El amanecer que debía haber marcado la partida hacia Nomada llegó acompañado, en cambio, de una convocatoria urgente del Senado que ninguno de ellos había anticipado, y que Airoon, tras leer el mensaje con una expresión que combinaba fatiga e irritación considerable, calificó de inmediato como «exactamente el tipo de interrupción que no podíamos permitirnos en este momento particular». El mensajero que había entregado aquella convocatoria permanecía todavía en el despacho real, visiblemente incómodo ante la tensión palpable que su simple presencia había generado entre los presentes, y Kael percibió, en la rigidez de su postura y en la manera en que evitaba cuidadosamente cualquier contacto visual directo, la evidencia de que incluso los sirvientes de menor rango comprendían perfectamente la gravedad del momento.
—Los senadores exigen audiencia formal antes de autorizar cualquier expedición oficial de la Corona hacia territorio extranjero —explicó, extendiendo el documento sellado sobre la mesa de su despacho privado, donde Kael, Lyssara, Talaida y Paul se habían reunido apresuradamente tras recibir la notificación apenas una hora antes del momento programado para su partida—. Argumentan que una misión de esta magnitud, involucrando directamente al propio Kael Kraxter y potencialmente afectando las relaciones diplomáticas con Nomada, Eltrix, y considerando la atención internacional actual, requiere aprobación explícita del cuerpo legislativo completo.
—Eso resulta considerablemente conveniente, viniendo precisamente en el momento en que estamos listos para partir —observó Lyssara, con una desconfianza evidente que reflejaba meses de experiencia enfrentando maniobras políticas similares—. ¿Quién presentó exactamente esta exigencia?
—El senador Voss, aparentemente respaldado por una coalición considerable de senadores tradicionalistas que han permanecido relativamente silenciosos desde la caída de Kestrel. —Airoon frunció el ceño, considerando las implicaciones mientras sus dedos tamborileaban lentamente sobre el borde del escritorio—. Pero sospecho que existe una influencia adicional detrás de esta convocatoria repentina, considerando la precisión temporal con la que ha sido programada.
Kael sintió que la frustración se acumulaba en su pecho con una intensidad considerable, reconociendo en aquella maniobra política exactamente el tipo de obstáculo burocrático que había aprendido a anticipar durante meses de navegar las complejidades de la corte de Draxcan.
—¿Cuánto tiempo nos retrasará esto? —preguntó, con una urgencia evidente en su voz.
—Depende completamente de cuánto tiempo los senadores decidan extender su propio debate —admitió Airoon—. Podrían autorizar la expedición en apenas una hora, o podrían prolongar la discusión durante días enteros, dependiendo de las maniobras políticas que decidan emplear.
Se dirigieron hacia el Senado apenas cuarenta minutos después, con Kael sintiendo una frustración considerable ante aquel retraso inesperado que amenazaba con complicar toda la planificación cuidadosa que habían dedicado durante los días anteriores. El trayecto desde el ala real hasta la cámara del Senado, un recorrido que Kael había realizado centenares de veces durante los meses anteriores, le resultó aquella mañana considerablemente más largo de lo habitual, cada paso resonando contra la piedra antigua con una claridad que reflejaba la tensión acumulada.
La cámara, cuando finalmente llegaron, se encontraba considerablemente más llena de lo habitual, con representantes de todas las casas principales presentes, incluyendo, para sorpresa evidente de Kael, varios rostros que reconocía apenas parcialmente de las nuevas casas menores que Paul le había mencionado en ocasiones anteriores. Las gradas superiores, normalmente ocupadas por funcionarios administrativos de menor rango, se encontraban aquel día repletas de observadores cuya presencia sugería que la noticia de aquella convocatoria extraordinaria había circulado considerablemente más allá de los círculos habituales de poder.
—Senadores. —Airoon tomó su posición habitual con la autoridad calculada que caracterizaba sus intervenciones públicas. Su voz, aunque mantenía la firmeza característica, reflejaba una tensión considerable que Kael reconoció de los momentos más difíciles de su relación compartida—. He recibido su convocatoria con considerable sorpresa, dado que la expedición hacia Nomada ha sido planificada meticulosamente durante semanas, con conocimiento previo completo de este cuerpo.
—Con todo respeto, Majestad —respondió Voss, un hombre de mediana edad cuya expresión reflejaba una determinación considerable. Su postura, erguida y calculada, sugería años de experiencia navegando las complejidades del debate senatorial, y su voz, aunque formalmente respetuosa, poseía una firmeza que delataba la seriedad de sus intenciones—, este cuerpo conocía la existencia general de la expedición, pero no había recibido información completa sobre su verdadero propósito, ni sobre los riesgos específicos que representa para la seguridad de Draxcan.
—¿Qué información adicional exige exactamente, senador Voss? —preguntó Airoon, con una frialdad calculada.
—Exijo comprender completamente qué representa esta entidad que ustedes denominan "el Guardián del Equilibrio", y por qué la Corona considera apropiado enviar directamente hacia territorio potencialmente hostil al único individuo cuya presencia mantiene actualmente estable el propio Sello Primordial bajo nuestra ciudad. —Voss se giró hacia la galería, donde Kael permanecía observando aquella confrontación con una tensión creciente—. Si algo le sucediera al joven Kraxter durante esta expedición, ¿qué garantías posee este cuerpo de que Draxcan no enfrentará una catástrofe inmediata?
Un murmullo considerable recorrió la cámara ante aquella pregunta directa, y Kael sintió que el peso de aquella responsabilidad, ya considerable durante meses anteriores, se intensificaba nuevamente ante la confirmación pública de cuán precaria resultaba efectivamente su propia posición dentro de la estabilidad general del reino. Los senadores presentes, cuyas expresiones oscilaban entre la preocupación genuina y el cálculo político evidente, parecían finalmente confrontar directamente las implicaciones prácticas de todo lo que había sucedido durante los meses anteriores.
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Editado: 19.09.2026