Las gemas malditas - Volúmen 1

Capitulo 5: Frágil corazón

Mientras avanzaban por las bulliciosas calles del pueblo, ninguno de los dos fue capaz de pronunciar una sola palabra. El silencio entre ambos no tardó en volverse incómodo y denso, como si cada intento de conversación quedara atrapado antes siquiera de nacer. Takenichi mantenía la mirada baja, buscando algo —cualquier cosa— que pudiera romper aquella tensión, pero todo parecía insistir en mantenerse igual.

Hasta que algo llamó su atención.

Bajo la manta que cubría el canasto de la muchacha asomaba un viejo libro deteriorado. Apenas era visible un pequeño borde, gastado por el tiempo, pero suficiente para destacar entre todo lo demás. Las páginas, maltratadas y amarillentas, se insinuaban como si hubieran sobrevivido a demasiadas manos y demasiados años.

Fue entonces cuando Take bajó la vista con mayor interés. Por fin, algo de qué hablar.

—Oye, Shonen —comenzó, rompiendo el silencio con una sonrisa ligera, como si nada hubiera pasado—. ¿Puedo preguntarte algo personal?

La joven no respondió de inmediato. Seguía absorta en sus pensamientos, aunque no lo suficiente como para ignorarlo por completo. Solo después de un breve instante giró ligeramente la cabeza y asintió con una duda silenciosa.

—¿Qué ocurre?

—¿Qué es ese misterioso librito que llevas ahí? —preguntó, inclinándose apenas hacia el canasto.

Shonen se detuvo. No de forma brusca, pero sí lo suficiente como para dejar claro que la pregunta la había tomado completamente por sorpresa. Durante unos segundos lo observó en silencio, como si intentara confirmar que realmente había sido él quien había hablado.

En todos los años que lo conocía, aquella curiosidad era casi irreconocible.

—¿Acabas de preguntar por mi libro? —murmuró, incrédula, casi como si necesitara escucharlo otra vez para creérselo.

—¿Acaso no puedo hacerlo? —respondió Take con una pequeña risa, sacándole la lengua en tono burlón.

La expresión de Shonen no cambió demasiado, pero algo en su mirada se suavizó. Terminó suspirando, resignada, y con extremo cuidado comenzó a retirar la manta que cubría el canasto.

Así fue como el libro apareció por completo.

Su encuadernación estaba desgastada, con los bordes agrietados y manchas oscuras que delataban el paso del tiempo. Algunas partes parecían haber sido quemadas, otras arrancadas, y las páginas restantes apenas se sostenían unas a otras, como si cualquier movimiento pudiera deshacerlas.

Aun así, se lo extendió.

—Ten cuidado —advirtió en voz baja.

Take lo tomó con una mezcla de curiosidad y entusiasmo. Abrió la tapa con lentitud y pasó los dedos por las hojas con una delicadeza inusual en él.

Sin embargo, la emoción no tardó en disminuir. Muchas páginas estaban deformadas o eran completamente ilegibles, mientras que otras estaban cubiertas por símbolos extraños que no parecían pertenecer a ningún idioma conocido. Tras pasar varias hojas, apenas consiguió comprender algunas ideas sueltas.

El libro hablaba de una fuerza vinculada al alma, una energía que existía dentro de cada persona y que podía manifestarse de distintas maneras. Según las páginas que aún podían leerse, aquella fuerza había sido utilizada en tiempos antiguos para enfrentarse a criaturas oscuras que alguna vez amenazaron a la humanidad.

Take frunció ligeramente el ceño.

—¿Energía espiritual?

Shonen asintió.

—Eso es lo que dice el libro.

Take cerró el volumen y se lo devolvió.

—Entonces… ¿de verdad crees en eso?

Shonen volvió a guardar el libro con cuidado bajo la manta antes de continuar caminando.

—No lo sé —admitió—. Pero quiero creer que es real.

Take la miró de reojo.

—¿Por qué?

La joven permaneció en silencio durante unos segundos.

—Porque… si esas historias fueran ciertas, significaría que quizá los héroes también podrían existir de verdad.

Take soltó una pequeña risa.

—¿Héroes? Vamos, Shonen. Suena como esas historias que nos contaban de niños. Valientes guerreros que aparecen de la nada, derrotan monstruos y salvan el mundo sin que nadie termine con la casa destruida.

Shonen bajó la mirada.

—Bueno… tal vez tengas razón.

Intentó sonreír, pero sus palabras no parecían convencerla ni siquiera a ella.

Desde niña había escuchado historias sobre personas capaces de superar sus límites, enfrentarse a criaturas terribles y cambiar su propio destino. Su madre era quien más se las contaba, especialmente durante las noches frías, cuando se sentaba a su lado y le hablaba de héroes capaces de proteger a los demás incluso cuando tenían miedo.

Por eso, en algún rincón de su corazón, Shonen todavía conservaba aquel deseo.

Algún día quería convertirse en una heroína.

No porque esperara que aparecieran monstruos frente a ella, sino porque quería creer que una persona podía enfrentarse a aquello que más miedo le provocaba y aun así seguir adelante.



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En el texto hay: psicologico, fantasiosa y aventura, acción / suspenso

Editado: 27.09.2026

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