Práctica Nocturna

Los misterios del gusano

Chapelblack, Nueva Escocia

14 de noviembre de 1850

Para: Ilya Rozanov

San Petersburgo, Imperio Ruso

Ilya:

Si alguien me hubiera dicho hace cinco años que terminaría comprando una propiedad en los confines de Nueva Escocia solo para tener un lugar donde escondernos del resto del mundo, le habría partido el palo de hockey en la cabeza. Pero aquí estoy. He firmado las escrituras esta misma mañana. La casa se llama Chapelblack.

Mientras deambulo por estos pasillos vacíos, donde el viento del Atlántico hace crujir la madera vieja, no puedo evitar pensar en el invierno de 1845. A veces me despierto en mitad de la noche convencido de que todavía estoy en San Petersburgo, en aquel maldito y glorioso partido amistoso que nos enfrentó por primera vez. Dios, Ilya, cómo te odié ese día. Eras un gigante rudo que no respetaba las reglas del juego canadiense, y tú me odiabas a mí porque me movía demasiado rápido para tus defensas. Pero luego vino la noche, el calor del aguardiente en aquella taberna clandestina, la forma en que me acorralaste contra la pared y descubrimos que nuestra rivalidad en el hielo no era más que una excusa para encender algo mucho más peligroso.

Dos años después, en 1847, cruzaste el océano. Cuando desembarcaste aquí en Nueva Escocia, bajo el pretexto de otra gira, y nos perdimos en las cabañas del norte durante semanas, supe que no había vuelta atrás. Ya no me importa el campeonato, ni la federación, ni lo que digan las cartas de mi familia en Montreal. Te quiero a ti. Te quiero conmigo, de forma permanente. Ya es hora de que dejes atrás el frío de Rusia y te quedes en el mío. Esta casa es para eso, Ilya. Para que ya no tengas que regresar nunca.

La propiedad es inmensa y está apartada de todo. El asentamiento más cercano es un pequeño pueblo llamado Canaan's Fall. Bajé ayer a caballo para conseguir provisiones y tabaco. Es un lugar curioso. Las calles son limpias, las casas de piedra son idénticas y la gente... bueno, son personas normales, supongo. Comerciantes, herreros, pescadores. Pero son extremadamente religiosos. El pueblo entero parece girar en torno a una enorme iglesia de madera oscura que domina el valle. Mientras ataba mi caballo frente a la taberna, noté que todos guardaban un silencio sepulcral, como si hablar en voz alta fuera un pecado. Me miraron con una fijeza incómoda, la típica desconfianza que le tienen a los forasteros en las comunidades cerradas, pero hubo algo más. Una vibra extraña, densa, como el aire antes de una tormenta de nieve. Nadie me sonrió, nadie me dio la bienvenida. Solo se limitaron a observar mis botas, mis manos y el escudo de mi abrigo. Hay una rigidez en sus rostros que me dio escalofríos, aunque traté de convencerme de que solo es el carácter severo de los hombres de la costa.

Sin embargo, lo mejor de Chapelblack está a unos cuantos cientos de metros detrás de la casa, bajando por un sendero rodeado de pinos grises. Hay un lago. Un lago mediano, encajonado entre las rocas, que ya se ha congelado por completo debido a las heladas de principios de noviembre.

Ayer caminé sobre él. El hielo es una maravilla, Ilya; es grueso, sólido como el mármol y tan liso que parece haber sido pulido a mano. En cuanto lo vi, lo supe: este lago será nuestra pista de hockey personal. Olvídate de los estadios abarquetados y de los gritos de la prensa. Pienso limpiar la nieve cada mañana, delimitar las esquinas y colocar dos porterías de madera pesada en los extremos. Entrenaremos aquí los dos solos. Desafiaremos el invierno en nuestro propio terreno, sin que nadie nos juzgue, sin tener que esconder el hecho de que, después de derribarte contra el hielo, puedo levantarte y besarte hasta perder el aliento.

La casa está fría y las chimeneas tardan en calentar los salones, pero tengo suficiente leña para resistir hasta que llegues. Prepara tu equipaje, Ilya. Deja el Imperio del Zar atrás. Tu pista de entrenamiento y tu hogar te están esperando en Nueva Escocia.

Cruza el mar pronto.

Tuyo,

Shane

Chapelblack, Nueva Escocia

2 de diciembre de 1850

Para: Ilya Rozanov

San Petersburgo, Imperio Ruso

Ilya:

Espero que esta carta te alcance antes de que el invierno congele los puertos del norte y bloquee las rutas de los barcos de correo. Aquí el frío se ha asentado con una severidad que incluso a ti, acostumbrado a las estepas rusas, te haría fruncir el ceño.

Ahora que llevo un par de semanas instalado, entiendo mejor la geografía de este aislamiento. Chapelblack no es solo el nombre de mi propiedad; resulta ser también el de un minúsculo asentamiento, apenas un puñado de casas de madera carcomida por la sal del mar que se agrupan al pie de la colina, justo donde terminan mis terrenos. Vivir aquí es como retroceder un siglo. Las familias que lo habitan parecen ligadas a la tierra y a las rocas de una forma casi enfermiza. Si en la vecina ciudad de Canaan's Fall la atmósfera me pareció rígida, lo de Chapelblack es de un fanatismo que roza la obsesión.

Canaan's Fall, que está a una hora a caballo a través del desfiladero de los pinos, es donde los hombres de estos rumbos hacen sus negocios. Es una ciudad pequeña pero próspera gracias al comercio de madera y aceite de ballena. Sin embargo, toda su prosperidad parece estar consagrada a un único propósito: la iglesia. Bajé el domingo pasado para comprar sal y herramientas, y me topé con la salida del servicio del mediodía. Ilya, fue una visión sobrecogedora. Cientos de personas caminando en un orden perfecto, vestidas con ropas negras y grises, con las cabezas gachas y las manos entrelazadas. No se escuchaba una sola risa, ni el llanto de un niño, ni los chismes habituales de mercado. Tienen las mentes y las voluntades completamente entregadas a sus escrituras y a sus pastores. Cuando intenté entablar conversación con el tendero sobre el clima o las rutas de la zona, él solo me respondió citando pasajes sobre el juicio divino y la necesidad de mantener la pureza en los lugares desolados. Me miran con una mezcla de lástima y reproche, como si mi presencia rompiera una quietud que consideran sagrada.



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En el texto hay: shanehollander, shanexilaya, heated rivalry

Editado: 27.10.2026

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