Alma gris

Lazos(2)

"Mamá tiene algo que hacer, pero no se preocupen... volveré pronto"

"Mamá...", llamó un Lucian más pequeño.

"¿Qué?..."

"¿Por qué mamá está llorando?", siguió la pequeña Wendy.

"¿Eh?... ah... perdón, es que... alejarme de ustedes... me pone... muuuy triste..."

"Jejeje, no exageres, si vas a volver luego, no tienes por qué ser tan sentimental", el pequeño Lucian se rió un poco.

"Así es, haz lo que tengas que hacer y vuelve pronto", la pequeña Wendy sonrió con ternura.

"Ah... es cierto... solo tengo que volver..."

De repente, ella los abrazó a ambos.

"Lucian... recuerda que siempre debes cuidar y proteger a tu hermana..."

"¡Sí, aunque muera!"

"Jejeje... no tienes por qué morir, procura mantenerte también a salvo", luego se dirigió a Wendy.

"Wendy... deja de ser tan traviesa y no metas a tu hermano en problemas"

"Perdón...", Wendy bajó la cabeza.

"Pero a mí no me importa", Lucian sonrió.

"Debería, y deja de mimar mucho a tu hermana"

"¡Nunca!"

"....."

Ella suspiró con una dulce sonrisa, sin poder hacer nada.

Luego volvió a mirar a su hija.

"Wendy... puede que en el futuro te esperen muchas adversidades... y también habrá ocasiones donde solo querrás rendirte..."

Wendy inclinó la cabeza.

"Pero debes pararte firme... y mirar al frente"

Sonrió con calidez.

"No pares y sigue avanzando"

"¿Eh?"

Al verla confundida, sonrió. Después los soltó y los miró con ternura mientras se limpiaba las lágrimas.

"Ustedes dos... ¿pueden prometerme algo?"

"¡Sí!", ambos pequeños asintieron.

"Tienen que vivir muuucho tiempo"

"¡Lo prometemos!", dijeron de inmediato.

"Jejeje, está hecho"

Después de decir eso, miró al hombre en la esquina, quien tenía una expresión oscura.

Luego de eso, tanto su padre como su madre salieron juntos.

Pero, después de unas horas... solo volvió su padre junto a su mejor amigo, Danny.

Extrañamente los dos tenían caras pálidas.

Su madre no volvió.

Su padre, con pena, les dijo que ocurrió algo y... que ella tenía que regresar a su hogar.

Con tristeza, Hargen también les dijo que no volvería.

La mente de Wendy se derrumbó.

¿Por qué los abandonó?

¿Su hogar era más importante que ellos?

¿Ellos no eran su hogar?

¿Y si realmente... siempre los odió?

Su cabeza no dejaba de llenarse de pensamientos oscuros.

Hargen le dijo claramente que ella los amaba, y mucho.

Pero hay cosas de las que uno no puede escapar y que, tal vez, ella lo entendería en el futuro.

Pero ella no escuchó.

Si había una razón... Wendy quería escucharla de su propia madre.

"Realmente era muy terca en ese entonces, hasta el punto de encerrarme en mi habitación todo el día"

"Hice que no solo papá y tú se preocupara, sino también la abuela Betty, el tío Danny, la hermana Lisa, el hermano Brian y todas las demás criadas"

"Realmente era todo un fastidio"

Wendy habló con una pequeña sonrisa.

"Pero hermano, tú nunca... dejaste de ser tú"

Cerró sus ojos, volviendo al pasado.

"¡Wendy, mira lo que encontré!"

Lucian apareció en su cuarto de repente, sosteniendo algo en su mano.

Wendy solo lo miró por un segundo, pero no dijo nada.

"¿No sabes lo que es?", Lucian se acercó a ella con una gran sonrisa, "Es un escarabajo, lo encontré cerca del patio"

"....."

"Es de un color plateado, parece que es una especie muy rara"

"....."

"Mira cómo mueve las patas"

"....."

"Quiero encontrar otro para ver cuál es más fuerte en una gran batalla"

Los días siguieron de la misma manera. Lucian iba a su habitación por cualquier razón, hablando y sonriendo para ella.

Pero ella simplemente se mantenía callada.

Hasta que un día...

"Hermano..."

"¡¿S-Sí?!"

"¿Tú de verdad quisiste a mamá?"

"¡Claro que sí, además de que la sigo queriendo, y eso nunca cambiará!"

"¿Entonces por qué parece que no te importa?"

"....."

"Te la pasas hablando y sonriendo como si no te importara que mamá se haya ido"

"....."

"Pero está bien, porque parece que ella realmente nunca nos quiso de verdad"

"....."

"Si realmente nos hubiera querido... nunca se hubría ido"

"Wendy..."

"¡Ya no vengas, solo me molestas!"

"....."

Al verlo irse en silencio, Wendy se cubrió con la manta y cerró los ojos para dormir.

Pensó que su hermano ya no vendría, y esperaba que fuera así. Para ella, estar sola era lo más relajante del mundo en esos momentos.

Pero...

"¡Wendy, el viejo Cheng tiene un nuevo plato disponible! ¡Es guiso de conejo! ¡Cuando lo probé me pareció la mejor comida del mundo, cuando quieras te llevaré para que lo pruebes!"

Wendy parpadeó.

¿Por qué seguía viniendo?

"¡Wendy, hice caer un jarrón y me regañaron!"

¿No fue muy clara con él?

"¡Wendy, Melt tropezó por accidente y puede ver su ropa interior! ¡Eran negras!"

Él debería odiarla.

"¡Wendy, Emili volvió a rechazarme!"

¿Por qué?

Pero un día, su padre fue a verla en mitad de la noche.

"¿Puedes venir conmigo un momento?"

"... ¿Para qué?"

"Por favor... solo un momento"

Wendy era reacia, pero se vio obligada a obedecer.

Todos deberían estar durmiendo, por lo que no debería haber ruido alguno.

Pero no era así.

"Sniff... sniff..."

Alguien estaba llorando.

Wendy se dio cuenta de quién era la habitación.

"Mamá... sniff... ¿por qué?... sniff"

Los ojos de Wendy temblaron salvajemente.

Ella... debió saberlo.

O más bien... ignoró saberlo.

Se convenció a sí misma de que era la que más estaba sufriendo.

No pensó ni un poco en los demás... ni un poco en su hermano.

Mientras él se guardaba todo e intentaba animarla...



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En el texto hay: romance, aventura, cultivación

Editado: 14.10.2026

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