PARTE I
Si amo algo de la vida es la sensación de ser feliz, a pesar del duro camino de espinas que hay que pasar.
No soy bueno leyendo libros ni sacando buenas conversaciones; solo me dedico a ser yo, aunque no sé quién soy.
Me gustan las cosas lindas, me gusta la mañana, me gusta mucho cuando llueve, me gusta cantar.
Si río no es porque esté feliz, solo que aprendí que en los malos momentos, buena cara.
Apasionado a amar, aunque no me amen.
No lloro porque perdí esa sensibilidad, pero en estos tiempos he sentido que necesito llorar, y la verdad me gustaría hacerlo; pero eso encendería un fuego que ya está encendido.
Puedo ser la causa de una unión, pero también la ruptura de una relación; puedo ser un símbolo de paz o el símbolo de la destrucción.
También siento dolor, aunque no disfruto el ardor.
PARTE II
Tengo un deseo… no sé, no sé qué tengo, y si tengo algo, no lo cuento.
Aprendí de los errores, aunque no aprendo, porque volví a caer en el error que no quiero.
He buscado la paz que cerca tengo; he aprendido a odiar sin ningún deseo.
Me siento cautivo en las redes de la vida y no me siento vivo porque perdí la vida.
Y qué ironía no saber lo que ya yo sabía y no prestarle atención a la que me cuidaría.
Lloraría, pero sería pura mentira; me gustaría encontrarte de nuevo y decirte lo mucho que te quería.
Sí, lo demostraría, aunque por ti entregaría mi vida.
PARTE III
Que algún día te encontraría, pero nunca soñé que tan rápido te irías.
Me sigo preguntando qué ironía; no sé hasta dónde llegará esta línea.
Me sumerjo en el mar buscando un tesoro, cuando el tesoro lo veo en tus ojos.
Qué tonto, por ser tan tonto, creer crear algo que ya no ignoro.
Estoy loco, un poco loco; que en el manicomio no soy el loco, sino un simple poeta que fue muy tonto en pensar que lo tenía todo.
PARTE IV
Me gustaría volver al pasado, pero aún me enseñó lo contrario.
Aprendo de lo que me ha pasado, pero no he aprendido del cariño que tanto tú me has dado.
Y sé que puedo sonar pesado hasta que esta ilusión se vaya de mi lado.
No decidí ser un letrado, aunque me falte letra para estar a tu lado.
Y sí, soy muy apasionado, intenso, fastidioso cuando estoy enamorado.
¿Quién me vendió esta película en donde gana el malo? Entonces dejo de ser bueno y así gano.
Pero para mí es complicado: me gusta ser el bueno, aunque no esté a tu lado.
PARTE V
Y si me preguntas a dónde iré después de tanta letra, lloraría como niño que no recibe su galleta, y sería para mí la sensación más perfecta.
Quiero que con cada gota de mis lágrimas se rieguen las macetas, para que de ellas esas hermosas plantas crezcan.
Quisiera terminar con este poema, pero esta bohemia me inspira una meta.
Quisiera comenzar de nuevo y no tener tantas letras.
Pero si me preguntas qué tengo, échale la culpa al corazón que tengo.
Perdóname si fui grosero, es que lo que siento lo expreso.
Nadie me mandó a seguir este sendero de cosas buenas y tan perfectas, pero si tú supieras lo que siento, entenderías que era necesario escribir esto.
Desde lo profundo de mi ser solo pienso, peleando mi conciencia y corazón para llegar a un acuerdo;
Pero solo te digo con honestidad que en ti encontré una felicidad.
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el alpinista en busca de una flor, poemas con sentimiento, editado por selene giavoni
Editado: 02.10.2026