En medio de la tormenta legal, Santiago decidió enfrentar las consecuencias y reunió a todo el equipo, confesando públicamente que el autor fantasma no era más que un recurso desesperado para salvar el legado de su abuela Elena y el empleo de doña Carmen y Tomás. Valeria, lejos de interponer la denuncia que Rodrigo exigía, se presentó en el despacho para defender la autenticidad del valor cultural de la editorial frente a la fría especulación inmobiliaria de su propia junta directiva, plantándole cara a su padre y renunciando públicamente a su puesto corporativo para evitar la quiebra injusta del negocio familiar.
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superacion, algo de drama, resolucion de conflictos familiares
Editado: 02.10.2026