró a los gemelos. Su expresión seguía siendo completamente seria.

-Disculpen.

Akira levantó lentamente la cabeza.

-¿Sí?

Cronos señaló la silla.

-¿Está ocupado este lugar?

Kawaki permaneció inmóvil.

-No.

Cronos asintió.

-Excelente.

Dejó sus pertenencias sobre el pupitre. Se sentó. Giró la silla para quedar frente a ellos. Y durante tres segundos los contempló con absoluta seriedad. Akira parpadeó.
Kawaki levantó ligeramente una ceja. Entonces, Cronos sonrió. Una sonrisa inmensa. Luminosa.
Absolutamente encantadora.

-¡BUENO, MIS DOS DESASTRES FAVORITOS! ¿PIENSAN SALUDARME COMO CORRESPONDE O TENGO QUE PRESENTAR UNA RECLAMACIÓN FORMAL POR ABANDONO AFECTIVO?

Akira abrió la boca. Kawaki dejó de respirar. Y al otro extremo del aula,
Naruto casi se cayó de la silla.

EL REGRESO DEL VERDADERO CRONOS

-¡¿QUÉ?! -exclamó Boruto.

Mitsuki levantó lentamente la cabeza.

-Interesante.

Sasuke frunció el ceño.

-¿Acaba de...?

Ino abrió los ojos.

-¡SONREÍR!

Neji permaneció inmóvil. Mía se llevó una mano a la boca. Gaara contempló al muchacho con absoluto desconcierto. Izan abrió ligeramente los ojos. Porque aquel Cronos, aquel Cronos sí era el muchacho que habían conocido en la fortaleza. Akira permaneció varios segundos sin reaccionar. Después una sonrisa extraordinaria iluminó su rostro.

-¡CRONOS!

El pelirrojo abrió los brazos.

-¡AHORA SÍ! ¡AL FIN ALGUIEN RECONOCE MI EXTRAORDINARIA PRESENCIA!

Kawaki soltó una carcajada.

-¡Sos un idiota!

Cronos se llevó una mano al pecho.

-¡QUÉ MANERA TAN CRUEL DE RECIBIR A UN HERMANO PERDIDO!

Akira comenzó a reír.

-¡No cambiaste nada!

Cronos levantó una ceja.

-¡Por supuesto que cambié! - Una pausa dramática -Ahora soy más hermoso.

Kawaki soltó una carcajada.

-Eso es discutible.

Cronos lo señaló.

-¡ENVIDIA!

Akira se llevó ambas manos al rostro.

-¡No puedo creer que estés acá!

Cronos sonrió.

-Yo tampoco puedo creer que ustedes dos sigan teniendo exactamente las mismas caras.

Se inclinó hacia ellos.

-Aunque debo admitir algo.

Kawaki levantó una ceja.

-¿Qué?

Cronos observó detenidamente a ambos.

-Siguen siendo demasiado parecidos.

Akira sonrió.

-Somos gemelos idénticos.

-¡YA LO SÉ!

Cronos levantó las manos.

-¡PERO PODRÍAN HABER TENIDO LA CONSIDERACIÓN DE DESARROLLAR ALGUNA DIFERENCIA ÚTIL!




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