Alma gris

¿Qué significa ser guapo?

Lucian salió de la mansión y alzó la mirada hacia el cielo despejado.

"¡Ah!"

"¡Lo siento!"

'¡Jajajaja!'

Lulu, que descansaba sobre su cabeza, estuvo a punto de resbalar cuando él levantó la vista de repente. Por suerte, logró sujetarse antes de caer. Momo, que caminaba a su lado, no pudo contener la risa. Y, por supuesto, no se molestó en ocultara. Al menos en su cabeza.

Cuando Lulu volvió a acomodarse, Lucian reanudó la marcha con paso decidido.

Lo ocurrido la noche anterior seguía fresco en su memoria.

Las llamas, Lulu, el huevo y su transformación...

Todo resultaba demasiado irreal.

Sin embargo, lo que más le preocupaba en ese momento era cómo explicarle a su padre el cambio de Lulu.

Había considerado varias posibilidades, pero ninguna parecía capaz de evitar que lo tomaran por un loco.

Y, aun así, no tenía otra opción. Después de todo, era la verdad.

Había conseguido ocultar que Momo podía hablar porque era algo que podía pasar desapercibido. Pero con Lulu era diferente.

Su transformación estaba a la vista de todos.

No había manera de disimularla.

Después de todo, había pasado de ser un pequeño pollito a convertirse en un pollito bastante más grande... ¡y hasta había cambiado de color!

Era un cambio demasiado evidente.

Al final, decidió que lo mejor sería contarle la verdad.

¿Y cuál era esa verdad?

Que, las llamas que habían aparecido en su sueño, de alguna manera, se habían manifestado en el mundo real. Luego, mientras jugaba un poco con ellas, una terminó entrando en Lulu.

Después, el pequeño pollito se convirtió en un huevo y, de este, nació la Lulu que ahora descansaba sobre su cabeza.

'Sí, suena estúpido...'

Lucian soltó un largo suspiro.

La historia parecía absurda incluso para él, pero no podía cambiar lo que había sucedido.

Al menos tenía a Lulu como prueba. Aunque, incluso con eso, dudaba que su padre fuera a creerle.

Como ya había tomado una decisión, tampoco se molestó en ocultarla al salir de la mansión. Varias criadas la habían visto durante el trayecto, así que no tenía sentido intentar esconderla ahora.

De todos modos, decidió dejar la explicación para más tarde. Antes de salir, había visto a Brian y Lisa entrar en el despacho de su padre.

'¿Es que no tienen casa?'

Como no tenía ningún deseo de encontrarse con ellos, había optado por salir.

Hargen observó por la ventana de su despacho a su hijo alejarse de la mansión.

Una expresión extraña apareció en su rostro cuando reparó en la criatura que llevaba sobre la cabeza.

"¿Y ese pollo?"

No pudo evitar preguntar.

"Nosotros también lo vimos. Aunque, por su aspecto, al principio pensamos que era un pollito"

Brian respondió con calma.

"Hmph, ¿ya reemplazó a Lulu después de una sola noche?"

Lisa soltó un resoplido de molestia.

Hargen suspiró. Decidió que le preguntaría a su hijo cuando regresara y, por el momento, dejó de lado el asunto para centrarse en lo que encontró.

"La razón por la que los llamé es para informarles de que alguien más ya conoce la existencia de la bestia mágica del bosque"

Brian y Lisa fruncieron el ceño al mismo tiempo.

"¿Está seguro?"

"¿Cómo lo sabe?"

Ambos hicieron sus preguntas casi de inmediato.

Cuando Hargen les había hablado por primera vez de aquella bestia mágica, los dos se habían preocupado bastante. Sin embargo, al descubrir que se trataba de una bestia mágica de Luz, se tranquilizaron.

Era bien sabido que las bestias mágicas de ese elemento solían tener un temperamento apacible. Por lo general, no atacaban a los demás a menos que alguien tuviera la intención de provocarlas.

El problema era que, hasta donde sabían, solo ellos conocían su existencia.

Hargen continuó explicando.

"Esta mañana fui al bosque para comprobar si se habían acercado más bestias demoníacas. Pero en lugar de eso, encontré dos artefactos"

Brian y Lisa abrieron los ojos con sorpresa.

"Ambos artefactos habían creado una barrera de presión espiritual alrededor del bosque"

"Si se trata de una barrera, entonces debe ser un artefacto defensivo. Pero..."

Brian se llevó una mano a la barbilla, pensativo.

"¿De qué nivel es la presión espiritual que genera?", preguntó Lisa.

"Del quinto nivel del Reino mortal", respondió Hargen con expresión seria.

Él mismo había considerado instalar una barrera de ese tipo para proteger el bosque. Sin embargo, conseguir los artefactos necesarios le habría llevado un tiempo.

Y ahora, alguien se le había adelantado.

¿Acaso estaba recibiendo ayuda?

La posibilidad cruzó por su mente.

Pero, ¿por qué?

¿Y de quién?

Incluso si aquella persona realmente pretendía ayudarlos, el hecho de que lo hiciera de manera anónima no le inspiraba confianza.

Brian y Lisa compartían la misma inquietud.

Toc toc

"Disculpe la interrupción, señor Hargen. He traído té y galletas para todos"

Hargen volvió en sí y sonrió.

"Gracias, Melt. Puedes pasar"

"Jejeje, con su permiso"

Mientras tanto, los comentarios al ver a Lucian en la calle empezaron.

"¿Eh? ¿Ese no es Lucian?"

"Escuché que había estado en coma..."

"Parece que ya se recuperó"

"¡Qué lindo es ese perrito!"

"¡Yo lo vi primero, bastarda!"

"¡Tranquilízate, hermano! ¡Ya hablamos de esto!"

"¿Y qué es esa cosa que lleva en la cabeza?"

"Parece un pollo"

"Yo veo un pollito... un pollito bastante grande"

Lucian caminaba por las calles del este de la ciudad. Sus dos acompañantes, un pollito encantador y una pequeña perrita de pelaje esponjoso, atraían algunas miradas curiosas de los transeúntes.

Sin embargo, él apenas les prestaba atención.

'¿Adónde vamos?', preguntó Momo mentalmente.

'A un lugar a comer'



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En el texto hay: romance, aventura, cultivación

Editado: 31.10.2026

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