22
Sinopsis del libro "Donde termina el asfalto "
Perderse en un cruce de Cuba puede ser la única forma de encontrarse.
Acompañada de un Pokémon que despide chispas, un gato que habla y una niña que robó el viento, la protagonista recorre la isla para descubrir que el verdadero nombre no se busca: se recuerda cuando alguien te mira con amor.
Cuba no es una isla, es una forma de respirar.
Acompañada de un Pokémon que despide chispas, un gato que habla y una niña que robó el viento, la protagonista recorre la isla para descubrir que el verdadero nombre no se busca: se recuerda cuando alguien te mira con amor.
Cuba no es una isla, es una forma de respirar.
Contenido del libro: 10 capítulos
Última actualización: hoy
Capítulo 6. Las pistas donde los patines cantan sobre lo eterno, y el cuadro que recuerda el nombre del viento
hoy
Capítulo 7. Ciudad del Viento, que no se cierra por la noche, y una cena donde el plato principal eran los nombres
hoy
Capítulo 8. Donde termina el mapa y comienza un rostro conocido, y también un hombre con la manga rota
hoy
hoy
Sí, quiero
1 comentario
Es necesario iniciar la sesión en su cuenta para poder dejar un comentario
IngresarEscribí esta historia porque un día, en una carretera de Cuba, el asfalto se terminó y yo no supe a dónde ir. No fue en Matanzas, no fue en Cienfuegos. Fue dentro de mí. Llevaba años cargando con una pregunta que me pesaba en la espalda: ¿qué hago cuando nada de lo que planeé funciona?
Cuba me enseñó que el tiempo no duele si aprendes a respirarlo. Y los pokémon —los de verdad, los que llevamos dentro— me recordaron que un nombre verdadero no se pide prestado: se encuentra cuando alguien te mira con amor.
Esta novela es mi manera de decir que perderse no es fracasar. A veces es la única ruta para encontrarte. Y que el mayor milagro no es salvar al mundo, sino sentarte en un faro al atardecer y darte cuenta de que ya estás en casa.
Lo escribí para todas las personas que alguna vez sintieron que el asfalto se acababa demasiado pronto. Para las que siguen creyendo en las chispas, aunque nadie las vea.
Y también para mí. Para la que fui, la que soy y la que aún no sé que seré.
Eliminar comentario
¿Está seguro de que desea eliminar el comentario?
Eliminar CancelarEl comentario se eliminará de forma permanente.
Bloqueo de comentarios
¿Realmente quiere prohibir a comentar?
Prohibir Cancelar