Ice love

Capitulo 15

Después de la celebración, estaba en el patio de mi casa con Zayden. Me acababa de regalar un peluche enorme por mi victoria. Sinceramente no quería tocar el tema hoy, pero tampoco podía prolongarlo más.

—...¿Zayden?

—Dime —responde tomando suavemente mi mano.

—¿Puedo preguntarte algo? Es sobre los deportes que practicabas antes...

—Preciosa, no quiero hablar de eso ahora que estamos celebrando lo tuyo, ¿sí? —pide Zayden con un tono casi suplicante—. Ganaste la competencia, este es tu momento.

—Sí, pero quiero que lo hablemos igual. Y también lo de tu carrera y la universidad.

—Ivanna, por favor... ¿Podemos hablar de eso otro día?

—¿Por qué? ¿Por qué no quieres tocar el tema?

—Porque sé que quieres que cambie de opinión.

—No es eso. Solo quiero asegurarme de que estés tomando las decisiones correctas para tu vida.

—Ivanna, mi amor, no quiero que mis decisiones te hagan dudar, ¿ok? Quiero esto. No me importa lo demás, solo quiero estar cerca de ti.

—Sí, pero si para estar cerca de mí tienes que dejar lo que realmente te apasiona, sacrificar tus sueños o simplemente estar conmigo porque te sientes seguro... no lo quiero —admito con una mezcla de molestia y profunda tristeza.

—¿A qué te refieres? —pregunta Zayden con el rostro desencajado.

—¿Te postulaste a la misma universidad por mí?

—Ivanna...

—¿Sí o no? —insisto mirándolo a los ojos.

—Sí —confiesa al fin, bajando la mirada.

—¿Por qué?

—¿Qué tiene de malo que quiera estar cerca de ti? Ivanna, por favor, no hagamos de esto un problema serio —pide intentando tomar mis manos otra vez, pero las aparto suavemente.

—¡Es un problema serio si solo lo haces por mí! Si solo estás aquí porque te sientes seguro a mi lado... —lo miro fijamente—. Zayden, ¿por qué dejaste los deportes extremos?

—Ya lo sabes...

—¿Por qué los dejaste incluso cuando ya te habías recuperado físicamente y habías ido a terapia?

—¡Porque tenía miedo, feliz! —exclama alterado—. ¡Está bien! Soy un cobarde. Solo quiero estar contigo porque te amo, Ivanna. Eres el amor de mi vida y me haces sentir seguro. Y si para eso tengo que estudiar una carrera que no me gusta para estar a tu lado, lo haré una y mil veces. Tuve pánico de volver a exponerme al peligro después de casi morir y de perder a Evan... Quise hacer las cosas bien esta vez...

—¿Dejando de lado lo que amabas y lo que te hacía feliz solo por miedo?

—Ivanna, tú no lo entiendes...

—¡Entonces explícame! Hazme entender por qué no quieres salir de tu zona de confort. Zayden, no puedes seguir viviendo así, por favor —lo miro con los ojos cristalizados—. Zayden... ¿hay algo más que me estés ocultando?

Él guarda silencio un segundo, tragando saliva con dificultad.

—Tengo una beca en la Universidad de Maryland... Quería estudiar Gestión Deportiva.

Coño... Maryland. Eso está a casi dos horas de distancia.

—¿Y por qué no la aceptaste? ¿Por qué no me dijiste nada?

—Porque... no la voy a aceptar.

—¿Por qué?

—Porque no sabía si ibas a querer seguir conmigo. Es una hora y cuarenta y cinco minutos de distancia. No sabía si aceptarías una relación a distancia o algo así y... me dio miedo, otra vez.

—Zayden, no puede darte miedo lo que yo vaya a pensar o decir —lo miro con dolor—. Se supone que somos una pareja. Debemos tener confianza y comunicación.

—No digas «se supone». Lo somos, y yo confío en ti, Ivanna.

—¡Entonces por qué no me dijiste nada! ¿Por qué dejar que el miedo decida por ti?

—Ivanna...

—Zayden... creo que los dos debemos pensar bien las cosas si queremos que esto funcione de verdad. Especialmente ahora que viene la universidad.

—No lo digas...

—Necesitamos un tiempo.

Se queda en absoluto silencio, procesando mis palabras.

—¿Entiendes por qué lo digo? —pregunto tristemente.

—Está bien —murmura.

Lo acerco y lo abrazo. Él me devuelve el abrazo con fuerza, como si se estuviera aferrando a lo último que le queda. Luego se separa despacio y me da un tierno y amargo beso en la mejilla.

—Esta bien...

En ese momento, Naomi entra al patio y se acerca a nosotros con cautela.

—Lamento interrumpir, pero... Zayden, dice Luka que si te vas a quedar o si te regresas con él —dice Naomi notando el ambiente pesado.

—Ya voy... Después hablamos —dice Zayden desanimado, dándose la vuelta para irse.

—¿Qué pasó? ¿Estás bien? —pregunta Naomi acercándose apenas él se aleja.

—Zayden y yo nos dimos un tiempo —confieso rompiendo a llorar.

Naomi me envuelve en un abrazo protector.

—Ay, no, mi niña... —nos sentamos juntas en la banca—. ¿Qué pasó?



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En el texto hay: romance juvenil y amistad

Editado: 23.10.2026

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