Peligrosa tentación.[novela Cristiana]

Capitulo 22

POV Miriam

—Miriam—veo a Drew entrar inmediatamente abro la puerta y la cierra tras de sí como si está fuera su casa.

—¿Sucede algo Drew para que vengas a está hora?, ¿están bien tu y tu esposa?—le pregunto.

—Oh, to-todo está mal, muy ma-mal—camina hacía mí y tropieza con sus propios pies y choca conmigo haciendo que caigamos de bruces ambos al suelo.

Me dió de pronto un fuerte olor a alcohol y supe que era Drew y él levanta la cabeza y me mira fijamente. Lo miro también, tenía los ojos rojos y sus labios...sus labios estaban muy cerca de los míos.

—Drew.

—Oh, lo-lo siento—me dice y se pone de pie.

Yo hago también lo mismo—estas borracho...

—Tal vez sí pero, bebi un vino que me dió Charst y le había preguntado si tenía alcohol y me hizo entender que no y pues, yo...lo bebí. Pe-pero, yo no iba a beber alcohol—lo miro sin ninguna expresión—¡lo digo en serio!

—Bien—manifiesto—tienes que volver a tu casa. ¿Trajiste tu celular?—niega con la cabeza—y yo no tengo en el celular forma ahora de llamar a nadie. Eh, ¿Charst te volverá a buscar?

—No lo creo, prácticamente me dejó botado aquí en este estado.

—Bien, entonces. Acuéstate aquí en este sofá y mañana te marchas ¿de acuerdo?

—Bien.

—Ja,ja,ja—me río.

—¿De que te ríes?—parecía un niño pequeño acostándose y hasta se restregó el ojo y me dió ternura.

«¡Ya reacciona Miriam!»

—Ejem, pues, de que yo dije bien dos veces y tú una y pues, me dió gracia...

—Ja,ja,ja—él también se ríe—si, fue algo gracioso—se acomoda en el mueble y yo le traigo una sábana y se arropa con ella—¿y mi beso de buenas noches?—dijo cuando ya me iba.

—Ya duérmete.

—Bien—lo dejo y me voy a mi cuarto a dormir. Al día siguiente me levanto temprano para verlo antes de que se vaya y guardar el recuerdo en mi memoria de su bello rostro.

Voy a la sala sin hacer ruido y lo veo, allí estaba en el sofá con los ojos cerrados. Me acerco a él y lo miro de cerca.

Miro sus pestañas, se veían largas y gruesas. Pase mi pulgar por su frente y por sus cejas gruesas también y oscuras.

«Tan lindo», pensé en mis adentros.

Paso mis dedos por sus mejillas y llego a sus labios. Tan apetecible para mí y me acerque y le di un beso en la comisura del labio y lo veo a él abrir los ojos y yo entonces, me espanté y me eché para atrás de un salto dándome en la cola.

—¿Estás bien?—me pregunta.

—S-sí—me pongo de pie con dificultad—solo fue la impresión. ¿Quieres desayunar?—me mira con el ceño fruncido y yo salgo pitando a la cocina antes de que me pregunté que que hacía.

—Claro.

Desayunamos y luego de dejarle a mi padre la comida y a mi hermano me fui más temprano al trabajo con Drew acompañándome.

—¿No te duele la cabeza Drew?—le pregunté porque, había escuchado que eso le pasaba al día siguiente a los que se emborrachaban.

—Con el te que me diste me siento bien y más ahora que estamos juntos. Estoy perfectamente Miriam.

—Bien.

Estábamos casi al llegar a la pizzería cuando un auto se estaciona al lado de nosotros y salen unos tipos y se acercan a nosotros peligrosamente—¿y ustedes que quieren?—le pregunta Drew y ellos lo golpean en la cabeza y lo cargan.

—¡Drew!

—Ella también. Está debe ser su esposa—iba a correr pero, el hombre me agarró antes y me puso algo en la nariz y todo se volvió negro.

_________________________________________________

Despierto escuchando los gritos de alguien y ese alguien era Drew—¡Miriam!—me atrae fuertemente entre sus brazos abrazándome.

—¡Ya suéltala Drew!, ¿no ves que ni la muerte la quiso?, así que, suéltala sino quieres que la mate yo ahora mismo—oigo la voz de Fiona también.

Drew me suelta y yo miro a mi alrededor. Parecía que estábamos en un lugar abandonado por el desorden que había allí.

—¿Dónde estamos?—fue lo que pregunté.

—En una fábrica de ropa abandonada—responde Drew.

—¿No hay forma de llamar a la policía?—dije a ver si hacíamos algo.

—Yo que soy muy lista me acordé ahora que tengo el celular de Drew conmigo cuando llegué del trabajo que lo cogí a ver si encontraba información de donde estaba. Así que, cuando los tipos vinieron a buscarme lo entré en mi ropa interior.

—¡Pues, llama Fiona!—vocifera Drew con exasperación notoria.

—Shus, baja la voz esposo. Llamaré ahora—comienza a marcar y le dice que nos secuestraron y le da la dirección que le dijo Drew y dijeron que venían tan pronto como pudieran.

De pronto, entran unos tipos con armas en la mano cada uno y logran ver a Fiona al celular—¡tu!—la agarran por el cabello jalandola y ella deja caer el celular largando un gran grito.

—¡Callate!, esto es tu culpa Maicol. Secuestraste a ambas ¡y solo era una, su esposa y ya!

—Parecían dos enamorados cuando lo vimos amigo así que, callate tú—empezaron a discutir hasta que entra otro hombre vestido completamente de negro con cara de pocos amigos y tira un tiro a Fiona que estaba al lado de Drew en el brazo.

—¡Ah!—gritó Fiona del dolor.

—¡Quitense para matarlas a ellas, una a una!, pues, está—la señala a Fiona—es la esposa de él y ella—me señala ahora a mí—debe ser la amante. Doble dolor para ti ¿verdad?—Drew no respondió—primero me voy a divertir un poco con está—me jala haciendo que me ponga de pie y Drew también lo hace junto con Fiona—no, no. Tu, sentado—apunta con el arma mi cabeza y yo oro a Dios.

«YAHWEH, ayúdanos. Haz que vengan ya la policía», dije en mis adentros.

El hombre me pone encima de la mesa y cuando iba a hacer algo se empezó a ver las luces de la policía y se escuchó la voz de alguien—somos la policía, salgan y no le dispararemos—el hombre se voltea muy enojado soltandome bruscamente haciendo que caiga al suelo.

—¡Chá-Chávez!—dijeron al unisono los dos tipos asustados y él hombre llamado Chávez que me quería tocar, toma el arma y apunta a la cabeza de Drew.



#12062 en Novela romántica
#5960 en Otros

En el texto hay: mafia, badboy, cristiano

Editado: 17.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.