En el juego

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La jornada estudiantil había sido bastante ajetreada para Jasper, Matt, Izan y el resto de los jugadores, con exámenes, trabajos entregados, calificaciones que sí o sí deben llegar a lo requerido para que puedan continuar formando parte del equipo que representa a la universidad en el Torneo Nacional del país.

El equipo de hockey sale a la pista de hielo con energía y entusiasmo tras haberse colocado el uniforme y las protecciones, listos para iniciar el entrenamiento. La pista está llena de estudiantes de la universidad, todos emocionados de ver a su equipo favorito en acción; a medida que los jugadores comienzan a calentar, el público comienza a animarlos, gritando y aplaudiendo, Izan y Matt sonríen y saludan a la multitud, agradecidos por el apoyo. El entrenador da la señal para que comience el calentamiento y los jugadores se dividen en grupos para practicar sus habilidades. El público observa con interés, analizando cada movimiento y jugada.

De repente, Alan, uno de los que más les gusta lucirse ante los fans hace un gol espectacular, el público estalla en aplausos y vítores. Los jugadores se ríen y se felicitan entre sí, disfrutando del momento.

—¡Por Dios, Alan, no seas fanfarrón! —grita Luke desde un extremo.

—Soy el mejor de todos, admítanlo, hasta tengo madera de capitán —se ríe y es empujado de forma juguetona por Coronado que no puede evitar seguirle el chiste.

—¡Muchachos, dejen la charla! —el entrenador se posicionó en el centro de la pista rodeado de sus chicos—. Tenemos que estar en excelente estado, pronto será el primer partido y de ahí no pararemos, no habrá tantos descansos como querríamos. Si queremos llegar a la final, si queremos ser campeones este año debemos hacer las cosas bien, dar lo mejor de nosotros, sin pena no hay gloria.

—El entrenador tiene razón, el año pasado nos descalificaron antes de llegar a la semifinal, pero este año vamos a darles un par de sorpresas. Quiero que tengamos la oportunidad de llegar a la final, aun cuando salgamos segundos. Habremos probado que podemos superarnos cada vez más —Izan apremia a sus pares para que se concentren.

A lo largo del entrenamiento, el público sigue animando al equipo, coreando canciones y gritando palabras de aliento, el nombre de los jugadores —y es que varios tienen club de fans— y las chicas se mueren por llamar la atención de sus preferidos. Todos se sienten motivados y enfocados, sabiendo que tienen el apoyo de su universidad.

—Bueno, chicos, vamos a trabajar en nuestros ataques en grupo. Quiero ver más movilidad y coordinación entre ustedes, ¡Vamos a empezar con un ejercicio de pases! —anunció el hombre.

—Sí, entrenador, ¿Cuál es el objetivo? Tenemos los mejores en ofensiva, todo el mundo sabe que Izan es nuestro goleador estrella, ni hablar de Jasper y Luke —Jack comentó con gran confianza.

—El objetivo es mantener la posesión del puck y crear oportunidades de gol. Quiero ver que se muevan sin el puck, que se ubiquen en espacios libres y que se comuniquen entre ustedes sin necesidad de darse tantas señales, aprendan a leerse, a entenderse, trabajen como una sola unidad y podrán saber qué hará el otro anticipando el movimiento —explicó con una sonrisa—. Sé que tenemos una gran ofensiva.

—Y por eso debemos estar tranquilo —Alan bostezó.

—Entendido, entonces, ¿Y qué pasa si el equipo contrario presiona? —Jasper frunce el ceño—. No somos tan rápidos en respuesta.

—Exacto, eso es lo que quiero ver. Quiero que se adapten a la presión y que encuentren formas de superarla, ¡Vamos a practicar con un juego de tres contra dos! —se hizo a un lado para que todos se organizaran.

—Sí, entrenador, ¿Y qué papel debo jugar yo en este ejercicio? —Izan lo observó interesado.

—Tú serás el centro, el que coordina el ataque. Quiero que te muevas hacia el puck y que lo distribuyas entre tus compañeros, ¡Y no te olvides de moverte sin el puck!

—Bien, ¡Vamos a hacerlo! —Coronado sonríe chocando puños con Ariel que se acerca listo para iniciar.

El equipo comienza a practicar el ejercicio, con el entrenador observando y corrigiendo cada detalle o situación que nota que no es prolija.

—¡Buen trabajo, muchachos! Ahora quiero ver más velocidad y agresividad en el ataque, ¡Vamos a aumentar el ritmo!

—¡Sí, entrenador! ¡Vamos a presionar! —Matt sonríe, ahora que juega en la línea de tres le encuentra el gusto a bloquear a sus compañeros.

—¡Excelente trabajo, chicos! Ahora vamos a simular un partido y ver cómo funcionan nuestros ataques en grupo, ¡Vamos a darlo todo como si fuera un partido oficial! —el equipo sigue practicando, con el entrenador ofreciendo consejos y correcciones.

El entrenamiento termina con una sesión de tiros libres, y el público se pone de pie, animando a los jugadores a que hagan sus mejores tiros. Los muchachos sonríen y agradecen el apoyo, sabiendo que tienen una gran responsabilidad de representar a su universidad. Al final del entrenamiento, el equipo se reúne en el centro de la pista, sonriendo y abrazándose, sabiendo que han trabajado duro y el público aplaude y vitorea, emocionado de ver a su equipo en acción.

—Mierda —Alan se estira estando ya en el banco de los vestidores—. No puedo más, me duele todo.

—La verdad sí, no siento las piernas —Matt se dejó caer en su lugar respirando agitado, ya no podía más.




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