Lima, Perú - Sara y Alessandra
Las llamaron juntas. Eso fue lo primero que alertó a Alessandra de que algo estaba mal.
—Sara Pechene y Alessandra Pechene, favor presentarse en la oficina de coordinación académica. Inmediatamente.
Sara miró a Alessandra desde el otro lado del aula de informática.
—¿Hicimos algo?
Alessandra negó con la cabeza, pero sintió ese cosquilleo familiar en la nuca. El mismo que sentía cuando Sara le mentía.
Algo no está bien.
Caminaron juntas por los pasillos del colegio rural, sus zapatos resonando contra el piso de concreto en obra.
La oficina de coordinación académica estaba cerca del aula de los profesores, con vista al patio central donde los estudiantes más jóvenes jugaban durante el recreo.
Tocaron la puerta.
—Adelante.
Entraron juntas.
La coordinadora académica —la Dra. Valverde, una mujer de cincuenta años con un peinado recogido en una coleta impecable y traje sastre color vino— estaba sentada detrás de su escritorio.
Pero no estaba sola.
A su lado había un hombre con traje gris oscuro y credencial gubernamental visible.
MINISTERIO DE EDUCACIÓN - REPÚBLICA DEL PERÚ
Sara y Alessandra intercambiaron una mirada rápida.
—Siéntense, por favor —dijo la Dra. Valverde con una sonrisa que pretendía ser tranquilizadora pero parecía ensayada.
Se sentaron lado a lado, manteniendo las mochilas sobre sus regazos.
El hombre del traje se aclaró la garganta.
—Sara Pechene. Alessandra Pechene. Soy el Doctor Enrique Castañeda, representante del Ministerio de Educación en coordinación con la Dirección de Cooperación Internacional. Tengo el honor de informarles que ambas han sido seleccionadas para participar en un programa internacional STEM de élite con enfoque en tecnologías emergentes y desarrollo de capacidades estratégicas.
Sara abrió los ojos con brillo inmediato, inclinándose hacia adelante con interés genuino.
—¿STEM internacional? ¿Cómo...?
Alessandra no sonrió.
Sus ojos se entrecerraron ligeramente, analizando cada palabra, cada gesto, cada detalle del lenguaje corporal del hombre.
Seleccionadas. No invitadas. Seleccionadas.
El Dr. Castañeda sacó dos carpetas idénticas de su maletín y las colocó sobre el escritorio, deslizando una hacia cada una de ellas.
—Aquí está toda la documentación oficial. Respaldo gubernamental completo. Cobertura total de gastos. Transferencia académica garantizada.
Sara abrió su carpeta inmediatamente, sus ojos moviéndose rápidamente sobre los documentos con expresión cada vez más emocionada.
Alessandra abrió la suya más despacio, leyendo con atención meticulosa cada línea, cada cláusula, cada término legal.
—Esto es increíble —murmuró Sara—. Formación en tecnologías de punta, acceso a laboratorios de investigación internacional, profesores de universidades de primer nivel...
Se detuvo bruscamente.
—Esperen. ¿Cuándo aplicamos a esto?
El Dr. Castañeda sostuvo su mirada con expresión neutral.
—No aplicaron. Fueron seleccionadas mediante identificación automática de talento excepcional a través de evaluaciones nacionales STEM, competencias académicas, y análisis de perfil psicológico vocacional.
Sara frunció el ceño.
—¿Seleccionadas? ¿Sin que supiéramos que estábamos siendo evaluadas?
—El proceso de identificación es discreto para evitar presiones externas o favoritismos —explicó la Dra. Valverde—. Es similar a cómo funcionan las olimpiadas científicas internacionales.
Alessandra pasó otra página de los documentos, deteniéndose en una cláusula específica.
El traslado es obligatorio bajo convenio educativo bilateral firmado entre la República del Perú y organismos internacionales de cooperación educativa. La negativa a participar después de selección oficial puede resultar en restricciones para programas futuros de becas gubernamentales.
Levantó la vista lentamente.
—¿Obligatorio?
El Dr. Castañeda asintió sin inmutarse.
—El convenio que Perú firmó con las instituciones participantes incluye compromisos de cuotas de participación estudiantil. Ustedes fueron seleccionadas para cumplir con esa cuota en el área STEM. Rechazar la participación tendría implicaciones diplomáticas que van más allá de decisiones personales.
Sara miró a Alessandra con expresión confundida.
—¿Nos están diciendo que no podemos decir que no?
—Les están diciendo que tienen una oportunidad extraordinaria —corrigió la Dra. Valverde rápidamente— que viene con responsabilidades que fueron decididas a nivel gubernamental.
#120 en Fanfic
#62 en Ciencia ficción
accion y aventura, romance lento (slow burn), universo marvel mcu
Editado: 06.10.2026