Ice love

Capitulo 9

Después de la celebración en casa de Luka, un número desconocido me estuvo llamando y enviando mensajes. No hace falta adivinar quién es, no le contesté obviamente porque yo, Ivanna, no caigo tan bajo. Así que mientras él me sigue buscando, yo estoy en lo mío: patinando.

Hoy Liora está aquí. La veo un poco bajoneada y quisiera preguntarle si está bien, pero ella es muy manipuladora, así que mejor me quedo donde estoy. Aunque debo admitirlo... sí me da un poquito de lástima verla así.

Salgo de la pista y veo a Zayden entrar al complejo con cara de arrepentido.

—Hola —dice mientras se acerca a mí—. ¿Podemos hablar?

—No —respondo secamente.

—Ivanna, por favor, solo dame cinco minutos de tu tiempo.

—Dos minutos.

—Ok —veo que toma aire profundamente—. Mindy es mi mejor amiga. Estuvo conmigo en un punto de mi vida muy difícil, que es justamente lo que no me he atrevido a contarte. Y sí, tienes razón, perdóname por dejarte a un lado después de haberte dicho lo mucho que me encantas. Pero de verdad háblame, porque aunque yo me lo haya buscado, me quema que ni me mires.

Es un hombre, Ivanna. No caigas. No caigas.

Caí.

—Está bien, disculpa aceptada.

—¿Una cita de compensación?

—Lo pensaré.

—Ok, esta bien, usted manda, preciosa.

¿Por qué tiene que ser tan lindo? Ivanna, cállate, anda.

Después del entrenamiento voy a la heladería donde trabaja Zayden, ya que es la más cercana a la pista... y también porque quería verlo, no lo voy a negar. Pero la sorprendida fui yo al ver a Mindy detrás del mostrador en su lugar.

Mindy es bastante hermosa: piel morena, cabello ondulado, ojos marrones y unos rasgos que me hicieron pensar que era latina, aunque al escucharla hablar me di cuenta de que no.

¿Ellos trabajan juntos?

—Hola, ¿en qué te puedo ayudar? —dice Mindy amablemente.

—Hola. Un helado de vainilla con sirope de chocolate, por favor.

—¡Claro! ¿En cono o en vaso?

—En vaso.

—Ok —me mira con detenimiento—. Eres Ivanna, ¿no? ¿La amiga de Zayden?

—Sí.

—¡Qué bueno! Entonces te voy a añadir topping de galleta.

—No hace falta —sonrío.

—Claro que sí, no hay problema. Además, debes estar cansada de tanto patinar.

—¿Cómo sabes que patino?

—Zayden me lo contó, él me habla mucho de ti —dice sonriendo mientras me sirve el helado.

—¿Desde cuándo son amigos?

Veo que su sonrisa se borra levemente y su mirada se torna un poco triste.

—Siempre fuimos amigos, pero nuestra amistad se reforzó más cuando él... lo siento, no puedo decirte mucho, pero fue cuando él estaba muy mal.

—¿Por lo de Evan, su amigo, no?

Me mira sorprendida.

—¿Te contó lo de Evan?... Bueno, Evan era alguien muy importante para ambos.

—Disculpa, no quería...

—No, no, tranquila —me interrumpe suavemente—. Es que Evan y yo éramos pareja y, digamos que después de su muerte, nos apoyamos mutuamente —me sonríe de forma cálida—. Zayden te quiere mucho, Ivanna. Puede que el muy idiota no sea tan expresivo, pero nunca lo había visto tan motivado por alguien.

—Le devuelvo la sonrisa—. ¿Y él no trabaja aquí?

—¿Zayden? ¿Trabajar en una heladería? —se ríe—. No, no trabaja aquí.

—Pero una vez vine y me atendió él.

Noto en su mirada que acaba de darse cuenta de algo que no debía revelar.

—Ah... él... no pude venir ese día y él me estaba cubriendo, por decirlo así.

Se nota que miente, obviamente.

—Claro... pues gracias por el helado.

Bueno, ahora que conozco a Mindy un poco más, me doy cuenta de lo pendeja que fui. Aunque eso no quita que tuviera mis razones.

Al salir de la heladería me encuentro a Zayden, quien parece sorprendido de verme ahí.

—Hola, ¿qué haces aquí?

—Bueno, lo que hace cualquiera que viene a una heladería, ¿no?

—Graciosa...

—Pensé que trabajabas aquí.

—Eh... sí, pero renuncié.

—Pero Mindy me dijo que la estabas supliendo porque ella no había podido venir.

—Ah... eh... pues por eso renuncié, no es fácil suplir a Mindy.

Definitivamente es hombre y se le nota a leguas cuando miente.

—Bien, entonces me voy a mi casa.

—Oye, ¿si vamos a salir, no?

—Sí. ¿A dónde vamos a ir?

—A un lugar que te va a encantar, lo prometo —me sonríe.

—Ok, entonces nos vemos luego.

Estaba acostada en mi cama mientras Naomi me buscaba un buen outfit en el clóset.

—Entonces vas a salir con Zayden...

—Dilo de una vez.

—Digo que si te hace sentir mal o te hace algo, yo misma le romperé la cara con mis patines.

—Lo agradezco. ¿Pero qué opinas de lo que me dijo Mindy?

—Mira, después de que te fuiste de casa de Luka hablé un poco con ella y no parece una Liora 2.0.

Me largo a reír.

—Parece agradable. Eso sí, se le nota en la mirada que está bastante triste —dice Naomi sacando un vestido—. Oye, ¿por qué Luka y Zayden no son tan unidos?

—Ellos se llevan muy bien, aunque obviamente hay diferencias porque son de padres diferentes.

Me quedo sorprendida.

—Bueno, eso sí no me lo esperaba.

—Cuando Luka me lo dijo tampoco lo me lo esperaba.

—¿Y cómo vas con Cameron?

—Vamos bien, aunque nunca pensé ver a Cameron tan... cariñoso —nos reímos las dos—. Ok, te vas a poner este vestido blanco con flores, este cárdigan celeste y las botas marrones que te regalé. De maquillaje algo semi natural, no tan cargado.

—Ok, jefa.

—Y con tu mamá yo te cubro —dice susurrando.

—¿Eres la mejor, te lo he dicho?

—Cientos de veces.

Después de arreglarme, estaba en casa de Naomi esperando a Zayden.

—¿Soy yo o se le está haciendo tarde? —digo nerviosa.

—Relájate. Es un hombre enamorado, claro que se va a tardar un poco cuando se trata de...

Escuchamos el rugido estridente de un motor afuera. Nos miramos sin entender nada y nos asomamos por la ventana.



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En el texto hay: romance juvenil y amistad

Editado: 23.10.2026

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