Después del beso, Zayden y yo hemos estado saliendo mucho más. También me ha estado contando en detalle todo lo que fue su proceso con el cáncer y cómo me conoció, lo cual resultó ser bastante gracioso: ¡me descubrió por una entrevista que me hicieron hace unos años!
Hoy estábamos sentados en el parque, disfrutando del día mientras conversábamos.
—¿Entonces todo el tiempo eras un gruñón? —le pregunto divertida.
—Sí. Luka casi ni me soportaba. Evan... bueno, él era un caso raro, siempre estaba feliz. Y a Mindy yo no le caía nada bien porque al principio trataba mal a Evan.
—¿Porque Evan era muy alegre?
—Veía la vida de una manera más relajada. Decía que las cosas pasan por algo y que solo son momentos que hay que superar.
Lo miro a los ojos.
—¿Y cómo pasaron del odio a la amistad?
—Él me llevó a la pista donde entrenas —dice mientras me acaricia el cabello con ternura—. Lo más probable es que no me recuerdes; en ese momento estabas de novia con tu ex.
—¿Cómo es que sabes tanto de mí antes de conocerme?
—Porque me interesaste desde el momento en que vi tu entrevista. Sé que sonarás horrible, pero busqué información sobre ti. Cuando supe que tu mejor amiga era Naomi, le pregunté a Luka por ti; él me dijo que no te conocía pero que había oído hablar de tu talento. Sabía dónde entrenabas, pero nunca me atreví a ir por miedo. Cuando te vi con tu ex, pensé que jamás tendría la oportunidad de estar contigo.
—Pero sabías que había terminado mi relación...
—Sí. Bueno, no me gustan los chismes, pero cuando vi en TikTok una cuenta de fans con tu nombre y subieron un video diciendo que habías terminado tu relación, me alegré bastante.
—¿Sabías el motivo?
—Sé que el muy idiota te fue infiel y ya.
—Es verdad.
—Mindy ya sabía lo loco que estaba por ti y todo el tiempo me decía que me atreviera a hablarte, pero simplemente tenía miedo de que me rechazaras o de no haber sanado mis inseguridades.
—Tú me dijiste que fuiste al psicólogo, ¿no? ¿Cuál fue realmente el detonante para ir?
—La muerte de Evan. Además, antes de morir, le prometí mejorar y hablar contigo.
Ya veo por qué Evan representa algo tan importante en su historia.
—¿Y después de eso... qué pasó con Mindy?
—Para Mindy fue un golpe durísimo. Llevaban cinco años juntos. De cierta manera, ella ya estaba preparada mentalmente, y Evan le dijo que si algo le pasaba, siguiera con su vida y no llorara por él, porque ambos habían compartido los mejores años de sus vidas...
—Un momento... ¿los estabas espiando? —lo interrumpo con una ceja levantada.
—¡Éramos compañeros de cuarto! Era inevitable no escuchar —se ríe pícaramente—. El punto es que le pidió que encontrara a alguien que la tratara como se merece y no a cualquier idiota.
—¿Y cómo empezaron a hacerse amigos ustedes dos?
—Cuando me empecé a portar mejor con Evan, aunque ella todavía me miraba con mala cara. Pero con el tiempo nos volvimos amigos y, tras la muerte de Evan, nos apoyamos mucho. Nos volvimos mejores amigos y su mamá me adora.
No lo dudo. Después de que mi mamá conoció a Zayden, ha preguntado por él como mil veces.
—Le sonrío—. ¿Y Mindy no tiene pareja entonces?
—No, ella se negó al amor... aunque no te voy a negar que veo a mi hermano haciéndole ojitos.
—¿Luka? Vaya... ¿por qué lo dices?
—Luka y Mindy se conocieron por primera vez cuando la llevé a su casa. Se llevaron bien, pero algo me dice que a Luka le llamó la atención.
—Tú que conoces a tu hermano, ¿crees que sería un buen pretendiente para Mindy?
—Sí. Mi hermano como novio es muy, muy serio. Tuvo una novia, creo que se llamaba Casandra o algo así; ella le fue infiel y, cuando Luka se enteró, obviamente terminó la relación. La tipa dijo que fue culpa de él, pero al final él salió de eso.
—Vaya... qué mal.
Después de hablar con Zayden, fui a la pista a entrenar. Al llegar, veo a Liora patinando en el centro del hielo.
Le hago señas desde la barrera.
—Es mi hora de entrenar.
—Oh, disculpa. Como llevabas diez minutos de retraso, pensé que no venías —dice Liora deteniéndose frente a mí.
—Pues ya estoy aquí, así que me toca. Gracias.
—La entrenadora avisó que la competencia es en tres días. ¿Segura que estás preparada?
—Lo estoy, gracias por tu preocupación.
Liora suspira y da un paso más cerca.
—Ivanna, sé que tú y yo no somos amigas después de lo que hice, y sé que estuvo mal, obviamente. Pero quiero hacer las paces de verdad. Voy a volver a entrenar con ustedes y deberíamos llevarnos al menos un poco bien, ¿no crees?
La miro detenidamente por un segundo.
—Está bien, tienes razón. Hay que llevarnos bien.
Nos damos la mano en gesto de tregua.
—Gracias. Bueno, ya me voy, tengo que hacer un ensayo personal.
—¿Estás postulando a la universidad? —pregunta con curiosidad.
—Sí, bueno, algo así. Es el proceso de admisión, no hago un examen como tal pero revisan mis notas, mi ensayo personal y otras cosas.
—¿En dónde vas a estudiar?
—University of Delaware.
—¿Es buena?
—Ahí entrenó y se graduó Kimmie Meissner, y también entrenaron campeonas como Tiffany Scott, así que sí, es excelente —me queda mirando—. ¿Tú no vas a aplicar a ninguna universidad?
—¿Y qué pasa si me va bien en el patinaje aquí? ¿Y si...? —empiezo a decir, pero me interrumpe.
—¿Y si no? Mira, tú sabes muy bien lo duro que trabajas, pero esas universidades tienen contactos y entrenadoras muy buenas. Tal vez te funcione lo del patinaje profesional, pero si no, por lo menos vas a tener una carrera asegurada. Tal vez no con trabajo garantizado de inmediato, pero vas a tener un respaldo, ¿no crees?
Pues tiene toda la razón.
—Pues sí... Además, la pista donde entrenan les queda a apenas unos minutos dentro del mismo campus, lo cual es lo mejor.