Convencido de que no le quedaba otra salida, Santiago pasó toda la noche en vela junto a Tomás, redactando los primeros folios de una nueva novela romántica bajo el pseudónimo del autor desaparecido. Imitando el estilo poético y melancólico que tantas pasiones había desatado años atrás, intentaba inyectar vida a un manuscrito destinado a salvar la editorial del embargo. Cada línea escrita era un salto al vacío, consciente de que si la mentira era descubierta, el escándalo destruiría lo poco que quedaba del prestigio familiar. Doña Carmen, al descubrir los borradores sobre el escritorio al amanecer, suspiró profundamente, comprendiendo el riesgo, pero decidió guardar silencio y ayudar a maquillar los registros de distribución para hacer creer que los pedidos internacionales venían en camino.
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superacion, algo de drama, resolucion de conflictos familiares
Editado: 02.10.2026