El Eclipse De Las Almas

Las carcajadas que despertaron al invierno

«Hay personas que hacen reír al mundo mientras esconden sus propias heridas. Y hay otras que, después de sufrir demasiado, deciden no volver a sonreír. Sin embargo, incluso el corazón más lastimado conserva un lugar donde la felicidad todavía reconoce el camino de regreso».

UNA TRAGEDIA LLAMADA MATEMÁTICAS

El invierno había cubierto Konoha con una delicada capa de nieve.
Desde las enormes ventanas de quinto año B podían contemplarse los jardines blancos, las ramas desnudas de los árboles y los copos que descendían lentamente sobre los caminos de piedra.

Dentro del aula, sin embargo, estaba por producirse una catástrofe. Una catástrofe estrictamente académica. Shikamaru acababa de entrar. Y llevaba una carpeta. Una carpeta considerablemente gruesa. Eiji la observó desde su asiento.nDespués contempló a Mikael.

-Amor.

Mikael, que estaba terminando de ordenar sus apuntes, levantó sus hermosos ojos dorados.

-¿Sí?

Eiji señaló discretamente la carpeta.

-Decime que eso no contiene una evaluación.

Mikael observó al profesor. Después respondió con su habitual serenidad:

-No contiene una evaluación.

Eiji suspiró aliviado.

-Gracias.

-Contiene varias.

Eiji quedó petrificado. Naruto, sentado a pocos pupitres, soltó una carcajada. Boruto se cubrió la boca.

-¡MIKAEL!

El muchacho de cabellos azules levantó una ceja.

-Me pidió que le dijera que no contenía una evaluación. Técnicamente, cumplí.

Eiji lo contempló con una expresión de profunda traición.

-¡AMOR, NUESTRA RELACIÓN SE FUNDAMENTA EN LA CONFIANZA!

Mikael sonrió dulcemente.

-Y en tu capacidad para dramatizar situaciones perfectamente normales.

Shikamaru dejó la carpeta sobre el escritorio. El golpe resonó en el aula.
Eiji cerró los ojos.

-Ahí está.

Naruto levantó la cabeza.

-¿Qué cosa?

Eiji suspiró.

-El sonido de cuarenta y tres futuros destruidos simultáneamente.

La primera carcajada recorrió el aula.
Shikamaru levantó lentamente los ojos.

-Eiji.

El muchacho se enderezó inmediatamente.

-Profesor.

-Todavía no dije qué vamos a hacer.

Eiji asintió con solemnidad.

-Lo sé. Estoy practicando el duelo anticipado.

Boruto soltó una carcajada tan fuerte que Mitsuki tuvo que sujetarlo del brazo. Shikamaru contempló el techo.

-Qué problemático...

Mikael levantó tranquilamente la mano.

-Profesor, ¿puedo hacer una observación?

-Adelante.

-El duelo anticipado suele ser innecesario, pero considerando el grosor de su carpeta, comprendo la reacción de Eiji.

El aula estalló en risas..Shikamaru cerró los ojos. Todavía no habían transcurrido cinco minutos. Y ya comenzaba a preguntarse por qué seguía dedicándose a la enseñanza.

EL NÚMERO QUE NO QUERÍA SER ENCONTRADO

-Muy bien - anunció Shikamaru, tomando una tiza - Hoy vamos a trabajar con ecuaciones cuadráticas.

Escribió sobre la pizarra:

x^2-5x+6=0

-Quiero que encuentren los valores de.....

Eiji levantó inmediatamente la mano. Shikamaru lo contempló.

-¿Sí?

-Profesor, antes de comenzar, necesito hacer una pregunta de carácter filosófico.

-Estamos en Matemáticas.

-Precisamente. Una disciplina que plantea interrogantes existenciales.

Shikamaru suspiró.

-Preguntá.

Eiji señaló la ecuación.

-¿Por qué buscamos tanto a esa pobre equis?

Naruto abrió los ojos. Boruto comenzó a sonreír. Shikamaru permaneció inmóvil.

-Porque es la incógnita.

Eiji asintió lentamente.

-Comprendo. Pero ¿y si no quiere ser encontrada?

Silencio. Después Naruto soltó una carcajada. Eiji continuó con absoluta seriedad:

-¡PENSEMOS EN SUS DERECHOS!

Boruto comenzó a reír.

-¡NO, EIJIII!

-¡LA EQUIS PODRÍA ESTAR DISFRUTANDO DE SU PRIVACIDAD!

Shikamaru cerró los ojos.

-Eiji...

-¡Y NOSOTROS LLEVAMOS AÑOS PERSIGUIÉNDOLA!

Mikael levantó tranquilamente la mano.

-Profesor, considero que la preocupación de Eiji es legítima.

Shikamaru lo contempló.

-No me digas.

-La equis aparece en prácticamente todos los ejercicios. Tal vez necesite vacaciones.

Naruto se dobló sobre el pupitre.
Boruto soltó una carcajada tan intensa que dejó caer la lapicera.
Sakura comenzó a reír. Ino se cubrió el rostro. Hasta Sasuke tuvo que apartar la mirada para disimular una sonrisa. Shikamaru apoyó ambas manos sobre el escritorio.

-La equis no tiene sentimientos.

Eiji abrió los ojos con indignación.

-¡PROFESOR!

Una pausa dramática.

-¡QUÉ FALTA DE SENSIBILIDAD MATEMÁTICA!

Mikael asintió lentamente.

-Y después nos preguntamos por qué las incógnitas se esconden.

La carcajada fue general. Kawaki comenzó a reír. Akira también.
Gaara, sentado ahora junto a Izan, bajó la cabeza para ocultar una sonrisa. Izan no lo consiguió. Soltó una carcajada. Shikamaru contempló a sus alumnos.

-Voy a necesitar otro empleo.

Eiji levantó inmediatamente la mano.

-¡PUEDO REDACTARLE UNA CARTA DE RECOMENDACIÓN!

-No.

-¡SOY EXCELENTE ESCRIBIENDO!

-Lo sé.

-¡PODRÍA DESTACAR SU EXTRAORDINARIA PACIENCIA!

Mikael intervino serenamente:

-Aunque sería conveniente omitir que está a punto de perderla.

Naruto golpeó suavemente el pupitre, incapaz de detener las carcajadas. Shikamaru respiró profundamente. Era un hombre inteligente. Un estratega extraordinario. Había enfrentado situaciones mucho más complicadas que una clase de adolescentes. O eso creía.

-Eiji, vení a resolver la ecuación.

El muchacho se levantó inmediatamente.

-Con mucho gusto, profesor.

Caminó hacia la pizarra con una solemnidad casi ceremonial. Tomó la tiza. Contempló la expresión.
Después escribió:




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