Alma gris

Semilla

Lucian abrió lentamente sus ojos.

"¿Qué pasó? Estaba huyendo de Brian después de...", se detuvo, recordando la nalgada que le dio a Lisa.

Solo estaba paseando por la ciudad mientras observaba a las chicas.

Especialmente aquellas con un busto generoso, hasta que se cruzó con Brian y Lisa, que parecían estar en una cita. Al ver el vestido celeste ajustado de Lisa, que acentuaba sus curvas, Lucian no pudo evitar detenerse para admirarla.

Su largo cabello dorado no era común en la ciudad, así que solía atraer muchas miradas, y Lucian no era la excepción.

Suspiraba mientras la veía, cuando de repente ella se agachó, destacando su trasero.

Lucian se acercó inconscientemente.

¡PLAP!

El sonido del impacto captó la atención de todos los que estaban cerca.

Lisa se giró, completamente atónita.

No esperaba algo así ni en público ni en privado.

Pero quien sí reaccionó fue Brian. Su mirada parecía querer incinerar a Lucian.

Lucian corrió sin pensarlo dos veces.

"¡No escaparás! ¡¿Cómo te atreves?!"

"¡No fue mi culpa! ¡Mi cuerpo se movió solo!"

"¡¿Me lo juras?!"

"¡Sí!"

"¡Entonces detente y hablemos con calma!"

"¡¿Me vas a golpear?!"

"¡No!"

"¡¿Me lo juras?!"

"¡Sí!"

"¡Ni que fuera tan idiota!"

Mientras escapaba de un Brian que estaba lejos de encontrarse calmado, Lucian concentró toda su atención en seguir corriendo.

No se atrevió a mirar atrás.

Ni siquiera se dio cuenta cuándo dejó atrás las calles de la ciudad.

Siguió corriendo.

Y corriendo.

Hasta que los edificios desaparecieron por completo y fueron reemplazados por árboles.

A medida que avanzaba por el sendero, vio una pequeña cueva al costado.

No lo pensó mucho y entró.

"Había una luz más adentro... y después... no recuerdo...", pensó, confuso. Pero si estaba vivo, todo estaba bien.

"Jajajajaj, esos dos realmente me odian ahora", se rió de sí mismo.

Lo que hizo fue una estupidez, sí, pero no pudo evitar recordar esa sensación de su palma.

Y aunque fue algo emocionante, realmente se arrepiente.

No por Brian o Lisa.

Le da igual ellos.

Sino por su hermanita.

Con ella sí debe negarlo todo y decirle que fue un accidente.

No quiere que piense que es alguna clase de pervertido.

Miró su palma malvada.

¿Y si al final sí fue un accidente?

Claramente no era su intención hacer tal cosa, ya que conoce las consecuencias gracias a su padre.

Pero su cuerpo de joven en crecimiento traicionó su puro corazón.

'Debería usar eso como argumento'

Mientras pensaba en lo que podría decir en su defensa, se dio cuenta de que sentía cierta presión en su pecho.

Al mirar hacia abajo, vio una pequeña criatura hecha bolita encima de él.

Parpadeó un par de veces.

A cualquiera le habría parecido una criatura adorable. Su pequeño cuerpo se encontraba completamente relajado, mientras su suave pelaje negro cubría parte del pecho de Lucian.

Pero la expresión de este último estaba lejos de mostrar ternura.

'¡¿Qué hace un lobo aquí?!'

El miedo se apoderó de él.

Lucian se levantó de un salto, provocando que la pequeña criatura cayera al suelo.

Luego miró rápidamente a su alrededor.

Los árboles.

La vegetación.

Poco a poco, la expresión de Lucian cambió.

El color abandonó su rostro.

Aquello no era Ciudad Violeta.

¡Estaba en el Bosque Efímero!

Un lugar donde claramente no debería estar.

Miró al pequeño lobo, y pudo ver que esos lindos ojos negros lo miraban con ira.

Claramente no le gustó que lo hubieran tirado hace un momento.

Pero a Lucian no le importó eso.

Tenía entendido que los lobos siempre van en manada. Además, protegen bien a sus cachorros.

Si eso es cierto, debería estar ya rodeado de lobos, queriendo destrozarlo todito. Por lo que miró por todos lados como un desquiciado, temiendo que ya sea tarde.

Pero lo único que pudo ver fueron a dos conejos, uno encima del otro.

"Si los conejos están disfrutando de la vida, al menos no hay peligro cerca", se dijo a sí mismo con una sonrisa positiva, justo antes de ver cómo uno de los conejos se puso rígido, y cayó al suelo como un cadáver.

Como supuestamente estaba a salvo, se dio la vuelta mientras volvió a mirar al pequeño lobo, "Es peligroso, mejor regresa con tu familia", luego corrió hacia la salida lo más rápido que pudo.

Pensó que lo más probable era que el cachorro estuviera perdido.

Pero no tenía nada que ver con él. Su prioridad era su propia seguridad.

Estar mucho tiempo en el bosque era peligroso.

Ya que podría tener la mala suerte de encontrarse con una bestia demoníaca.

El pequeño lobo vio la espalda de Lucian alejarse. Y por un momento sus ojos brillaron de astucia.

Después de salir del bosque en una pieza, se dirigió a la ciudad.

Cada paso era corto y lento.

'Lo más seguro es que esos dos me estén esperando en la entrada', pensó con fastidio.

Fue su culpa, sí, pero una palmadita ahí atrás no creía que fuera para tanto.

No creía que solo disculparse resolviera el problema.

Solo esperaba que no alarguen demasiado las cosas, ya que quiere ver a su hermanita cuanto antes.

Mientras pensaba en su hermana, se detuvo de repente.

Con curiosidad miró atrás de él.

Pero no había nada.

"....."

Un tanto confundido, continuó su camino.

'¿Me lo habré imaginado?'

Aún con ese pensamiento, de vez en cuando continuaba mirando en diferentes lados alrededor de él.

En poco tiempo, estaba asustado.

'¿Qué demonios pasa? Tengo la sensación de que algo está cerca de mí'

Su desconcierto aumentaba al ni siquiera saber por qué se sentía de esa manera.

Justo cuando pensaba que se había vuelto loco, vio en la distancia la entrada a la ciudad.



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En el texto hay: romance, aventura, cultivación

Editado: 14.10.2026

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