Ya no seré tu esposa perfecta.

5.

Maia.

La seguridad en sus palabras solo activan mi alerta.

Vivir tanto tiempo con él me enseñó a ver como él juega a negociar y así veo esto como un negocio.

—En dos días te daré la respuesta. —digo mirando a mi abogado quien asiente.

No podía evaluar pros ni contras frente a él, pero se me estaba ocurriendo un plan para que su negociación resulte como él quiere mientras se desarrolla mi plan.

—¿No te quedas a cenar conmigo? —me pregunta al verme poner de pie.

—No, gracias. —le sonrío de forma fingida.

Mi abogado me sigue sin rechistar hasta la salida.

—¿Podría redactar lo antes posible un acuerdo sobre la propuesta de él y una demanda de divorcio poniendo como antecedente este acuerdo? —le pregunto y este me mira sin entender.

—¿Aceptará? — pregunta dudoso.

—No, o al menos no en este momento, necesito eso para evaluar una idea, y luego también necesito que me de un informe sobre adulterio, como demostrarlo y también sobre cuánto tiempo podría demorar la acción de divorcio iniciada solo por mí, necesito encontrar el punto por donde empezar.

—Le tendré todo lo antes posible. —dice antes de marcharse.

Pido un taxi para que me lleve de regreso a mi casa.

En mi mente las cosas se ven demasiado claras, yo no pienso volver a enamorarme de Thiago Vega, pero esta propuesta que él cree que es muy inteligente para él en verdad si marco yo las lineas de juego pueden ser ideales para mi porque el final es el divorcio, el firmando solo tendra que ir dos veces mas a dar su consentimiento lo que resume el divorcio en dos audiencias y un par de meses , si yo intento divorciarme por mi cuenta podria demorarme mucho mas porque en ese juego entra a jugar el patrimonio de él, el mio no porque yo ante la ley no tengo nada solo un fideicomiso que me pone de beneficiaria con condiciones como él ser divorciada y soltera, ademas de que este no puede entrar en mi patrimonio si algún dia vuelvo a casarme.

Este acuerdo puede ser el principio del fin de Thiago Vega si me lo propongo, porque si entro de nuevo en su circulo, puede aparecer ante mis ojos su nueva realidad, e incluso alguien que lo relacione con alguna mujer que quiera testificar en un divorcio por adulterio si llega a negar a divorciarse, pero tiene que ser del periodo donde yo era su tonta, luego de que me fui termine con el deber de fidelidad según me comentó anteriormente mi abogado, tengo un margen muy delgado pero que puedo acercarme a esa verdad como un plan b, porque si tengo la posibilidad de saltarme casi tres años de divorcio en año y medio optare por esa opción.

Yo solo lo quiero lejos de mí, no puedo sacarlo de la empresa debido a que es abuso de funciones si no tengo causas, pero voy por todo, aunque mi prioridad es dejar de ser su esposa.

El solo pensar en fingir un mes ser esa esposa perfecta, me da escalofríos pero no puedo enamorarme de una persona que me hizo odiarme por lo ciega que fui.

Además con Massimo en mi vida, cualquier tipo de comparación es igual a un triunfo para Massimo.

Thiago Vega jamás mereció mi obediencia, mi fidelidad ni que yo quisiera ser la esposa perfecta para él, o al menos no la versión de mi misma que le estaba dando día a día.

En cambio Massimo jamás espera nada de mi, no me exige nada y muchas veces yo quiero darle todo de mi, pero el miedo a que sea solo la ilusión de un instante me paraliza.

Vega ha hecho estragos en mí, por sus palabras ahora temo volver a dar más de lo necesario por otra persona y volver a dejarme a mi misma al margen.

Pensando en él, me llega un mensaje suyo.

“Preciosa, mañana paso por tí llevo el desayuno, que descanses cielo, pensaré mucho en tí como cada una de mis malditas noches sin tí, por si tengo la suerte de invocarte aunque sea en mis sueños.”

Sonrío para mí misma.

Este hombre y su capacidad para ingeniarse y robarme varias sonrisas, igualmente ese hombre guarda algo perverso, parece dulce pero algo hay escondido en sus ojos.

Me tomo una foto algo coqueta y adjunto el texto.

“Mi humilde aporte para que sigas pensando en mí.”

“¿Dónde estás?” — no tarda en responder.

“En taxi camino a casa”

“Mandame tú ubicación, voy por ti, debes llamarme si andas sola en las noches, sabes que no confió”.

“Modales y no, no te enviaré nada.” —Sonrío sabiendo que lo estoy cabreando un poco.

“Rastrearé tú teléfono si no me dices donde estas, son las doce de la puta noche, tú cena con Vega al otro lado de la puta ciudad.” —no le respondo.

—Señor, ¿Podría dejarme en el bar que se encuentra a unas dos cuadras de aquí? —le cambió el destino al chofer y este solo asiente.

Me deja en el bar llamado Lumus, en realidad es un bar y club nocturno, cuyo dueño es Massimo Dimonti, mientras mi esposo cree que ha ganado, yo me entretendré jugando un poco con el hombre merecedor de mis suspiros.

Dejo mi telefono encendido para que lo rastree, pero no le respondo un solo mensaje más, él solo pensar que estoy exactamente a media hora de su casa, y que puede estar enloqueciendo en este momento, porque no es la primera vez que lo veo rastrear mi teléfono en menos de cinco minutos, lo he visto llegar al menos dos veces detrás de el taxi que me llevaba a mi destino, una vez incluso cuando Vega me ha enviado a casa mientras él se quedaba con algunos socios, todo el viaje mi taxi fue escoltado por él, y hasta que no llegue a la puerta de la finca Vega no se marchó, no me dijo nada solo se aseguro que yo entrara segura y se marchó sin decirme absolutamente nada.

Entró al bar sabiendo que en este momento es de los lugares más seguros donde puedo estar, y de la forma más divertida en la que puedo terminar mi noche, jugando con Massimo Dimonti al gatito y al ratón.

Thiago Vega no arruinará mi noche, no cuando existe un Massimo Dimonti capaz de recorrer la ciudad solo por no responderle un mensaje.




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