Remnant: Wren

SAFE HOUSE

— ACTO IV —

LO QUE QUEDA

19

SAFE HOUSE

El safe house de Axil era un apartamento en el norte de Sydney, en un barrio residencial de esos que tienen el aspecto de no haber cambiado en veinte años y donde los vecinos tienen la costumbre de no hacer preguntas porque han aprendido que tener esa costumbre hace la vida más tranquila.

El apartamento tenía tres habitaciones, una cocina funcional, y equipamiento de comunicaciones que Oliver no habría reconocido como tal si no hubiera sido porque Sable fue directamente a la tercera habitación y empezó a usarlo.

El equipo de Axil que los había transportado desapareció antes de que Oliver pudiera preguntarles nada. Eso también parecía ser la norma.

Oliver llevó a Wren a una de las habitaciones y la dejó ahí con la instrucción de que descansara, que él iba a estar cerca, y que si necesitaba algo lo llamara. Wren asintió con el mismo pragmatismo con que asintió a todo, y cuando Oliver cerró la puerta a su espalda se quedó un momento en el pasillo con la mano todavía en el pomo.

Mei lo esperaba en la cocina con dos tazas de algo que olía a café aunque no podría garantizarlo.

—Siéntate —dijo.

Oliver se sentó.

—¿Cómo estás? —dijo Mei.

—Bien.

—Oliver.

—Cansado. Asustado. —Una pausa—. Aliviado. —Miró la taza—. ¿Cómo estás tú?

—Igual. —Bebió—. ¿Qué es esto? —dijo, señalando el café.

—Café, creo.

—Bien. El café malo me recuerda a la oficina. La oficina me recuerda a la normalidad. La normalidad me ayuda a procesar lo que acaba de pasar.

—¿Y lo estás procesando?

—Poco a poco. —Una pausa—. Oliver. Hay algo que tengo que decirte.

—Adelante.

Mei envolvió la taza con las dos manos. Gesto que Oliver había aprendido a leer como el que hace cuando está a punto de decir algo que le cuesta.

—Cuando lleguemos a donde sea que Corvus nos mande, mis superiores van a reclamar jurisdicción sobre la información que obtuve. Sobre los documentos, sobre los registros de Kronovus que pude copiar. Eso es procedimiento.

—Lo entiendo.

—Lo que no está en los procedimientos es Wren. —Una pausa—. No soy la única que va a querer hablar con ella. Hay mucha gente muy interesada en lo que hay dentro de ella, y no toda esa gente tiene las mismas intenciones que tú.

—¿Me estás diciendo que tengo que protegerla de los que nos ayudaron a salir?

—Te estoy diciendo que tengas cuidado con quién, cuándo y cómo se habla de ella. Y con quién se toman decisiones sobre su futuro.

Oliver la miró.

—¿Confías en Corvus?

Mei pensó en eso de verdad, no como fórmula.

—Confío en que tiene motivos reales. Confío en que no es Kronovus. —Una pausa—. No confío en que sus motivos y los de Wren sean siempre lo mismo.

—¿Y los tuyos?

—Los míos... —Mei miró la taza—. Empecé esta operación como una investigadora con un objetivo. Ahora soy alguien que acaba de salir de un laboratorio ilegal con una niña que lleva algo dentro que nadie entiende del todo, y la persona que está sentada frente a mí es la primera en mucho tiempo que hace lo que hace simplemente porque es lo correcto y no porque forma parte de una estrategia.

Oliver la miró.

—Eso suena a que los tuyos también han cambiado.

—Puede ser. —Bebió más café—. Es un inconveniente profesional.

—Mei.

—¿Sí?

—Gracias. Por no salir por la ruta original. Por bajar al cinco con nosotros.

Mei lo miró durante un momento. Luego asintió, pequeño, con la misma economía de gestos que era toda ella.

—No me lo agradezcas todavía —dijo—. Todavía no hemos terminado.

Sable apareció en la cocina.

—Corvus está en línea. Quiere hablar con todos.

Oliver y Mei se levantaron.

—¿Cómo está Wren? —dijo Sable.

—Descansando —dijo Oliver.

—Bien. —Una pausa—. Oliver. —Era la primera vez que usaba su nombre—. Lo hiciste bien ahí dentro.

Oliver la miró.

—Tú lo hiciste mejor.

—Sí —dijo Sable—. Pero no era tu trabajo hacerlo bien y lo hiciste de todas formas. —Hizo una pausa—. Eso cuenta.

Fue a la habitación de comunicaciones. Oliver la miró un momento.

Mei lo miró a él.

—Creo que acabas de recibir el mayor cumplido que te va a dar esa mujer —dijo Mei.

—¿Cómo lo sabes?

—Porque usó tu nombre.

Oliver tardó un momento en procesar eso y luego los dos fueron a hablar con Corvus.



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En el texto hay: supervivencia, militar, aventura accion

Editado: 11.10.2026

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