Desesperado por evitar el desastre, Santiago convocó a Tomás a altas horas de la noche en la imprenta clandestina para idear un plan de emergencia que incluyera alquilar una cabaña rústica en las afueras y contratar a un actor de teatro desempleado que hiciera las veces de escritor ermitaño. Doña Carmen colaboró imprimiendo facturas falsas de suministros de la montaña, mientras Camila, por su cuenta, comenzaba a seguir los movimientos de Valeria, intrigada por el repentino cambio de actitud de su jefa respecto a una compra que antes consideraba un trámite menor. El caos logístico y el humor involuntario de la situación convirtieron la preparación en una comedia de enredos de proporciones épicas.
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superacion, algo de drama, resolucion de conflictos familiares
Editado: 02.10.2026