Al llegar a la cabaña alquilada, el actor contratado por Tomás esperaba sentado frente a una chimenea falsa, vistiendo un suéter de lana grueso y leyendo un libro al revés en un momento de distracción que Santiago logró corregir disimuladamente. Valeria observó al supuesto escritor con ojos críticos, haciendo preguntas capciosas sobre las metáforas de sus novelas románticas que el pobre actor respondía con sudor frío y frases memorizadas de telenovela. La tensión dramática se mezclaba con situaciones cómicas inevitables, como cuando el gato del vecino irrumpió en la sala tirando las tazas de té y arruinando la solemne atmósfera literaria.
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superacion, algo de drama, resolucion de conflictos familiares
Editado: 02.10.2026