La universidad no es una comedia romántica, ¿o sí?

Capítulo 17: Hoy pude salir vivo del infierno, pero mañana no lo creo

Me coloqué la curita sobre la mejilla enrojecida y esperé unos minutos afuera mientras el resto de estudiantes terminaba de ingresar al auditorio. En ese instante, el motor de un autobús llamó mi atención al detenerse frente a la entrada. Era bastante extraño considerando que apenas faltaban cinco minutos para que diera inicio la ceremonia oficial.

«¿Cómo es que recién van llegando? ¿Qué habrá pasado en el trayecto?»

Me acerqué al andén justo cuando se abrieron las puertas. Del transporte comenzaron a descender mis compañeros de primer semestre: Say, Bastian y el resto del grupo, acompañados por el profesor Kael.

El profesor Kael acomodó sus carpetas y me miró con una sonrisa:

—Vaya, Biel, veo que ya estás aquí.

—Sí, profesor, llegué hace como media hora —respondí saludando con la mano—. Por cierto, ¿por qué viene acompañando a todo nuestro semestre?

—Bueno, no estabas presente cuando lo notificaron —explicó el profesor Kael con tono cordial—. En este semestre seré formalmente su tutor académico; me lo asignaron esta misma mañana. Así que a darlo todo en este ciclo. Por cierto, ¿Acalia también vino contigo?

—Sí, ella ya se encuentra dentro del auditorio reservando lugar.

—Ya veo. Será mejor que entremos de inmediato —dijo el profesor apurando el paso—. Se nos hizo un poco tarde porque el autobús sufrió un desperfecto mecánico a medio camino.

«Conque fue eso... con razón venían con el tiempo justo».

El profesor se adelantó hacia la entrada principal y nosotros lo seguimos en fila.

Say se emparejó a mi lado, me miró fijamente la cara y arqueó una ceja:

—Oye, ¿qué te pasó? ¿Por qué llevas una curita pegada en el cachete?

—Tuve un pequeño accidente doméstico, je, je, je —mentí frotándome la nuca.

«Si supieras que esto fue obra de la furia combinada de mis tres amigas de la secundaria... Pero en el fondo me lo merezco, y al menos sirvió para calmar un poco las aguas».

Bastian soltó una carcajada burlona desde atrás:

—Sí que te pasan cosas raras, Biel... De aquí a mañana apareces como presidente del consejo estudiantil, ja, ja, ja. A estas alturas ya nada de lo que hagas me sorprendería.

«Presidente del consejo estudiantil... No suena tan mal si me sirviera para mantener a raya a esas tres, pero conociendo la cantidad de trámites y dolores de cabeza que conlleva, mejor paso».

Cruzamos las puertas dobles del auditorio. Varios estudiantes de semestres avanzados giraron la cabeza para vernos pasar, algunos por simple curiosidad y otros juzgando nuestra impuntualidad, la cual no podía negar.

Recorrí las filas con la mirada hasta que divisé a Acalia. Me hizo una leve seña con la mano indicando que había guardado un asiento vacío junto a ella. Me dirigí hacia allí de inmediato. En el trayecto noté que Yumi, Keshia y Aine estaban ubicadas un par de filas más adelante; por la rigidez de sus espaldas, era evidente que seguían furiosas y preferían no cruzar miradas conmigo por ahora. Casi que era un alivio.

Me senté al lado de Acalia. Easton estaba ubicado un par de asientos más allá, mientras que Xantle permanecía sentada en el extremo opuesto con los brazos cruzados. Al acomodarme, sentí una mirada desde atrás: me giré y vi a Larissa en la fila superior. Me dedicó un saludo discreto con la mano y una sonrisa cómplice; yo le devolví el gesto con una inclinación de cabeza.

En ese preciso instante, un codazo seco impactó contra mis costillas.

—¡Oye! ¿Qué te pasa? —me quejé en un susurro sobándome el costado.

Acalia miraba al frente con expresión neutra:

—Nada... solo que te veo bastante coqueto repartiendo saludos a diestra y siniestra.

—Para nada —repliqué entrecerrando los ojos—. ¿Acaso estás celosa?

Acalia soltó un bufido sarcástico:

—¿Celosa? ¿Yo? Ni en tus sueños más salvajes, Benassi. Solo que, después de ver el lío en el que estás metido, seguir de ojo alegre me parece el colmo. ¿No te basta con tener a tres loquitas respirándote en la nuca? Además, ¿qué demonios pasó allá afuera? ¿Por qué traes una curita en la mejilla y por qué esas tres entraron al auditorio echando chispas por los ojos?

Le resumí en voz baja mi táctica de confesarles mi "amor" a las tres al mismo tiempo para ganar tiempo. Acalia se tapó la boca con una mano, conteniendo una risa silenciosa que le hacía temblar los hombros; no podía soltar una carcajada abierta en medio de la sala.

—Eres todo un donjuán suicida... —murmuró con ironía—. Con razón entraron con cara de querer prenderle fuego al edificio. Te pasaste de la raya y lo sabes muy bien.

—Sí, lo sé... pero era la única salida rápida —admití encogiéndome de hombros—. Al menos así aplaqué el interrogatorio y te mantuve a salvo a ti del fuego cruzado.

Acalia arqueó una ceja con altanería:

—¿A salvo a mí? Te recuerdo que sé defenderme perfectamente sola.

—Sí, de eso no me cabe la menor duda.

Sarah, sentada junto a ella, nos miraba con los ojos muy abiertos sin poder dar crédito a la conversación, mientras Easton se mordía los labios intentando no estallar de la risa un par de butacas más allá.

En ese momento, las luces del auditorio bajaron de intensidad y el murmullo general cesó. La ceremonia de apertura del nuevo ciclo académico dio inicio formalmente. Al centro del escenario subió el director del departamento de carreras agrícolas de la universidad, acomodando el micrófono del atril:

—Buenos días, jóvenes. Es un verdadero gusto ver este auditorio repleto de entusiasmo. Para mí representa un honor recibirlos y guiarlos a lo largo de este trayecto formativo para que egresen de esta institución como profesionales de primer nivel. Mi labor y la de todo el cuerpo docente es apoyarlos en cada etapa; si tienen alguna inquietud o propuesta, mis puertas siempre estarán abiertas para escucharlos. Por lo tanto, declaro oficialmente inaugurado este nuevo ciclo académico, tanto para los semestres superiores como para nuestros nuevos ingresantes. Mi nombre es Lorian Ercolani, y será un placer trabajar junto a ustedes.



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En el texto hay: comedia, romance, aventura humor

Editado: 21.09.2026

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