Otro de los varones Murguiondo-Aldama era Armin. Yo pienso que lo llegué a concoer, pero no lo recuerdo, ni tampoco me parece que haya sabido cuando murió. Yo iba a lo de la prima de mi madre, Techy, y ellos estaban sentados en un recibidor oscuro, nosotras los saludábamos y pasabamos de largo. Las niñas queríamos jugar con los hijos de Techy. Por lo tanto, el recuerdo que tengo de Armin es muy vago.
A su esposa María Elena sí la recuerdo. Era una mujer de una gran belleza y algunas de sus hijas, nietas y bisnietas realmente son personas que llaman la atención por su hermosura.
María Elena y Armin fueron padres de 3 niñas, una era, a la que le decían Copete, era sumamente hermosa y de ella escribié especialmente. A Elenita, la menor, yo no la conocí hasta mucho después. A la que conocí de toda la vida es a Techy, que tiene un lugar muy espcial en estos libros y en mi corazón.
Elenita escribió también sobre la historia de la familia y, en ese entonces hizo hablar a sus padres. Entre las cosas que decía Elena era que lo mínimo que ella esperaba era fidelidad. Es un capítulo que porta un impacto dramático muy fuerte, pero cabe acotar con total realismo que, al leerlo la primera vez, yo no tenía la más mínima idea de a qué se refería María Elena hasta que mi madre me contó por fin en el porche de La Paloma toda la trastienda oculta sobre Armin.
No sé a qué se refiere mi madre con eso de cierto núcleo de gente, supongo que un mistrio no resuelto, como tantos otros.
Armin, por mi madre
Armin vino de joven a Montevideo a estudiar para ser abogado. El ya tenía su novia, María Elena, en Durazno, y el noviazgo duro 7 años. En Montevideo, conoció a otro amor. Las malas lenguas le decían La Sacristana porque era hija de un sacristán. Era una chica más modesta, pero joven y linda como María Elena, rubia y con todas las características que le gustaban a él.
María Elena no le aflojó en sus requerimientos de un amor más íntimo, y él agarró a la otra de amante. Fue una relación larga pero penosa y María Elena estaba muy firme en que no se casaba si él no la dejaba. Ella quería un matrimonio con bombos y platillos pero al final hicieron con una cosa más bien oculta y sin ruido porque ella tenía miedo de las reacciones que podría tener cierto núcleo de gente.
#1815 en Otros
#330 en Relatos cortos
#86 en No ficción
historias de vida, sabiduría de la vida, alegrías y tristezas
Editado: 07.11.2026